Burry alerta sobre write-offs en 2028: IA infla ganancias artificialmente
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-09-25
El inversor de The Big Short advierte que Big Tech deprecia GPUs en 5-6 años cuando su vida útil real es de 2-3, suprimiendo $176.000 millones en gastos hasta 2028.
Michael Burry publicó ayer jueves una advertencia técnica sobre el boom de inversión en IA: la inversión neta de capital del S&P 500 alcanzó 2,07% del PIB a cierre de junio, el nivel más alto en cuatro décadas fuera del pico del Nasdaq de marzo de 2000. El foco del gestor de Scion Capital no es solo el volumen de gasto —Apollo ya advirtió que el capex cruza el flujo operativo— sino la mecánica contable que está inflando las ganancias reportadas: Big Tech deprecia GPUs y servidores con vida útil económica de 2-3 años a lo largo de 5-6 años, suprimiendo 176.000 millones de dólares en gastos de depreciación entre 2026 y 2028.
La trampa de la depreciación extendida
Burry estima que esta práctica podría inflar las ganancias reportadas de Oracle en 26,9% y de Meta en 20,8% para 2028. El problema es estructural: el mix de <abbr title="Gastos de capital en infraestructura y equipamiento">capex</abbr> de los hyperscalers se está desplazando hacia activos de corta vida —procesamiento y GPUs— que hoy representan cerca del 60% del gasto total frente al 43% de 2022. Esos activos se vuelven obsoletos en dos o tres años por el ritmo de la carrera de IA, pero en los estados financieros se amortizan como si duraran el doble.
La depreciación más lenta reduce el gasto en el estado de resultados y eleva el beneficio contable. Cuando esos activos se reemplacen o se den de baja antes de lo previsto, el write-off golpeará de una vez.

267.000 millones fuera del balance en Amazon
La advertencia de Burry va más allá de la contabilidad de depreciación. Los compromisos <abbr title="Obligaciones que no aparecen en el balance pero que vinculan legalmente a la empresa">off-balance-sheet</abbr> de Amazon —arrendamientos sin iniciar y obligaciones de compra— subieron 81% en nueve meses hasta aproximadamente 267.000 millones de dólares. Al mismo tiempo, la deuda a largo plazo de la compañía se duplicó en seis meses hasta 128.900 millones. Amazon cotiza hoy a 249,38 dólares, un 12% por debajo de sus máximos de 52 semanas, y Burry proyecta que su <abbr title="Flujo de caja libre: efectivo que queda tras restar inversiones de capital del flujo operativo">flujo de caja libre</abbr> se volverá negativo en 2026.
- Alphabet: cerca de 900.000 millones en exposiciones off-balance-sheet según Burry; su flujo de caja libre podría colapsar ~90% en 2026-2027 según el analista.
- Meta: aproximadamente 700.000 millones en compromisos según estimaciones de Burry; cotiza a 775,90 dólares.
- Microsoft: cambios en estructura de arrendamiento para bajar el capex visible; cotiza a 496,15 dólares.
Los hyperscalers están en camino de gastar cerca de 800.000 millones de dólares en capex este año, con más de 1 billón proyectado para 2027. S&P ya alertó sobre la interconexión sistémica del sector, pero Burry pone el foco en cuándo el mercado verá reflejado el coste real de esa inversión.
El paralelo con 2000 y el timing del cliff
Burry comparó el ciclo actual con el pico del Nasdaq de marzo de 2000. La inversión neta de capital como porcentaje del PIB es hoy más alta que en cualquier otro momento de las últimas cuatro décadas, con la única excepción de aquel colapso. El gestor advirtió que «los próximos trimestres establecerán marcas aún más altas, posiblemente incluso eclipsando el pico de 2000».
El fallout, según Burry, podría emerger en 2028 o 2029. Ese es el momento en que la primera oleada de activos comprados en 2025-2026 alcanzará el final de su vida útil económica real, forzando reemplazos anticipados o write-offs masivos si la tecnología ya quedó obsoleta. Para entonces, los estados financieros ya habrán reportado ganancias infladas por tres años de depreciación artificialmente baja.
El timing es clave. Si un inversor está valorando a estos hyperscalers sobre múltiplos de ganancias actuales, esos múltiplos están calculados sobre un denominador inflado. Cuando el ajuste llegue, la corrección puede ser brusca. El que opere estas acciones debería mirar las guidance de depreciación en los próximos trimestres: cualquier cambio en las estimaciones de vida útil o en los schedules de amortización será la primera señal de que las compañías están reconociendo el problema antes de que el mercado lo fuerce.