El dólar sube 1,37% en su mejor semana desde marzo

Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-05-15

El índice del dólar cerró su mejor racha semanal en dos meses. Detrás no hay fortaleza económica: inflación al 3,8% congela a la Fed mientras tensiones con Irán disparan la demanda de refugio.

El índice del dólar (DXY) ganó 1,37% en las cinco sesiones entre el lunes 5 y el viernes 9 de mayo, marcando su mejor semana desde marzo. El jueves 15 de mayo cotizaba en 99,0489, con un avance adicional del 0,16% respecto a la sesión anterior. Pero la subida no responde a fortaleza económica estadounidense: es el resultado de una Fed congelada por inflación al alza y una demanda de refugio sostenida por tensiones geopolíticas con Irán.

El dólar sube 1,37% en su mejor semana desde marzo

Inflación al 3,8%: el máximo desde mayo de 2023

El IPC de abril saltó a 3,8% anual, el nivel más alto desde mayo de 2023 y por encima del 3,3% de marzo. La estimación previa apuntaba a 3,7%. El dato refleja el choque petrolero derivado del conflicto en Oriente Medio: el índice de energía subió 3,8% en abril, con la gasolina avanzando 5,4% ajustado estacionalmente y 11,1% sin ajuste.

La inflación mayorista (PPI) aceleró aún más. El PPI mensual subió 1,4% en abril frente al 0,7% de marzo, triplicando la expectativa del consenso (0,5%). A nivel anual, el PPI alcanzó 6,0%, máximo desde diciembre de 2022. Y el dato más preocupante: el PPI excluyendo alimentos, energía y servicios comerciales —la medida más «limpia»— registró 4,4% anual, máximo desde febrero de 2023.

Goldman Sachs anticipa que la transferencia de costos energéticos mantendrá la inflación subyacente PCE cerca del 3% durante todo 2026. Traducción práctica: la Fed no tiene margen para mover tipos a la baja.

Mercados borran recortes del mapa en 2026

Antes del conflicto con Irán, los mercados descontaban dos recortes de tipos en 2026. Hoy ese escenario ha desaparecido. Según el CME FedWatch, existe una probabilidad del 75% de que las tasas cierren el año sin cambios. Bank of America ya eliminó por completo los recortes de su escenario base para 2026. Algunos traders incluso fijan en 28% la probabilidad de una subida de tipos en diciembre.

La confirmación de Warsh no alteró el consenso del mercado: la Fed está fuera del juego en 2026. Y eso sostiene al dólar, no porque la economía estadounidense esté pujante, sino porque los tipos altos prolongados hacen al billete verde más atractivo en términos relativos.

EUR/USD cae a 1,1630, nivel no visto en meses

El EUR/USD cotiza hoy en 1,1630, después de haber tocado un máximo de 1,1849 el 14 de abril. Entre el 14 de abril y el 14 de mayo, el par cayó 0,51%, con un mínimo en 1,1655. El nivel actual no se veía desde hace meses y refleja la bifurcación de política monetaria: mientras la Fed está congelada, el BCE enfrenta una economía europea más débil y sin el respaldo de tipos altos sostenidos.

El dólar sube 1,37% en su mejor semana desde marzo

El movimiento del EUR/USD confirma que el dólar no sube solo: el euro cae. Europa no tiene el colchón inflacionario ni el perfil de refugio que ofrece Estados Unidos en un entorno de tensión geopolítica. El dinero institucional busca dólares, no por convicción en la economía americana, sino por falta de alternativas mejores en el corto plazo.

Irán mantiene la demanda de refugio

El estrecho de Ormuz sigue siendo el epicentro de la tensión entre Estados Unidos e Irán. El alto al fuego, respetado desde junio de 2025 hasta los ataques del 28 de febrero de 2026, se mantiene frágil. La falta de acuerdo para reabrir plenamente el estrecho —vía crítica para aproximadamente el 20% del petróleo mundial— mantiene al mercado en alerta. El crudo Brent cotiza unos $20 más caro que antes del inicio del conflicto; el WTI, $10 más caro. Los precios del petróleo han subido cerca del 45% desde el inicio de las hostilidades.

Ese contexto geopolítico refuerza la demanda estructural de dólares. En un entorno donde el riesgo de interrupción energética persiste y la inflación se mantiene elevada, el billete verde funciona como refugio por defecto, incluso si la economía subyacente muestra señales mixtas. El oro, históricamente el refugio clásico, ha cedido terreno en las últimas semanas ante un dólar que acumula demanda por necesidad, no por preferencia.

El DXY cerró su mejor semana en dos meses, pero el rally está construido sobre arena: inflación alta que congela a la Fed, tensión geopolítica que empuja al refugio y un euro que retrocede por debilidad propia. Si la inflación empieza a ceder o las tensiones en Ormuz se alivian, el soporte del dólar se debilitará rápido. Por ahora, el mercado apuesta a que ninguno de esos dos escenarios llegará pronto.