Extranjeros disparan compras de acciones de EE.UU. en 12 meses

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-26

En 12 meses hasta junio, los flujos hacia bolsa superaron por primera vez en tres décadas la demanda de Treasuries. El giro alcanza el 2,8% del PIB estadounidense.

Inversores privados extranjeros compraron $805 mil millones en acciones estadounidenses en los 12 meses que cerraron en junio de 2026, un incremento del 26% año contra año, según datos del U.S. Treasury International Capital. En el mismo período, sus compras de bonos y notas del Tesoro sumaron $329 mil millones, una caída del 40%.

Es la primera vez en este siglo —fuera de la Gran Crisis Financiera— que los flujos de capital extranjero hacia <abbr title="Acciones o participaciones en empresas cotizadas">renta variable</abbr> estadounidense superan los dirigidos a <abbr title="Bonos emitidos por el gobierno de Estados Unidos">deuda soberana</abbr>. El giro representa el 2,8% del PIB estadounidense en inversión en bolsa frente al 2% canalizado a Treasuries, según análisis de Deutsche Bank publicado en septiembre.

Junio marcó el pico mensual

El mes de junio registró $144,7 mil millones en entradas netas de capital extranjero privado hacia acciones, mientras las compras de Treasuries a largo plazo cayeron a solo $16,6 mil millones. La brecha mensual —casi nueve veces más flujo hacia bolsa que hacia deuda— marca el extremo más pronunciado de una tendencia que venía acelerándose desde mediados de 2025.

Agosto mantuvo el impulso con $181,2 mil millones en compras de valores estadounidenses a largo plazo, según el Departamento del Tesoro. La semana que cerró el 25 de septiembre, los fondos de <abbr title="Acciones o participaciones en empresas cotizadas">renta variable</abbr> estadounidenses registraron $37,6 mil millones en entradas netas, su mayor compra semanal desde el 17 de junio, de acuerdo con LSEG Lipper.

Extranjeros disparan compras de acciones de EE.UU. en 12 meses

Treasuries pierden peso estructural

La participación de inversores extranjeros en el total de Treasuries estadounidenses ha caído de más del 50% en su pico a aproximadamente 30% en la actualidad, según George Saravelos, co-responsable global de investigación en divisas de Deutsche Bank. El retroceso refleja tanto la diversificación hacia activos de mayor retorno como la erosión de la percepción de los bonos del Tesoro como refugio sin alternativa.

El bono a 30 años tocó un <abbr title="Rendimiento o retorno anual de un bono">yield</abbr> del 5,5% el viernes 25 de septiembre, su nivel más alto en 22 años. La presión sobre los precios de la deuda —yields y precios se mueven en direcciones opuestas— coincide con un momento en que el gobierno federal necesita refinanciar déficits récord y la demanda extranjera tradicional se desplaza.

Brookings Institution señaló en agosto que la creciente propiedad extranjera de acciones no representa por sí un riesgo financiero mayor, ya que la mayoría del <abbr title="Valor total de mercado de las acciones de una empresa o índice">equity</abbr> estadounidense permanece en manos domésticas y la diversificación internacional aporta estabilidad. En contraste, el crecimiento de deuda externa sí genera vulnerabilidades, porque tasas más altas elevan el costo de servicio de la deuda para el gobierno federal.

Extranjeros disparan compras de acciones de EE.UU. en 12 meses

IA como magneto de flujos

El rally de inteligencia artificial explica buena parte del atractivo. Estrategas de Goldman Sachs reportaron en la semana del 25 de septiembre que la inversión en IA impulsa casi la mitad del crecimiento de ganancias por acción del S&P 500 en 2026. Amazon elevó su capex a $220.000 millones para este año, una cifra que su CEO calificó de insuficiente frente a la demanda proyectada.

Benjamin Gossack, co-responsable de gestión de <abbr title="Acciones o participaciones en empresas cotizadas">carteras de renta variable</abbr> global en TD Asset Management, advirtió que el rally de IA puede estar perdiendo impulso y que la volatilidad subsecuente podría redistribuir flujos. Hasta ahora, sin embargo, el sesgo extranjero hacia acciones tecnológicas y de gran <abbr title="Valor total de mercado de las acciones de una empresa">capitalización</abbr> no ha mostrado señales de reversión.

El contraste con el comportamiento doméstico es notable. Los hogares estadounidenses acumularon $5,21 billones en fondos de mercado monetario al cierre del primer trimestre, un récord que refleja preferencia por liquidez y tasas garantizadas. Mientras tanto, los clientes institucionales de BofA compraron acciones de forma sostenida en las últimas semanas, con el retail en retirada.

Implicaciones para déficit y dólar

La rotación plantea un desafío directo al financiamiento del déficit estadounidense. Con inversores extranjeros menos dispuestos a absorber emisiones de deuda, el Tesoro enfrenta presión para ofrecer <abbr title="Rendimiento o retorno anual de un bono">yields</abbr> más altos o depender más de compradores domésticos, lo que a su vez compite con la inversión privada por capital disponible.

Desde el punto de vista cambiario, inversores institucionales globales apenas cubren el 41% de su exposición en dólares, el nivel más bajo desde 2015, según datos de mercado citados por Deutsche Bank. La baja cobertura indica confianza en la fortaleza del dólar, pero también marca vulnerabilidad si el sentimiento cambia: una salida coordinada de <abbr title="Acciones o participaciones en empresas cotizadas">equities</abbr> podría presionar la divisa a la baja sin el colchón de coberturas activas.

El giro de $805 mil millones hacia acciones en 12 meses no tiene precedente reciente fuera de episodios de crisis. Si la narrativa de IA se sostiene, el flujo extranjero puede seguir respaldando valuaciones. Si no, el mercado descubrirá rápido que buena parte del soporte de precios venía de fuera de las fronteras, justo cuando los Treasuries dejaron de ser el refugio automático.