Kospi borra caída histórica de julio en diez días con chipmakers al frente
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-08-13
Samsung y SK Hynix saltan más de 5% mientras el índice surcoreano acumula 22% desde el mínimo del 30 de julio. El backlog récord de AWS confirma que la demanda de infraestructura AI sigue intacta.
El Kospi gana hasta 4,8% este jueves y acumula 22% desde el mínimo de 5.593,56 puntos tocado el 30 de julio, poniendo al índice surcoreano en territorio técnico de mercado alcista tras el peor mes de su historia. Samsung Electronics y SK Hynix saltan más de 5% cada una en la sesión, liderando un rebote que revierte en diez días de bolsa la mitad de la caída sufrida en julio.

AWS backlog dispara el sentimiento
El catalizador llegó el 30 de julio, cuando Amazon reportó resultados del segundo trimestre con un EPS de $5,75 que batió el consenso de $1,81. Pero el dato que hizo saltar a los chipmakers fue otro: el backlog contratado de AWS se disparó a $496 mil millones, ganando $132 mil millones en un solo trimestre. AWS creció 37%, su ritmo más rápido en 18 trimestres, mientras Amazon anunció capex de $220 mil millones para 2026, citando costos más altos de memoria para infraestructura de IA generativa.
Al día siguiente, el viernes 31 de julio, el Kospi cerró con +18%, su mayor ganancia diaria en el registro histórico. SK Hynix saltó casi 30% ese día, marcando su mejor sesión jamás registrada, mientras Samsung subió casi 27%. El mensaje que captó el mercado fue claro: la demanda de memoria para centros de datos de IA no solo se mantiene, sino que acelera.
- Kospi miércoles 12 agosto: cerró en 6.579,04 puntos (+3,68%, +233,51 puntos)
- Kospi jueves 13 agosto: opera con ganancias de hasta +4,8% en sesión
- Samsung y SK Hynix: ambas ganaron más de +7% el martes 12; hoy saltan otras +5%
- SK Hynix ADR (SKHY.US): cotiza en $154,41 (+9,01%) en mercado estadounidense
Exportaciones confirman la tesis
Los datos macro respaldan el rally. Las exportaciones de semiconductores de Corea del Sur saltaron 155,4% año a año en los primeros diez días de agosto, alcanzando $10,0 mil millones, según datos del Ministerio de Comercio e Industria surcoreano. Es la confirmación más reciente de que la demanda de chips de memoria para aplicaciones de IA y almacenamiento de alta capacidad permanece robusta, no solo en backlog contractual sino en envíos reales.
Lee Kyung-min, analista de Daishin Securities, atribuyó el impulso positivo a que «large order backlogs y nuevas órdenes reafirmaron que la inversión en infraestructura AI y la demanda de semiconductores permanecen sólidas, estimulando el sentimiento inversor». El capex global de Big Tech para IA alcanzará $760 mil millones en 2026, comparado con $413 mil millones en 2025, según estimaciones de la industria.

Valuación y espacio para rerating
El Kospi cotiza actualmente a 5,1x ganancias, una de las valuaciones más bajas entre índices de mercados desarrollados y emergentes. Goldman Sachs estima que el índice tiene espacio para un rerating hasta 7,8x, lo que implicaría un potencial adicional de +53% desde niveles actuales si las ganancias corporativas se mantienen. Ese análisis, liderado por el estratega Timothy Moe, descansa en la premisa de que Samsung y SK Hynix —que representan más de 40% del peso del índice— mantengan márgenes en expansión gracias a precios firmes de memoria NAND y DRAM.
Ambas compañías podrían anunciar planes de retorno de capital a accionistas a finales de agosto, con una escala combinada potencialmente superior a 200 billones de won (unos $141,2 mil millones). De confirmarse, sería el mayor programa de buyback y dividendos en la historia corporativa de Corea del Sur, diseñado para cerrar el descuento de valuación que persiste desde hace años en el mercado local. SK Hynix aceleró hace días su capex en IA, señalando que la apuesta de largo plazo en capacidad de producción va en serio.
Riesgo de concentración extrema
La velocidad del rebote plantea una pregunta incómoda: ¿es sostenible un rally liderado casi en exclusiva por dos nombres? Samsung y SK Hynix acumulan la mayor parte de las ganancias del índice en estos diez días. Si se quita el peso de ambas, el Kospi apenas habría subido en el período. Esa concentración extrema fue precisamente el mecanismo que amplificó la caída de julio, cuando ETFs apalancados sufrieron liquidaciones masivas y arrastraron al índice completo.
Los flujos institucionales aún no vuelven con fuerza. El rally de esta semana se apoya más en cobertura de posiciones cortas (short covering) y reentrada de retail local que en compras netas de fondos extranjeros. Goldman espera que eso cambie si los datos de ganancias del tercer trimestre confirman expansión de márgenes, pero hasta entonces el mercado coreano sigue siendo una apuesta binaria sobre la trayectoria de dos empresas.

El contexto macro ayuda: el Nikkei 225 cotiza hoy en 68.482 puntos (+1,42%), extendiendo su propia recuperación tras la turbulencia de julio. Wall Street mantiene máximos, con el S&P 500 en 7.748,5 puntos y el Nasdaq en 26.588. La narrativa de IA volvió a imponerse sobre el miedo a desaceleración económica, al menos por ahora.
Para volver al máximo de junio de 9.114 puntos, el Kospi necesitaría subir otros 38% desde el cierre del martes. En otras palabras: el rally de diez días ha cubierto la mitad del camino, pero la otra mitad requiere que el backlog de AWS se convierta en órdenes efectivas, que los precios de memoria no cedan y que ningún shock geopolítico vuelva a disparar la volatilidad. Julio demostró que cuando el Kospi cae, lo hace con violencia; agosto demuestra que cuando sube, la velocidad también es extrema.