Nasdaq cae 2,7% por temor a la inversión en IA de Meta

· Mercados Financieros ·

La euforia del miércoles se desvaneció en menos de 24 horas. Los inversores pasaron de celebrar resultados sólidos a escrutar el coste real de la infraestructura de inteligencia artificial.

El Nasdaq Composite opera este jueves con una caída de 2,7% a media tarde en Nueva York, revirtiendo el rally del día anterior en un giro que refleja un cambio radical en el foco del mercado: de las ganancias trimestrales al coste descomunal de construir la infraestructura de <abbr title="Inteligencia Artificial">IA</abbr>. El S&P 500 pierde 1,5% y el Dow Jones aguanta mejor con -0,3%, pero el sector tecnológico es el que encaja el golpe.

La sesión del miércoles había cerrado con el Nasdaq subiendo 1,05%, impulsado por resultados de SpaceX y Super Micro que encendieron el optimismo en torno a la IA. Menos de 24 horas después, ese sentimiento se evapora: Meta cae 6,5%, Amazon pierde 3,9% y el <abbr title="Exchange-Traded Fund, fondo cotizado que replica un índice">ETF</abbr> de semiconductores SMH se desploma 5,7%, la caída sectorial más profunda de la jornada.

Resultados sólidos, pero el capex asusta

Meta Platforms superó las estimaciones del tercer trimestre y el miércoles por la noche subía 4% en operaciones fuera de horario. Hoy arrastra al índice hacia abajo. La razón: la compañía redujo su guía de <abbr title="Capital expenditure, inversión en activos de largo plazo">capex</abbr> para 2026 al rango de 135.000 a 145.000 millones de dólares y, además, anunció una nueva clase de acciones sin derecho a voto para financiar esa expansión. El mercado leyó dilución y gasto sin techo claro.

Tesla también batió el consenso en ganancias, pero recortó su pronóstico de capex 2026 a aproximadamente 20.000 millones de dólares. En otro entorno, eso sería positivo; hoy refuerza la narrativa de que incluso quienes rebajan el gasto siguen moviendo cifras colosales. Y quien las mantiene o las sube, como Meta, activa las alarmas sobre retornos inciertos.

Nasdaq cae 2,7% por temor a la inversión en IA de Meta

Semiconductores en el centro del vendaval

El sector que había liderado el rally tecnológico de los últimos trimestres es hoy el más castigado. Lam Research advirtió sobre restricciones en la cadena de suministro, un recordatorio de que el cuello de botella no es solo financiero: también es logístico y técnico. Micron Technology cayó 3,7% y Nvidia, referente del sector, también opera en rojo sin que se hayan publicado noticias específicas sobre la compañía.

Un downgrade de CoreWeave, proveedor de infraestructura de computación para IA, ejerció presión adicional. El <abbr title="Índice de volatilidad del mercado, mide expectativas de volatilidad">VIX</abbr> subió 18,7% hoy hasta 19,8 puntos, señalando nerviosismo elevado aunque aún lejos de niveles de pánico.

Petróleo y geopolítica complican el cuadro

El Brent cotiza en 113,19 dólares el barril, con un avance de 4% en la jornada, ante reportes de posibles ataques planeados a instalaciones iraníes. Los futuros de Wall Street ya habían caído antes de la apertura por este factor, y aunque el petróleo no es la causa principal de la presión sobre tecnología, sí añade un componente macro incómodo: energía más cara encarece la operación de centros de datos y alimenta el debate sobre si la infraestructura de IA es viable a estos precios.

El cambio de narrativa en 24 horas

La paradoja de esta semana es que las empresas están publicando resultados por encima de las expectativas y el mercado las castiga. No es irracional: el enfoque pivotó de la fortaleza de ganancias inmediata a los requisitos masivos de capital necesarios para el desarrollo de IA y la línea temporal incierta para generar retornos. El miércoles, un trimestre sólido de SpaceX bastaba para impulsar el índice; hoy, un trimestre sólido de Meta no alcanza si viene con una factura de 140.000 millones de dólares en capex y acciones nuevas sin voto.

El Departamento de Trabajo publicó que las solicitudes de desempleo cayeron a mínimos de tres meses, señal de un mercado laboral estable. A los inversores hoy no les importa: toda la atención está en cuánto cuesta sostener la promesa de la inteligencia artificial y cuándo —si es que ocurre— esa inversión se traduce en flujos de caja proporcionales.

La rotación fuera de tech que ya se había documentado la semana pasada cobra hoy nuevo impulso. La diferencia: entonces era técnica, hoy tiene un fundamento más profundo. El sector lleva meses pidiendo al mercado que confíe en que la infraestructura de IA generará valor a largo plazo; el mercado, por ahora, pide pruebas.