Nvidia vuelve a $5 billones con una advertencia: China ya no cuenta
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-06-17
La capitalización cruza los cinco billones por segunda vez este año mientras la CFO confirma que el guidance excluye por completo los ingresos de China. Un agujero de $10.000-15.000 millones anuales que el mercado descuenta.
Nvidia volvió a cruzar los $5 billones de capitalización el 15 de junio, cerrando en $5.071 billones. Es la segunda vez en el año que la compañía alcanza esa cifra, tras caer por debajo de los $5 billones a principios de mes con una caída superior al 6%. La acción cotiza a $212.45, un +14.05% en el año pero con una caída del 5.6% en el último mes. Los números del primer trimestre fiscal 2027 son récord, pero hay un dato que el mercado ya descuenta: China genera cero dólares en ingresos de Data Center.

Data Center explota, pero falta un cliente de $10.000M al año
El Q1 del año fiscal 2027, reportado el 20 de mayo, registró ingresos totales de $81.600 millones (+85% interanual, +20% secuencial). La división de Data Center facturó $75.246 millones, un +92% respecto al año anterior. Dentro de esa cifra, el segmento de computing alcanzó $60.000 millones (+77%) y networking $14.800 millones, triplicando el dato del año previo. El <abbr title="Flujo de caja libre después de gastos operativos">free cash flow</abbr> llegó a $48.600 millones en un solo trimestre.
Pero en la llamada de resultados, la <abbr title="Chief Financial Officer, directora financiera">CFO</abbr> Colette Kress dejó claro el cambio de escenario: «La compañía ya no incluye a China en sus pronósticos base». Los ingresos de Data Center compute procedentes de China cayeron de $4.600 millones hace un año a cero en este trimestre. Las restricciones de exportación del chip H20 costaron aproximadamente $8.000 millones en un solo trimestre. La pérdida anual estimada está entre $10.000 y $15.000 millones, según el research de analistas.
Q2 sin China: ¿piso conservador o techo estructural?
El guidance para el segundo trimestre fiscal 2027 apunta a ingresos de $91.000 millones (±2%), con márgenes brutos del 74,9% GAAP. Esa cifra asume explícitamente cero ingresos de Data Center compute de China. En diciembre de 2025, la administración Trump aprobó ventas del chip H200 a China con la condición de que Estados Unidos recibiera el 25% de los ingresos. Hasta ahora, Nvidia ha generado cero dólares bajo ese programa.
El CEO Jensen Huang describió el ciclo como «la construcción de fábricas de IA, la expansión de infraestructura más grande en la historia humana». Añadió que «las ventas de Blackwell se salen de los gráficos, y las GPU en la nube están agotadas». Pero el contexto geopolítico domina el análisis. Si el bloqueo de China se mantiene, Nvidia pierde entre $10.000 y $15.000 millones anuales de forma estructural. Si las ventas de H200 rompen el hielo, ese upside está fuera del modelo actual y podría mover el target de precio.

El mercado no castiga los números, descuenta lo que falta
La acción cotiza un 27% por debajo de las expectativas relativas recientes, según métricas de analistas. De 62 analistas que cubren el valor, la mayoría sostienen posiciones alcistas. El target de consenso está en $298.93, un 40% por encima del precio actual. Pero para alcanzarlo, el mercado necesita claridad sobre China o evidencia de que la demanda de hiperscalers compensa ese agujero sin titubeos.
- Compromisos de suministro: Nvidia ha firmado acuerdos por $119.000 millones, elevando el riesgo de ejecución si la demanda se debilita.
- Capital returns: La junta directiva aumentó el dividendo trimestral a $0,25 por acción y autorizó recompras por $80.000 millones.
- Riesgo primario: Una pausa súbita en el <abbr title="Gastos de capital en infraestructura y equipos">capex</abbr> de hiperscalers que quiebre la narrativa de demanda ilimitada.
Nvidia cruza los $5 billones por segunda vez, pero esta vez lo hace sin China en el modelo. Los $91.000 millones de guidance para Q2 son conservadores si se comparan con el ritmo actual, pero también son el piso sin el mercado chino. La pregunta no es si Nvidia bate récords — eso ya es un hecho. La pregunta es cuánto tarda la geopolítica en dejar de frenar una máquina que, según sus propios números, no tiene techo de demanda.