Las posiciones cortas en bonos tocan máximo desde febrero tras el IPC
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-05-13
El dato de CPI de abril giró el posicionamiento en Treasuries en 48 horas. Traders ya descuentan una subida de tipos a mediados de 2027 mientras el yield a 10 años ronda el 4,42%.
Las posiciones cortas puras en <abbr title="Bonos del Tesoro de Estados Unidos">Treasuries</abbr> subieron 6 puntos porcentuales en la semana al 11 de mayo, alcanzando su nivel más alto desde el 2 de febrero. El giro llegó tras el dato de inflación de abril, que mostró un CPI anual de 3,8% y cerró la ventana de recortes de tipos que el mercado daba por hecha hace dos meses. Los <abbr title="Contratos de intercambio de tasas de interés">swaps de tasas</abbr> ya descuentan una probabilidad del 30% de que la Fed suba tipos a finales de año.
El movimiento táctico: de neutral a corto en una semana
El salto en posiciones bajistas salió directo de inversores que estaban neutrales; esa categoría cayó 6 puntos porcentuales durante la semana, mientras las posiciones largas puras se mantuvieron sin cambios. El lunes 11 de mayo, una venta masiva en futuros de Tesoro empujó los <abbr title="Rendimiento o retorno anual de un bono">yields</abbr> a 5 años por encima del 4% y desató una acumulación de cortos que incluyó una de las posiciones nuevas más grandes en notas a 10 años en más de un mes.

El martes 12 de mayo, el yield del bono a 10 años tocó 4,46%, su nivel más alto de la semana, tras la publicación del dato de inflación. El bono a 2 años cerró el viernes previo en 3,90%, mientras el de 30 años alcanzó 4,95%. Traders de largo plazo están apostando a que los rendimientos sostienen un movimiento por encima del 5%, un escenario que hace tres meses parecía descartado.
Qué disparó el giro: energía al 17,9% anual
El <abbr title="Índice de Precios al Consumidor">CPI</abbr> de abril subió 0,6% desestacionalizado, llevando la tasa anual a 3,8%. La cifra mensual coincidió con el consenso, pero la anual superó en 0,1 puntos las estimaciones de Dow Jones. El core (sin alimentos ni energía) avanzó 0,4% mensual y 2,8% anual, manteniendo la inflación bien por encima del objetivo del 2% de la Fed.
- Energía: +3,8% mensual, +17,9% anual. Representó más del 40% de la ganancia en el titular.
- Alimentos: +0,5% mensual, +3,2% anual.
- Salarios reales: cayeron 0,3% anual, primer descenso en tres años.
El peso de la energía es directo: el Brent cerró en $107,40 por barril el martes 12 de mayo, tras haber tocado $104 el día anterior. Este miércoles 13 de mayo retrocedió a $107,36, una caída del 0,4% en la sesión, pero sigue por encima de los $100 que hace dos meses marcaban techo. El cierre efectivo del tráfico en el Estrecho de Ormuz ha interrumpido gravemente los envíos globales de crudo, con aproximadamente 100 millones de barriles semanales fuera de circulación según estimaciones de Saudi Aramco.

La Fed entra en zona de decisión incómoda
Tras el dato del martes, Austan Goolsbee, presidente del Banco de la Reserva Federal de Chicago, señaló que las lecturas de inflación muestran presiones de precios generalizadas en la economía estadounidense e incluso pueden indicar sobrecalentamiento. La declaración marca un cambio de tono frente al consenso dovish de hace semanas, cuando la mayoría del comité aún mantenía la narrativa de «inflación temporal».
Un analista de JPMorgan resumió el posicionamiento del mercado: «lo que el mercado está preciando es una economía resiliente y una Fed que puede mantenerse en pausa por un período significativo». Resiliente es un eufemismo; con salarios reales negativos por primera vez en tres años, la narrativa de crecimiento sólido empieza a chirriar frente a los datos duros. Los swaps de tasas ya descuentan un 30% de probabilidad de alza a finales de año, un giro de 180 grados frente a las expectativas de recortes que dominaban en marzo.
Lo que viene: estanflación o pausa larga
El escenario de traders es claro: petróleo caro sostiene inflación alta, la Fed no puede bajar tipos sin arriesgar una segunda ronda de presión de precios, y el crecimiento se ralentiza porque el consumidor pierde poder adquisitivo. Eso se llama estanflación, aunque nadie en la Reserva Federal use aún el término en público.
Para quien opera bonos o tiene exposición a renta fija, el movimiento de esta semana es señal táctica: el carry trade en Treasuries largos dejó de ser atractivo si los yields suben hacia el 5%. Las posiciones cortas récord desde febrero indican que el consenso ya giró. Si el Brent se mantiene por encima de $100 y el siguiente dato de CPI confirma la tendencia, el escenario de alza de tipos en 2027 pasa de outlier a caso base. Y eso reordena toda la curva.
Como ya publicamos la semana pasada, los salarios reales cayeron por primera vez en tres años. Con el CPI en 3,8% y la energía subiendo 17,9% anual, la pregunta no es si la inflación baja sola. La pregunta es cuánto aguanta la Fed antes de mover ficha en la dirección contraria a la que el mercado esperaba hace dos meses.