El PPI salta a 6,0%: las acciones rebotan y los bonos marcan máximos
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-05-14
El dato de inflación mayorista del miércoles fue aún peor que el CPI. Nasdaq subió 1,2%, pero el bono a 10 años tocó 4,47% y las apuestas por subida de tipos llegaron al 39%.
El <abbr title="Índice de Precios al Productor, que mide la inflación mayorista antes de llegar al consumidor">PPI</abbr> de abril cerró en 6,0% anual, el nivel más alto desde diciembre de 2022. El dato llegó este miércoles 13 de mayo, un día después del CPI caliente, y superó ampliamente el consenso de 4,9%. Wall Street respondió con una recuperación en tecnología —el Nasdaq subió 1,20% hasta los 26.402 puntos— mientras que el mercado de bonos siguió vendiendo: el <abbr title="Bono del Tesoro estadounidense a 10 años, referencia global de tasas de interés">Treasury</abbr> a 10 años alcanzó 4,473%, máximo de 2026.
Dos días, dos golpes: CPI y PPI confirman presión estructural
El lunes 12, el CPI de abril ya había sorprendido al alza con 3,8% anual y 0,6% mensual. La energía representó más del 40% del avance mensual, pero el <abbr title="Inflación subyacente, que excluye alimentos y energía para medir presiones de fondo">core CPI</abbr> también aceleró a 2,8% interanual. Los costos de vivienda subieron 0,6% en el mes, revirtiendo meses de desaceleración. Wall Street cerró ese día con caídas moderadas: el S&P 500 perdió 0,16% y el Nasdaq cayó 0,71%.
El miércoles, el PPI amplificó el problema. El índice mensual saltó 1,4% (con ajuste estacional), el mayor avance desde marzo de 2022. El core PPI —sin alimentos ni energía— subió 1,0% en el mes, más del triple del pronóstico de 0,3%, y alcanzó 5,2% anual, también máximo desde diciembre de 2022. Los servicios finales se dispararon 1,2%, la mayor ganancia en dos años.

Servicios, no solo energía: la inflación pegajosa vuelve
El detalle del PPI revela dónde está la presión real. Dos tercios del avance en servicios provinieron de un salto de 2,7% en los márgenes de servicios comerciales, una señal de que las empresas están trasladando costos al precio final. La gasolina subió 15,6% en el mes y representó más del 40% del aumento en bienes finales, pero el problema va más allá del petróleo.
David Russell, global head of market strategy en TradeStation, lo resumió sin rodeos: «La inflación es pegajosa y acelerada. El dato core confirma una tendencia estructural más profunda, especialmente en servicios.» Russell añadió que la crisis del Estrecho de Ormuz agrava el problema, «pero va mucho más allá del petróleo».
- Vivienda (shelter): +0,6% mensual, primer salto significativo en meses, revirtiendo la desaceleración que había dado esperanzas a la Fed.
- Tarifas aéreas: +2,8% en abril, acumulando 20,7% interanual.
- Core PPI: sube 1,0% mensual vs. consenso de 0,3%; el doble de lo esperado en inflación mayorista subyacente.
- Servicios comerciales: márgenes saltan 2,7%, señal de que las tarifas y costos laborales se trasladan al consumidor.
Acciones arriba, bonos abajo: la bifurcación del mercado
Este miércoles, el Nasdaq cerró con ganancia de 1,20% en 26.402,34 puntos y el S&P 500 subió 0,58% hasta 7.444,25. El Dow, en cambio, cedió 0,14%. Los semiconductores lideraron el rebote, arrastrando al índice tecnológico de vuelta a terreno positivo después de haber caído en la apertura.
Pero mientras las acciones rebotaban, el mercado de deuda vendía sin tregua. El Treasury a 10 años rompió 4,47%, su nivel más alto desde julio de 2025. Los bonos a 20 y 30 años superaron el 5%. La curva de rendimientos sigue aplanándose por el extremo largo: los inversores institucionales descartan recortes de tipos y empiezan a poner sobre la mesa subidas.

¿Qué viene para la Fed?
Chris Zaccarelli, chief investment officer en Northlight Asset Management, fue claro: «Dado que la inflación va en dirección equivocada y el mercado laboral se mantiene firme, es muy poco probable que la Fed pueda bajar tipos pronto y es posible que empecemos a descontar subidas para el próximo año.» La frase resume el giro del mercado en 48 horas.
El conflicto con Irán elevó los precios del petróleo y llevó la gasolina a un promedio nacional de $4,50 por galón, frente a ~$3,14 hace un año. Pero el dato de servicios muestra que incluso si el crudo se calma, la inflación de fondo persistirá. Los salarios reales cayeron 0,5% en el mes y 0,3% anual, primera caída en tres años, como ya publicamos esta semana. El consumidor pierde poder adquisitivo mientras las empresas protegen márgenes.
El mercado de futuros de tipos ya descarta cualquier recorte en 2026. Las probabilidades de una subida en diciembre rondan el 28-39% según distintas fuentes. Si el PPI de mayo confirma la aceleración, esa probabilidad subirá.