¿Qué señalan los CDS de Nvidia que el precio de la acción aún no refleja?

Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-08-13

El spread de credit default swaps duplicó en dos meses mientras Burry advierte que $879 mil millones circulan entre hyperscalers sin multiplicar demanda real. El mercado de crédito repricea riesgo antes que el equity.

El spread de credit default swaps a cinco años de Nvidia cotiza este jueves cerca de 224,7 puntos base, apenas por debajo del máximo histórico de 82 bps registrado el 27 de julio. En dos meses, el coste de asegurar deuda del chipmaker se duplicó. Mientras tanto, la acción opera estable y los analistas siguen proyectando crecimiento récord. La divergencia no es ruido: es la señal de que el mercado de crédito está repriceando un riesgo que el equity aún no procesa del todo.

Michael Burry —el inversor de The Big Short— compartió hace días un diagrama de Bloomberg que rastrea $879 mil millones en compromisos de compra circulando entre Microsoft, Oracle, Amazon, Google, Meta, OpenAI, Anthropic, xAI, CoreWeave, Nvidia y AMD. Su diagnóstico: gran parte de esos compromisos no representan demanda nueva, sino capital que circula en bucle a través de participaciones accionarias directas y acuerdos de financiación vendor. Nvidia está en el centro, y según Burry, la estructura infla ingresos reportados sin multiplicar la base real de clientes dispuestos a pagar con capital propio.

Compromisos masivos que vuelven al origen

Los números son llamativos. Oracle comprometió $300 mil millones en compras vinculadas a OpenAI. Microsoft sumó aproximadamente $250 mil millones. OpenAI, a su vez, giró y comprometió $90 mil millones con AMD mientras tomaba participación accionaria directa en Nvidia. El esquema, tal como lo presenta Burry, genera un efecto multiplicador contable: cada dólar comprometido suma a los backlogs reportados por varios actores, pero el capital inicial sigue siendo el mismo.

Pero los mercados de crédito no compran la defensa. El CDS de Nvidia se amplió 14 puntos base en un solo día el 27 de julio, la mayor expansión diaria desde que comenzó a cotizarse en noviembre de 2025. Tras moderar levemente a 222,20 bps el 11 de agosto, volvió a aproximarse hoy a los 80 puntos. Manish Kabra, responsable de estrategia de renta variable en Société Générale, resumió el giro: «Para empresas de computación a escala hiper, ahora son los CDS, no el EPS, los que importan».

¿Qué señalan los CDS de Nvidia que el precio de la acción aún no refleja?

Deuda off-balance-sheet y capex sin freno

Detrás de los compromisos circulares hay una montaña de obligaciones que no aparecen como deuda tradicional. Cinco hyperscalers —Alphabet, Amazon, Meta, Microsoft y Oracle— cargan $1,65 billones en deuda off-balance-sheet, según datos de Bloomberg y Nikkei Asia publicados en julio. De ese total, más de $820 mil millones corresponden a leases que aún no han comenzado: centros de datos todavía en construcción.

Moody's considera esas obligaciones equivalentes a deuda. Un análisis de FactSet del 23 de julio proyectó que la inversión de capital agregada de esos cinco actores excederá $690 mil millones en 2026, más del 80% de crecimiento interanual. El flujo de caja libre, en la mayoría de los casos, se espera que se acerque a cero o se vuelva negativo conforme los costos de infraestructura IA se materializan.

Billy Leung, estratega de inversión en Global X Management, señaló que «Nvidia garantizando más de la deuda del centro de datos de OpenAI profundiza el vendor financing que ya está bajo escrutinio». La estructura no es ilegal, pero acumula riesgo de crédito en un solo punto: si la demanda real no materializa los ingresos esperados, el repago de esas obligaciones se complica rápido.

¿Qué señalan los CDS de Nvidia que el precio de la acción aún no refleja?

La advertencia del Banco de Pagos Internacionales

El Banco de Pagos Internacionales lanzó su Informe Económico Anual 2026 el 28 de junio. Uno de los tres principales riesgos para la estabilidad financiera global que nombra es el boom de capex de IA y sus estructuras de financiación cada vez más frágiles. El organismo —que coordina a los bancos centrales— escribió que la escala y ritmo del actual ciclo de inversión en IA se asemejan a precedentes históricos. Y advierte: «Estos episodios terminaron con una eventual reversión de inversión, induciendo recesiones en toda la economía».

El BIS señaló explícitamente que «la deuda de hyperscalers vinculada a desarrollos de IA crece más rápido que los balances que la carga». No es una opinión marginal: es el diagnóstico del organismo que sienta las bases de coordinación regulatoria global. El FMI también ha marcado la financiación circular de IA como un riesgo de baja sistemática.

Cuando el crédito habla antes que el equity

Burry publicó en X que «Nvidia esperaba que este evento de roadshow ayudara con las percepciones después de que sus credit default swaps se duplicaran en precio». El comentario, aunque no confirmado por Nvidia, captura la tensión: el mercado de crédito está enviando una señal de alerta que el mercado de acciones aún no incorpora del todo. Como publicamos días atrás, Nvidia anunció alianzas por hasta $500 mil millones en infraestructura IA, pero Wolfe Research ya advirtió sobre riesgo de sobreoferta si la capacidad instalada supera a los ingresos reales.

La divergencia entre CDS y precio de acción no es nueva en mercados, pero suele resolverse de una de dos formas: o el equity cae para alinearse con el crédito, o el crédito modera si los fundamentales mejoran. En el caso de Nvidia, los fundamentales de demanda siguen siendo fuertes —el backlog récord de AWS confirma que la demanda de infraestructura AI sigue intacta—, pero la estructura de capital que financia esa demanda es lo que los mercados de crédito están cuestionando.

Goldman Sachs, por su parte, proyecta que la demanda de IA excederá la capacidad de computación durante años, sugiriendo que la demanda subyacente es real. Pero incluso con demanda genuina, si una parte significativa de los $879 mil millones en compromisos representa financiación vendor circular, el riesgo de concentración permanece: Nvidia estaría respaldando la compra de sus propios productos en escala masiva.

El cálculo es simple: si Oracle comprometió $300 mil millones y Microsoft $250 mil millones, entre ambos suman $550 mil millones —más del 60% del total circulante de $879 mil millones que Burry señala. Esa concentración significa que cualquier cambio en la capacidad de esos dos actores para cumplir compromisos impacta directamente los backlogs reportados por Nvidia y sus pares. No es especulación: es aritmética sobre datos verificados.

Lo que el mercado está diciendo sin decirlo

Los spreads de CDS no predicen el futuro, pero miden cuánto cuesta asegurar riesgo ahora. Que ese coste se duplique en dos meses mientras la narrativa pública sigue siendo de crecimiento explosivo indica que una parte del mercado —la que opera crédito— está repriceando. Nvidia sigue siendo el enabler principal del ciclo de IA, sus chips siguen siendo críticos y la demanda de capacidad de cómputo sigue creciendo. Pero la forma en que se financia esa demanda importa tanto como la demanda misma.

Si reguladores o agencias de calificación empiezan a tratar la deuda off-balance-sheet de hyperscalers con mayor rigor —algo que el BIS ya puso sobre la mesa en junio—, las cascadas de revaluación de riesgo pueden acelerarse. No hace falta un colapso de demanda; basta con que las condiciones de financiación se endurezcan o que los retornos esperados no materialicen para que el tirón que el BIS describe se active. El mercado de crédito ya está cobrando por esa posibilidad. La pregunta es cuánto tarda el equity en incorporarla.