Musk se recusa de negociar su propia fusión pero tendrá la última palabra

· Mercados Financieros ·

Los comités independientes de Tesla y SpaceX estudian una combinación de $3,5 billones, pero la aprobación final en SpaceX depende de Musk como accionista controlador. Insiders advierten que su respaldo público complica el proceso.

Elon Musk confirmó el jueves 22 de octubre que Tesla y SpaceX formaron comités especiales de directores independientes para estudiar una posible fusión entre ambas compañías. Él se recusó formalmente de ambos comités porque es parte conflictada bajo regulaciones de valores. Pero hay un detalle: cualquier operación en SpaceX requiere la aprobación del accionista controlador —el propio Musk, que concentra aproximadamente el 85% del poder de voto.

La paradoja es completa. Los comités negocian sin Musk en la mesa, pero su visto bueno final es vinculante. En Tesla, la operación necesitaría el respaldo del 50% de todas las acciones en circulación, no solo de las votadas en asamblea, umbral que el propio Musk calificó como «un obstáculo bastante alto». En SpaceX, su palabra es la última. Insiders citados por fuentes del sector advierten que el respaldo público de Musk a la fusión ha complicado («rattled») las discusiones internas y podría invitar escrutinio accionario que retrase el proceso, creando un escenario complejo para la representación de intereses.

El mercado descuenta momentum desigual

Este lunes, Tesla cotiza en $394,71, con una subida del 6,04% en la sesión, mientras SpaceX opera en $149,60, con un avance del 1,43%. El repunte de Tesla se produce después de que Barclays subiera el rating a Overweight con precio objetivo de $450, argumentando que el acuerdo está «prácticamente cerrado» y que el negocio base de Tesla justifica compra incluso sin la fusión.

La valuación combinada ronda los $3,5 billones: aproximadamente $1,5 billones para Tesla y $2,0 billones para SpaceX según datos de mercado de octubre. Si cierra, sería la fusión corporativa más grande de la historia. Los modelos iniciales de Barclays y RBC Capital Markets prevén una estructura en la que SpaceX —con valuación superior— adquiera formalmente a Tesla en una transacción de todo-acciones.

Musk se recusa de negociar su propia fusión pero tendrá la última palabra

Asimetría operativa entre las dos compañías

La diferencia en momentum operativo es notable. SpaceX reportó su primer trimestre rentable en el tercer trimestre de 2026, con una ganancia neta de $4,4 mil millones frente a la pérdida de $1,05 mil millones en el mismo periodo de 2025. El negocio de inteligencia artificial de SpaceX creció 161% y representa ahora más ingresos que Starlink y el negocio de cohetes combinados. Hace un año, la IA era el 15% de las ventas; hace un trimestre, un tercio; ahora es el segmento número uno.

Tesla, en cambio, enfrenta presión de márgenes en vehículos y el consenso de Wall Street anticipa flujo de caja negativo en el tercer trimestre de 2026 por primera vez en años. Esa asimetría plantea una pregunta concreta: ¿vale la pena para SpaceX absorber el peso de la inversión intensiva en capital (<abbr title="Inversión en activos fijos como fábricas, equipos o infraestructura">capex</abbr>) aeroespacial de Tesla junto con su negocio de vehículos eléctricos bajo presión de margen?

Obstáculos de gobernanza y fechas clave

La transacción requeriría una cadena de autorizaciones: respaldo de los comités de junta independientes, aprobación de la mayoría de accionistas de Tesla y autorización regulatoria en múltiples jurisdicciones. En Tesla, el umbral del 50% de todas las acciones en circulación —no solo de las votadas— complica el camino. En SpaceX, el filtro regulatorio es menos exigente, pero el poder de voto concentrado de Musk convierte su decisión en determinante.

Allegados a Musk describen su respaldo público como la única vía legal para presionar a los comités a favor de la transacción. Pero otros advierten que si la operación cierra en términos que algunos accionistas de Tesla ven como desfavorables, los comentarios públicos de Musk se convertirían en evidencia en potenciales demandas por contaminación del proceso de negociación.

Obstáculos de aprobación por compañía
CompañíaRequisitoUmbral
TeslaVoto accionistas50% de todas las acciones en circulación
SpaceXAprobación accionista controladorElon Musk (85% poder de voto)
AmbasComités independientesTérminos sin conflicto de interés
AmbasRegulaciónAutorizaciones en múltiples jurisdicciones

Los comités especiales no han alcanzado acuerdo en términos. No hay garantía de que lo hagan. Gene Munster, de Deepwater Asset Management, asigna una probabilidad del 95% a que el acuerdo se concrete en los próximos dos años. Contratos de predicción en Kalshi dan una probabilidad del 60% a un anuncio de acuerdo antes del 1 de mayo de 2027.

Musk se recusa de negociar su propia fusión pero tendrá la última palabra

Qué viene después

Se espera votación de accionistas de Tesla en o cerca de la junta anual del 3 de diciembre. Barclays ha señalado el 6 de diciembre como posible fecha de anuncio de términos definitivos, aunque esa estimación no ha sido confirmada por ninguna de las dos compañías. Si los comités independientes llegan a un acuerdo en las próximas semanas, el calendario de cierre dependerá del ritmo de las autorizaciones regulatorias y del resultado de la votación accionarial en Tesla.

Combinar tecnologías de vehículos eléctricos, baterías especializadas, conectividad satelital y robótica en una sola entidad representaría un cambio estructural en industrias que hasta ahora han operado por separado. La valuación de $3,5 billones situaría a la combinada como la quinta compañía más valiosa del mundo, entre Microsoft y Amazon. Pero antes de cualquier cierre, los comités deben resolver una cuestión de fondo: cómo negociar términos justos cuando una de las partes está recusada en la mesa pero tiene la última palabra fuera de ella.