Última hora: Irán anuncia la reapertura de Ormuz
Lucas Montero · Mercados Financieros · 2026-04-17
El viernes marcó el mayor repricing energético en semanas: WTI a $85, índices europeos +2%. La tregua desata apuestas por alivio inflacionario, pero el tráfico real sigue en mínimos y la ventana es de 45 días.
El viernes 17 de abril, los mercados protagonizaron el repricing más rápido de toda la crisis del Estrecho de Ormuz. El WTI se desplomó un 10,06% hasta los 85,13 dólares por barril, mientras que el Brent cayó un 9,37% hasta los 90,10, llegando posteriormente a la zona de los 86 dólares.
En paralelo, las bolsas europeas firmaron su mejor sesión en semanas: el Ibex 35 subió un 2,02% hasta los 18.466 puntos, el DAX alemán avanzó un 2,23% y el CAC 40 francés ganó un 2%.
La narrativa es clara: el mercado descuenta normalización energética y alivio inflacionario tras el anuncio de reapertura del Estrecho.
El problema: el tráfico real sigue por los suelos y la tregua dura 45 días.

De $112 a $86 en diez días
El Brent alcanzó los 112,40 dólares la semana del 7 de abril, en plena escalada tras los ataques de EE.UU. e Israel contra Irán, que culminaron con la muerte de Ali Khamenei.
El 8 de abril, el mercado giró con violencia: el crudo cayó un 15,8% en una sesión hasta 94,60 dólares tras el anuncio de alto el fuego por parte de Donald Trump.
Desde entonces, la presión bajista continuó. Este viernes se completó el ajuste: el Brent ha pasado de 112 a 86 dólares en menos de dos semanas.
El problema es el contexto. El tráfico en Ormuz sigue hundido, con caídas cercanas al 70% y decenas de buques aún bloqueados. En marzo, el suministro global se redujo en 10,1 millones de barriles diarios, según la International Energy Agency.
El mercado ha descontado normalización.
El 15 de abril, Donald Trump aseguró que Ormuz se reabrirá «permanentemente». El 17 de abril, Reino Unido y Francia lideraron una cumbre con cerca de 40 países para coordinar una misión internacional. Sobre el papel, el Estrecho está operativo.
En la práctica, no.
El 16 de abril cruzaron solo dos buques, el mínimo desde finales de marzo. Ningún petrolero iraní ha salido desde el inicio del bloqueo selectivo el día 13.
- Tráfico operacional: de más de 100 buques diarios antes de la crisis a menos de 10 en la última semana, pese a la “reapertura”.
- Petroleros: las navieras no están despachando carga masiva; los seguros de guerra siguen en niveles prohibitivos.
- Confianza nula: como señala Lale Akoner, un alto el fuego de dos semanas no es suficiente para que los operadores vuelvan.
La desconexión es clara: la narrativa habla de reapertura, pero el flujo real sigue colapsado.

Fed gana margen, BCE se complica
La caída del crudo abre espacio a los bancos centrales, pero de forma desigual. La OCDE proyectaba un IPC estadounidense del 4,2% con el Brent entre $105 y $110. Si el crudo se estabiliza en el rango de $90-95, los analistas estiman que el IPC podría caer por debajo del 3,5% en el tercer trimestre — umbral histórico a partir del cual la Fed suele iniciar recortes de tipos. No es un dato menor: con inflación controlada, la Reserva Federal recupera margen de maniobra.
El Banco Central Europeo, en cambio, se enfrenta a un dilema incómodo. Europa obtiene entre el 12% y el 14% de su GNL de Catar vía Ormuz, y la inflación energética sigue siendo un lastre estructural. Aunque el Brent baje a $90, la eurozona proyecta un crecimiento del 0,9% en 2026 según el BCE — demasiado débil para justificar tipos restrictivos, pero con inflación aún por encima del objetivo. El mercado ya descuenta dos subidas adicionales del BCE frente a un único recorte de la Fed. La divergencia de política monetaria se está reescribiendo en tiempo real.
El rally dura lo que aguante la tregua
La tregua anunciada es de 45 días, no permanente. El conflicto de fondo —Irán frente a EE.UU. e Israel— sigue sin resolverse. Si las negociaciones colapsan en mayo, el riesgo volverá al crudo y todas las posiciones construidas sobre la narrativa de “crisis resuelta” quedarán expuestas.
Los rumores de posibles ataques israelíes en Líbano mantienen al mercado en alerta. Quien compró el rally del viernes está apostando a que la diplomacia aguanta. La historia reciente invita a prudencia.
- Bank of America: incluso con un fin de la guerra a corto plazo, el mercado enfrentaría un déficit de 4 millones de barriles diarios en el segundo trimestre y 2,5 millones en la segunda mitad de 2026. Proyecta un Brent medio de 92,5 dólares, muy por encima de niveles pre-crisis.
- Rystad Energy: aunque Ormuz reabra hoy, la normalización del suministro tardaría entre tres y cinco meses. La logística, el desminado y la confianza no se recuperan de inmediato.
- International Monetary Fund: incluso con reapertura inmediata, el mercado seguiría enfrentando déficit petrolero este año. El daño estructural ya está hecho.
El viernes fue euforia contenida: caídas del petróleo, subidas en bolsa y reajuste de expectativas macro. Pero el Ibex cerró en 18.466 puntos, a escasa distancia de máximos previos a la crisis.
Los mercados están valorando normalización. El problema es que esa normalización aún no existe en la realidad.
Si la tregua se rompe, el repricing del viernes será el primero en revertirse. Si aguanta, se abre margen para los bancos centrales. Todo depende de los próximos 45 días.