Fully priced in: BoJ sube a 1,25% mañana y el mercado espera el ritmo de Ueda
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-17
El consenso del 97% ya movió al yen 4% en septiembre. La clave no es la subida del viernes, sino cuánto más rápido endurecerá Tokio y si eso destapa posiciones de carry trade por US$500.000 millones.
El Banco de Japón subirá su tasa de política a 1,25% desde el 1,00% en la reunión que cierra mañana viernes 18 de septiembre, marcando el máximo en 31 años y el primer alza en tres meses. Pero esa decisión ya está descontada: 66 de 68 economistas encuestados entre el 1 y el 8 de este mes la anticipan, el consenso más alto en la historia reciente del banco central. El yen reaccionó antes: ganó aproximadamente 4% desde inicios de septiembre y tocó 154,99 por dólar el domingo 14, su nivel más fuerte en semanas. Hoy jueves cotiza en 155,63, cediendo un 0,42%.
La pregunta real no es si el gobernador Kazuo Ueda apretará mañana —eso está comprado— sino qué dirá sobre el ritmo de subidas adicionales. Y ahí el mercado está dividido: un tercio de los economistas encuestados anticipa otro movimiento en octubre o diciembre, el doble que hace un mes. Si Ueda insinúa un calendario más agresivo, el riesgo es una desvinculación masiva de <abbr title="Estrategia que aprovecha tasas bajas en una moneda para invertir en activos de mayor rendimiento en otra">carry trades</abbr> con yen que sacuda acciones globales y activos de riesgo.

El yen ya dejó de ser moneda barata
La tasa de 1,25% coloca al BoJ dentro del rango que el propio banco estima como neutral para la economía japonesa (1,1% a 2,5%), alejándose de décadas de tasas ultra bajas que convirtieron al yen en la moneda de financiamiento favorita para especuladores globales. Como ya publicamos hace una semana, Morgan Stanley calculó en US$500.000 millones el volumen de carry trades abiertos que enfrentarán costos más altos si Tokio cumple mañana.
Y los datos más recientes de la Commodity Futures Trading Commission (CFTC) muestran que los especuladores voltearon a posiciones netas largas en yen por primera vez desde febrero. El cambio de postura es brusco: hasta julio el yen seguía siendo la moneda de fondeo por excelencia; ahora los traders apuestan a su fortaleza.
Inflación y salarios respaldan la decisión
El banco central advirtió en julio que la inflación subyacente aceleraría a un nivel «claramente por encima» del 2% desde el segundo semestre del año fiscal 2026 (septiembre a marzo). Las causas: aumentos de salarios trasladados a precios finales, petróleo por encima de US$100 el barril tras el cierre del estrecho de Ormuz y la depreciación del yen acumulada en los meses previos.
- Inflación en Tokio: 1,9% anual en julio, impulsada por costos energéticos.
- Salarios reales: +2,4% en julio, el séptimo mes consecutivo de alza.
- Intervención cambiaria: EE.UU. y Japón coordinaron esfuerzos para contener la debilidad del yen en agosto.
Ueda indicó el 1 de septiembre, en una rueda de prensa tras la reunión del G20, que «considera un alza de tasa» en la reunión del 17–18, tomando en cuenta los desarrollos de Oriente Medio y las tendencias del mercado cambiario. La frase fue suficiente para que el mercado de swaps de tasas de interés overnight (<abbr title="Overnight Index Swap, contrato que intercambia tasa fija por tasa flotante de corto plazo">OIS</abbr>) asignara 89% de probabilidad a la subida.

Votos disidentes y el debate interno
El miembro Hajime Takata pidió subir a 1,25% en las dos reuniones anteriores, votando en contra del mantenimiento en ambas ocasiones. La insistencia refleja presión interna creciente entre los miembros más hawkish. Toichiro Asada, quien disintió de la última alza en junio, podría hacerlo nuevamente mañana, pero esta vez desde el otro flanco: considerando que el endurecimiento es demasiado rápido.
El miembro Naoki Tamura, el más duro de la junta, ha señalado en varias ocasiones que ve la tasa neutral alrededor del 2%, es decir, 75 puntos básicos por encima del nivel al que llegará mañana el BoJ. Si esa postura gana tracción en el comunicado o en la conferencia de prensa de Ueda, el mercado podría anticipar un ritmo de endurecimiento más veloz de lo que descuenta hoy.
El riesgo del carry trade unwinding
Analistas advierten que si el BoJ señala una postura más agresiva de lo esperado, podría desencadenar una desvinculación masiva de operaciones de carry trade. Esas posiciones —que consisten en tomar prestado en yenes baratos para invertir en activos de mayor rendimiento en dólares, euros o mercados emergentes— acumularon años de ganancias en un entorno de tasas japonesas cercanas a cero. Con el BoJ en 1,25% y señalando más alzas, el costo de fondeo sube y el atractivo de la estrategia se reduce.
El Nikkei 225 cerró hoy jueves en 64.136 puntos (+0,33%), extendiendo ganancias tras la subida de tasas de la Fed el día anterior. Pero el índice japonés ha mostrado volatilidad en las últimas semanas cada vez que Ueda o algún miembro de la junta hablan públicamente. Si mañana el tono es más duro de lo esperado, el Nikkei podría ceder terreno en la sesión del lunes 21.
Sincronía global en el combate a la inflación
La subida del BoJ se suma a un ciclo de endurecimiento coordinado entre los principales bancos centrales. La Reserva Federal subió tasas a 3,75% el miércoles 16, el Banco Central Europeo mantiene tipos en 4,5% y ahora Tokio se une con su primer movimiento desde junio. Todos apuntan al mismo objetivo: contener la inflación impulsada por el petróleo Brent que hoy cotiza en US$99,80 el barril, cerca de máximos anuales tras el cierre del estrecho de Ormuz.
La política fiscal expansiva de la ministra Sanae Takaichi complica las decisiones del BoJ: su plan inyecta demanda en la economía, lo que obliga al banco central a compensar con tasas más altas para evitar sobrecalentamiento. Ueda ha evitado criticar directamente la política fiscal, pero en privado varios miembros de la junta han expresado preocupación por la falta de coordinación.

Qué esperar de la conferencia de Ueda
La decisión de tasas se anunciará mañana viernes al cierre de la reunión, seguida de una conferencia de prensa del gobernador Ueda. El mercado estará atento a tres señales clave: primero, si menciona un calendario explícito para la próxima alza; segundo, si ajusta al alza las proyecciones de inflación para el año fiscal; tercero, si aborda el riesgo de desvinculación de carry trades y cómo el BoJ planea gestionarlo.
Ueda ha dicho en ocasiones previas que el BoJ «no tiene una idea previa sobre cuán alto puede subir» la tasa, dejando la puerta abierta a múltiples alzas adicionales si los datos lo justifican. Esa ambigüedad calculada le ha permitido mantener flexibilidad, pero también genera incertidumbre entre traders que buscan certeza sobre el ritmo de normalización monetaria.
Con el yen volteando a posiciones netas largas por primera vez en siete meses y el consenso en 97%, la subida de mañana está más que descontada. Lo que no está en precio es cuánto más rápido endurecerá Tokio en los próximos meses.