El euro cae a mínimo desde julio: EE.UU. supera PMI europeo récord
Patricia López · Económicas · 2026-09-23
La eurozona registró su PMI más alto en 41 meses (53.1), pero el dólar aplasta al euro. El motivo: EE.UU. acelera aún más fuerte.
El euro tocó este miércoles 1.1408 dólares, su nivel más bajo desde finales de julio, en una sesión marcada por una paradoja: el <abbr title="Purchasing Managers Index, indicador de actividad económica basado en encuestas a directores de compras">PMI</abbr> compuesto de la eurozona saltó a 53.1, su lectura más alta en 41 meses. Los datos económicos europeos sorprendieron al alza, pero el par no logró sostener terreno. El motivo no está en Europa; está en Estados Unidos.
Eurozona acelera, pero EE.UU. acelera más
El PMI compuesto de septiembre superó las expectativas: 53.1 contra 51.5 esperado y frente a 52.0 en agosto. Los servicios marcaron 53.0, subiendo desde 51.7 previsto, mientras que manufactura llegó a 52.7. La lectura de 53.1 es la más alta desde abril de 2023, cuando el bloque comenzaba a salir del bache energético.
Pero Estados Unidos publicó un PMI compuesto de 58.4, subiendo desde 56.0 en agosto. Los servicios estadounidenses alcanzaron 58.7 frente a 56.5, la aceleración más rápida en cinco años. Manufactura llegó a 57.0 desde 53.9. El dato coincide con la jornada en que Bitcoin cedió 2% por la misma razón: cuanto más crece la economía estadounidense, más presión sube sobre tipos y más atractivo gana el dólar.

Fortaleza del dólar contra dato fuerte europeo
Elias Haddad, responsable global de estrategia de mercados en Brown Brothers Harriman, lo resume así: «El PMI de septiembre de la eurozona fue más fuerte de lo anticipado y respalda subidas adicionales del <abbr title="Banco Central Europeo">BCE</abbr>», pero «EUR/USD cae por fortaleza amplia del dólar». El euro cotiza en 1.1387 al cierre de la sesión estadounidense del miércoles, apenas por encima del mínimo intradía de 1.1408 tocado en Asia.
Desde el máximo de las últimas 52 semanas en 1.2041, el euro acumula una caída del 5.4%. El precio actual se encuentra en el percentil 44 de su rango histórico disponible desde 1999, lo que sugiere que no está en territorio extremo, pero sí presionado por factores que van más allá del ciclo económico europeo.
Divergencia de política monetaria
El BCE enfrenta inflación persistente: las proyecciones apuntan a que la inflación de la eurozona alcanzará 4% en los próximos meses, el doble del objetivo del 2%. Philip Lane, economista jefe del BCE, advirtió esta semana que una nueva ola de precios energéticos más altos podría mantener la inflación elevada hasta mediados de 2027. El banco ya ha realizado dos subidas de tipos desde el inicio de la guerra en Oriente Medio.
Del otro lado del Atlántico, el mercado descuenta una probabilidad del 54% para otra alza de tipos de la Fed en octubre, según datos de futuros. Tom Barkin, presidente de la Fed de Richmond, y Susan Collins, de la Fed de Boston, reforzaron la postura alcista esta semana. La presión sobre el euro ya venía acumulándose desde mediados de mes, cuando las apuestas de alza de la Fed superaron el 85%.
- PMI eurozona: 53.1, máximo de 41 meses, pero insuficiente para frenar caída del euro.
- PMI EE.UU.: 58.4, con servicios en 58.7, la aceleración más rápida en cinco años.
- Inflación eurozona: proyectada en ~4% próximos meses; persiste hasta mediados de 2027.
- Probabilidad alza Fed: 54% para octubre; dos funcionarios refuerzan postura alcista esta semana.

Riesgos políticos pesan más que datos macro
Alemania registró su peor resultado electoral reciente para la CDU, generando incertidumbre sobre la continuidad de políticas fiscales. Francia, por su parte, mantiene un déficit superior al 5% del PIB, por encima de los límites de Maastricht y sin un plan de ajuste creíble a corto plazo. Estos dos factores erosionan el sentimiento hacia el euro independientemente de que la actividad económica sorprenda al alza.
Para quien opera el par, la lección es clara: cuando el contexto político genera dudas sobre la cohesión del bloque, ni siquiera un PMI de 41 meses frena la depreciación si del otro lado el dólar cuenta con respaldo de datos y expectativas de tipos. El diferencial de tasas no se estrecha lo suficiente para compensar la percepción de riesgo.
Implicaciones para quien opera el par
El rango de 1.1387 a 1.1408 marca el soporte técnico más relevante desde finales de julio. Si el euro rompe por debajo con volumen, el siguiente nivel de referencia está en 1.1324, mínimo de las últimas 52 semanas según datos de EODHD. La próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre; hasta entonces, cualquier sorpresa en datos de inflación o empleo estadounidense puede amplificar la presión sobre el par.
Los flujos muestran que el <abbr title="Índice ponderado del dólar contra una cesta de monedas">DXY</abbr> se mantiene firme no por debilidad europea, sino por fortaleza propia. El euro necesita que EE.UU. decepcione o que el BCE sorprenda con un tono más agresivo del esperado. Con inflación en 4% y crecimiento sostenido, el BCE tiene margen para subir, pero el mercado ya lo descuenta. El diferencial real de tasas sigue favoreciendo al dólar, y eso no cambia con un PMI fuerte si el estadounidense es aún más fuerte.