FMI alerta de servicio de deuda al 14% en emergentes
Andrés Valcárcel · Económicas ·
Las Reuniones Anuales de Bangkok cerraron con tres diagnósticos: costos de endeudamiento se duplicaron en una década, la IA amplía brechas entre economías y la geopolítica fractura el diálogo institucional.
Las Reuniones Anuales del FMI y el Banco Mundial cerraron el domingo 18 de octubre en Bangkok con un balance que marca tres fracturas: el servicio de deuda en países en desarrollo alcanzó el 14% de los ingresos del gobierno, más que duplicado en una década, según datos de Kristalina Georgieva, directora del Fondo. Ese salto llega pese a que la deuda nominal cayó en años recientes, porque la subida de <abbr title="Rentabilidad que exige el mercado a los bonos de un país">yields</abbr> globales elevó el costo real de financiarse.
El Fondo revisó al alza su previsión de crecimiento global para 2026 hasta 3,1% desde el 3,0% que proyectó en julio, pero el ajuste técnico quedó eclipsado por tres ejes temáticos que dominaron los seis días de sesiones: la inversión en IA como motor desigual de productividad, la tensión geopolítica por la guerra en Ucrania y la carga fiscal creciente en economías sin margen. China, protagonista en las Reuniones de 2018 en Bali, pasó esta vez al fondo del debate.
Menos deuda nominal, más costo financiero
Georgieva subrayó la paradoja fiscal de los emergentes: muchos lograron reducir el stock de deuda como porcentaje del PIB en los últimos años, pero el servicio —lo que pagan cada año por intereses y amortización— se disparó porque las <abbr title="Rentabilidad exigida por el mercado en bonos soberanos">tasas de los bonos</abbr> subieron con fuerza desde 2024. El 14% de ingresos destinado a deuda deja menos espacio para gasto social, infraestructura o estímulos contracíclicos.
Esa presión se agrava porque la inversión global en infraestructura de inteligencia artificial compite con los gobiernos por capital. El endeudamiento corporativo relacionado con IA —desde centros de datos hasta fabricación de chips— absorbe flujos que antes habrían financiado bonos soberanos, elevando el precio que pagan los Estados por endeudarse. El diagnóstico del Fondo es que la economía global navega entre dos fuerzas opuestas: el arrastre de choques continuos de suministro energético y el impulso de la inversión liderada por IA.

IA amplía brechas, no las cierra
El Fondo mostró optimismo sobre las economías posicionadas en la cadena global de suministro de IA —Corea del Sur, Japón y China— y pesimismo sobre las que quedan fuera. Estados Unidos y China representan más de tres cuartas partes de la demanda neta de importaciones de chips y otros equipos relacionados con IA, según el World Economic Outlook de octubre. Esa concentración deja a exportadores de manufacturas tradicionales en América Latina, África y Asia del Sur en desventaja de productividad.
- Beneficiarios claros: EE.UU., China, Japón, Corea del Sur y Taiwán, que combinan fabricación de semiconductores, inversión en <abbr title="Centros donde se almacenan y procesan datos a gran escala">data centers</abbr> y adopción empresarial avanzada.
- Rezagados: economías emergentes sin capacidad de fabricación de chips ni inversión masiva en infraestructura digital; dependen de adopción de herramientas compactas de IA para servicios públicos.
- Riesgo fiscal: la inversión en IA eleva la demanda de capital privado, lo que sube yields soberanos y dificulta el acceso al crédito para gobiernos con déficit estructural.
Ajay Banga, presidente del Banco Mundial, instó a naciones en desarrollo a priorizar herramientas compactas de IA para servicios públicos en lugar de perseguir modelos costosos de gran escala. El mensaje implícito: quien no esté en la cadena de chips debe asumir que jugará en otra liga de productividad.
Rusia regresa y fragmenta el diálogo
La presencia de funcionarios rusos en persona en Bangkok generó el episodio más tenso del evento. Durante la sesión del <abbr title="Comité Monetario y Financiero Internacional, órgano asesor del FMI">IMFC</abbr> del miércoles 14 de octubre, casi la mitad de los delegados —cerca del 50%— abandonó la sala cuando tomó la palabra el representante ruso, según reportó CNBC. Líderes europeos criticaron públicamente la decisión del Fondo de permitir la asistencia en formato presencial, en medio de la guerra en Ucrania.
Esa fragmentación geopolítica explica por qué el FMI no produjo soluciones coordinadas nuevas sobre reestructuración de deuda soberana ni mecanismos multilaterales de alivio fiscal. El consenso institucional que sostenía iniciativas como el Debt Service Suspension Initiative de 2020 está roto. Sin capacidad de coordinar entre bloques, el Fondo opera más como supervisor técnico que como arquitecto de respuestas globales.

China deja de ser el foco
Tim Adams, del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), señaló que el diálogo sobre China subsistió en Bangkok, pero como tema de fondo, no como eje articulador. La estabilización de vínculos entre Washington y Pekín desde mediados de 2025 llevó a inversores a tratar a China «como cualquier otro riesgo más que algo único y especial». En las Reuniones de 2018 en Bali, la disputa comercial entre EE.UU. y China dominó cada sesión; en 2026, la guerra en Ucrania y la concentración de beneficios de IA desplazaron ese foco.
| Tema | Bangkok 2026 | Bali 2018 |
|---|---|---|
| China | Tema de fondo | Eje principal |
| Geopolítica | Ucrania/Rusia fractura diálogo | Guerra comercial EE.UU.–China |
| Deuda soberana | Servicio 14% de ingresos | Stock elevado, yields bajos |
| Tecnología | IA amplía brechas | Digitalización incipiente |
Para un trader o gestor de deuda emergente, la conclusión práctica es directa: el Fondo proyecta crecimiento ligeramente mejor, pero sin coordinar alivio fiscal ni contener yields. Los bonos soberanos de economías sin exposición a IA seguirán enfrentando presión por oferta de capital limitada y demanda competida. El petróleo por encima de $100 por barril —el Brent cotiza en $109,82— mantiene ingresos fiscales en exportadores de crudo, pero esa ventana puede cerrarse si la inversión en IA modera la demanda energética en el segundo semestre de 2027.