EE.UU. cierra 2026 con déficit de $1.992 billones

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El Tesoro confirmó un déficit de $1.992 billones en el año fiscal 2026, el tercer registro más alto de la historia. Los intereses de la deuda subieron 11% y ya superan a Medicare.

Estados Unidos cerró el año fiscal 2026 con un déficit de $1.992 billones, un 12% más que los $1.775 billones del ejercicio anterior, según publicó el Departamento del Tesoro el viernes 16 de octubre. Es el tercer déficit anual más alto en la historia estadounidense, solo superado por 2020 y 2021, cuando la pandemia disparó el gasto de emergencia.

La diferencia: aquellos fueron años de crisis sanitaria y confinamiento. Este déficit se produjo en una economía en crecimiento, sin recesión ni guerra total. El gasto subió 6% mientras los ingresos crecieron solo 3%. La brecha estructural se amplía y el servicio de la deuda nacional ya supera partidas enteras del presupuesto.

Veinticinco años consecutivos en rojo

Estados Unidos lleva 25 años fiscales consecutivos operando con déficit. La última vez que el país registró un superávit fue en 2001. Desde entonces, cada ejercicio ha cerrado gastando más de lo que recauda. En ese período, la deuda nacional bruta alcanzó los $40 billones en agosto, cuatro años antes de lo proyectado por la Oficina de Presupuesto del Congreso en 2023.

El <abbr title="Relación entre déficit fiscal y producto interior bruto">ratio déficit-PIB</abbr> subió a 6.2% en el año fiscal 2026, desde 5.8% en 2025. Según el Comité para un Presupuesto Federal Responsable, es el primer déficit cercano a $2 billones registrado fuera de una guerra o una recesión declarada.

EE.UU. cierra 2026 con déficit de $1.992 billones

Los intereses devoran el presupuesto

El mayor impulso al déficit provino del servicio de la deuda. Los intereses netos subieron 11% hasta alcanzar aproximadamente $1.14 billones en el año fiscal 2026, según datos del Tesoro y la Oficina de Presupuesto del Congreso. Esa cifra supera ya el gasto anual en Medicare ($1.1 billones) y se acerca a lo destinado a Seguridad Social ($1.7 billones).

La aritmética es clara: hace dos años los intereses rondaban los $500 mil millones anuales. Hoy superan el billón. La diferencia no es solo el volumen de deuda — que ya ronda los $40 billones —, sino también el coste de financiarla. El rendimiento del bono a 10 años cotizaba en 5.09% al cierre del viernes 16 de octubre, cerca de máximos de varias décadas.

Principales partidas de gasto federal en el año fiscal 2026
PartidaMonto (billones)Variación anual
Seguridad Social$1.70—
Intereses netos$1.14+11%
Medicare$1.10—
Defensa nacional~$1.00—

Otro factor que infló el déficit fue la caída de recaudación por aranceles. Los derechos de aduana cayeron 83% solo en septiembre de 2026 respecto al mismo mes del año anterior, principalmente por reembolsos, según el análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso.

El mercado de bonos descuenta más presión

El <abbr title="Rendimiento anual que paga el bono del Tesoro a 10 años">Treasury a 10 años</abbr> se mantuvo por encima del 5% tras la publicación del déficit, señal de que los inversores exigen mayor compensación por prestar al gobierno estadounidense. El viernes 16 de octubre, el rendimiento cerró en 5.09%, apenas un punto básico por encima de la sesión anterior, según datos de la Reserva Federal.

El movimiento es moderado en un día, pero la tendencia de fondo es clara: desde mediados de 2026 los yields han subido de forma sostenida, coincidiendo con la aceleración del endeudamiento y las advertencias de la propia Reserva Federal sobre la sostenibilidad fiscal. La propia Reserva Federal ha señalado en comunicaciones recientes que la dinámica de la deuda representa un riesgo estructural de largo plazo.

La Oficina de Presupuesto del Congreso proyecta que los pagos netos de intereses totalizarán $16.2 billones en la próxima década, pasando de $1.0 billón en 2026 a $2.1 billones en 2036. Si el ritmo de endeudamiento y las tasas se mantienen, el servicio de la deuda podría convertirse en la segunda partida de gasto más grande del presupuesto federal, solo detrás de la Seguridad Social.

Qué viene ahora

El año fiscal 2027 arrancó el 1 de octubre con la misma dinámica: el Congreso aprobó un presupuesto provisional que evita el cierre del gobierno hasta diciembre, pero sin abordar la estructura de ingresos y gastos. Las negociaciones sobre recortes o aumentos de impuestos quedaron aplazadas para después de las elecciones de mitad de mandato en noviembre.

Para el inversor, el dato confirma lo que el mercado de bonos ya venía descontando: financiar al gobierno estadounidense cuesta más cada trimestre, y el ritmo de emisión de deuda no afloja. El Treasury a 10 años opera cerca de máximos de dos décadas, y la curva de rendimientos refleja expectativas de que esa presión no va a desaparecer pronto.