Pagos globales: fintech le ganan cuota a la banca hasta 2036

Patricia López · Comercio Internacional · 2026-09-22

El mercado de pagos transfronterizos duplicará su tamaño en ocho años. Más del 40% de los bancos ya cedió terreno ante fintech, y el 89% espera perder más cuota antes de 2036.

El mercado global de pagos transfronterizos crecerá de USD 190 billones en 2024 a más de USD 320 billones en 2032, según proyecciones de GlobeNewswire publicadas en agosto. Esa expansión, a una tasa anual compuesta del 6,4%, ha convertido el terreno en campo de batalla entre bancos tradicionales y fintech que compiten por quedarse con la infraestructura, los clientes y los ingresos de un negocio que históricamente dominaron las entidades financieras.

La presión ya es visible. Más del 40% de los bancos ha perdido al menos el 5% de cuota de mercado frente a las fintech, según una encuesta de Citigroup realizada en mayo de 2024 a más de 100 instituciones financieras. Y el 89% de los encuestados espera ceder otro 5% o más en los próximos cinco a diez años. Los datos reflejan una migración sostenida hacia actores que ofrecen comisiones más bajas, tiempos de ejecución más cortos y experiencia de usuario superior.

Pagos globales: fintech le ganan cuota a la banca hasta 2036

Cuota repartida pero desequilibrada

El segmento de <abbr title="Transferencias electrónicas entre cuentas bancarias">transferencia bancaria</abbr> sigue siendo el canal dominante, con una cuota del 48,75% en 2026 según Fortune Business Insights. Las startups fintech, por su parte, representan el 25% de la actividad del mercado de acuerdo con Business Research Insights. La diferencia parece amplia, pero el ritmo de erosión inquieta: los bancos aún manejan la mayor parte de los flujos empresa a empresa —los de mayor valor—, mientras las fintech ganan terreno en pagos minoristas y en segmentos de remesas donde velocidad y transparencia importan más que el tamaño del ticket.

El subsegmento de transferencias de dinero —remesas y pagos persona a persona— ilustra la aceleración: creció de USD 42,02 mil millones en 2025 a USD 48,78 mil millones en 2026, una tasa anual del 16,1% según Research and Markets. Las aplicaciones de transferencia de dinero, por su parte, se estiman en USD 28,35 mil millones este año y se espera que alcancen USD 94,11 mil millones en 2033, con una tasa compuesta anual del 18,7% de acuerdo con Coherent Market Insights. Esa dinámica favorece a quienes construyeron arquitecturas modulares, <abbr title="Interfaz de programación de aplicaciones que permite integración entre sistemas">APIs</abbr> abiertas y aplicaciones móviles nativas, perfil que define a las fintech más que a los bancos heredados.

Tres estrategias en competencia

Las fintech están abordando el mercado por tres vías distintas. La primera: actuar como proveedoras de tecnología para los propios bancos, modernizando su infraestructura de pagos transfronterizos y reduciendo el número de intermediarios en cada transacción. Mark Majeske, vicepresidente sénior de pagos más rápidos en Alacriti —fintech especializada en arquitectura de pagos— y director del Grupo de Trabajo de Pagos Transfronterizos del Faster Payments Council, señala que «puede haber múltiples actores involucrados en una transacción transfronteriza, lo que añade complejidad y costo».

La segunda vía es la construcción de aplicaciones de cara al usuario final, que los bancos pueden etiquetar con su marca o que la fintech comercializa directamente. La tercera, menos visible pero crítica, es la modernización de la infraestructura central de los propios bancos: capacidades de liquidación en tiempo real, sistemas de gestión de liquidez y plataformas de cumplimiento normativo con monitoreo continuo en lugar de revisiones periódicas.

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Quién está ganando terreno

Las principales empresas fintech de pagos transfronterizos en 2026 incluyen Wise, Airwallex, Banking Circle, Checkout.com, Stripe, Currencycloud, Payoneer, Corpay, Thunes y Ebury, según el ranking de DashDevs publicado en junio. A esta lista se suman actores como Ripple —que ha desplegado infraestructura blockchain para pagos internacionales— y Revolut, que ha capitalizado su base de usuarios minoristas con billeteras multimoneda y cuentas en distintas divisas.

Estos nombres comparten un patrón: entraron al mercado con aplicaciones de pago multimoneda, billeteras digitales y APIs diseñadas para integrarse con otras plataformas, haciendo los pagos transfronterizos más rápidos, más baratos y más transparentes. Como ya publicamos en julio, varios bancos tradicionales han intentado responder con redes blockchain propias para tokenizar depósitos, aunque aún sin infraestructura operativa ni demanda confirmada de clientes.

El lastre de los sistemas heredados

El problema de los bancos no es solo tecnológico; es estructural. Los sistemas básicos obsoletos y las regulaciones internacionales complejas siguen obligando a que la mayoría de fondos se muevan a través de redes de <abbr title="Bancos que proveen servicios a otras instituciones financieras para ejecutar pagos internacionales">bancos corresponsales</abbr>, en transacciones que toman varios días, son opacas para el cliente final y pueden costar hasta diez veces más que una transferencia doméstica, según documentan múltiples fuentes del sector.

Esa arquitectura heredada choca con las expectativas de 2026: la infraestructura de pagos en tiempo real se expande globalmente, y la expectativa para transacciones internacionales ya no es «días», sino «casi instantáneas», de acuerdo con investigación reciente del Banco de Pagos Internacionales. Los actores heredados continúan manejando las transferencias de empresa a empresa que representan la mayor parte de los flujos y los ingresos, pero el éxito cada vez más depende de poseer una capa crítica de la cadena de valor —liquidación, cumplimiento, APIs— e integrarse de forma fluida en toda la cadena, en lugar de controlar el proceso completo.

La dicotomía funcional actual es clara: fintech lideran en usabilidad, modularidad y <abbr title="Interfaz de programación de aplicaciones que permite integración entre sistemas">APIs</abbr>, mientras bancos modernizan infraestructura central de liquidación, cumplimiento y sistemas de pago. Quien gane dependerá menos de quién controla toda la cadena y más de quién ejecuta mejor una capa crítica y se integra de forma transparente con el resto del ecosistema. Con USD 320 billones en juego para 2032, el margen de error se reduce rápido.