Dos meses más de tregua: EE.UU. y China la extienden hasta enero 10
Andrés Valcárcel · Comercio Internacional · 2026-09-24
Bessent anunció la extensión mientras Xi aterrizaba en Washington. La nueva fecha abre la puerta a un acuerdo más amplio o a otra prórroga.
Estados Unidos y China extendieron su <abbr title="Acuerdo temporal para suspender aranceles y restricciones comerciales entre dos países">tregua comercial</abbr> hasta el 10 de enero de 2027, dos meses más allá de la fecha de vencimiento original del 10 de noviembre. El anuncio lo hizo el secretario del Tesoro Scott Bessent en Fox News el miércoles por la tarde, apenas unas horas después de que el presidente chino Xi Jinping aterrizara en Washington para una visita de estado que se extiende hasta el viernes.
La extensión surgió de una reunión no programada entre Bessent y el viceprimer ministro chino He Lifeng que duró unos 90 minutos el domingo. Xi llegó a la Base Conjunta Andrews poco antes de las 6 p.m. hora local. Hoy jueves por la mañana, Trump y la primera dama Melania Trump lo reciben en una ceremonia de llegada estatal en la Casa Blanca, seguida de una cena de estado por la noche. Es la primera visita de Xi a la Casa Blanca en 11 años.
Acuerdo grande o extensión simple
Bessent dejó claro que los dos meses extra no son un fin en sí mismos. «Nos reunimos hoy para ver si podíamos hacer un acuerdo más grande en lugar de solo una serie de cosas más pequeñas», declaró. La extensión, según el secretario, les da más tiempo para explorar un paquete económico amplio que vaya más allá de la tregua arancelaria básica del llamado «Acuerdo de Busan». Si no llegan a ese acuerdo antes de enero, la alternativa sería simplemente «extender el acuerdo actual» una vez más.
La reunión del domingo pasado entre Bessent y He Lifeng ya había durado 12 horas, y fue ahí donde Beijing planteó por primera vez la posibilidad de un acuerdo más extenso. El miércoles cerró con la extensión de dos meses, pero sin detalles sobre el alcance del paquete que ambas partes están evaluando. Trump había congelado un informe sobre aranceles del 7,5% para mantener la amenaza fuera de la mesa durante estas negociaciones.

IA y aranceles sobre la mesa
Entre las iniciativas concretas que ambos lados están negociando destaca un sistema de alertas sobre incidentes de piratería relacionados con <abbr title="Inteligencia Artificial, sistemas computacionales que imitan capacidades cognitivas humanas">IA</abbr>, especialmente aquellos que afecten la seguridad nacional. Bessent y el representante comercial Jamieson Greer propusieron el domingo ese intercambio de información, que marca un giro hacia la cooperación en un terreno donde ambas potencias compiten con intensidad.
El otro frente de negociación son listas de bienes con aranceles más bajos. Según las fuentes consultadas por Bloomberg y NBC News, esas listas incluirían productos de baja tecnología y bienes de consumo del lado chino, mientras que Estados Unidos ofrecería rebajas arancelarias en sectores clave para sus exportadores.
- Lado chino: bienes de consumo y artículos de baja tecnología (sin especificar categorías exactas en las fuentes).
- Lado estadounidense: productos energéticos, agrícolas y dispositivos médicos.
El acuerdo de Busan original incluía una suspensión de controles de exportación de tierras raras y otras barreras comerciales. Las negociaciones actuales apuntan a incorporar más compras agrícolas por parte de China, aunque probablemente no abordarán preocupaciones estructurales sobre prácticas económicas chinas que Washington viene señalando desde hace años.
El mercado reaccionó con cautela. Los ETF que replican acciones chinas operan en rojo: FXI cotiza a 34,36 dólares (-1,83%), MCHI en 53,17 dólares (-1,99%) y GXC en 88,21 dólares (-1,62%). La extensión despeja incertidumbre a corto plazo, pero no resuelve la cuestión de fondo. Wall Street lleva financiados 17.200 millones de dólares en empresas chinas de tecnología este año, un dato que subraya la exposición real de los bancos estadounidenses al desenlace de estas conversaciones.

La nueva fecha de vencimiento, 10 de enero de 2027, cae en pleno cambio de año y en medio del primer trimestre fiscal de muchas empresas. Quedan 108 días desde hoy. Si no hay acuerdo amplio antes de esa fecha, el escenario se repite: extensión técnica o vuelta a la escalada arancelaria. Los equipos de Bessent y He Lifeng tienen hasta entonces para cerrar algo que vaya más allá de las prórrogas sucesivas.