Blackstone duplica su apuesta en renovables mientras allana el camino regulatorio de TXNM
Carlos Ramírez · Energía y Clima · 2026-09-16
La gestora lanza su cuarto fondo de crédito privado buscando al menos $8.000M para transición energética. El mismo día, refuerza la propuesta a reguladores de Nuevo México con $300M en beneficios para acelerar la fusión de $11.500M.
Blackstone anunció ayer que busca recaudar al menos $8.000 millones para su cuarto fondo de <abbr title="Préstamos estructurados otorgados por fondos o gestores en lugar de bancos tradicionales">crédito privado</abbr> enfocado en renovables e infraestructura digital, según reportó Bloomberg News. El vehículo financiará proyectos de transición energética, seguridad energética, servicios públicos, centros de datos y semiconductores. El mismo martes 15 de septiembre, TXNM Energy y Blackstone Infrastructure presentaron una moción ante el regulador de Nuevo México (NMPRC) para revisar su solicitud de fusión, aumentando los beneficios directos a clientes y comunidades de $175 millones a $300 millones.
La convergencia de ambos movimientos en 24 horas no es casual. Blackstone construye posición dominante en infraestructura energética combinando capital flexible (fondos de crédito para proyectos de terceros) con control operativo directo de generación y distribución eléctrica (la fusión TXNM le da acceso a PNM y TNMP, utilidades que operan en Nuevo México y Texas). Como publicamos en agosto, la firma desplegó más de $43.000 millones en 14 días sobre activos que generan flujo predecible a largo plazo.
El fondo: cuarta iteración y objetivo mínimo de 8.000M
El nuevo fondo será el cuarto de la línea de crédito privado de infraestructura de Blackstone. Su predecesor, el Green Private Credit Fund III, cerrado en agosto de 2024, fue descrito por la firma como el fondo de crédito privado más grande jamás recaudado para financiar la transición energética. Blackstone no ha confirmado el calendario de cierre ni inversores ancla, pero el mínimo buscado de $8.000 millones señala que el <abbr title="Assets Under Management, activos gestionados totales por una firma de inversión">AUM</abbr> de infraestructura de la gestora, que cerró 2025 en $77.000 millones, crecerá al menos un 10% con este vehículo.
El mercado de crédito privado en infraestructura energética está en fase temprana. Los bancos tradicionales han reducido exposición a proyectos de renovables y data centers por requisitos de capital más estrictos desde 2024, abriendo espacio a gestores alternativos. Blackstone, Brookfield y Apollo compiten por cerrar las mayores rondas de financiamiento estructurado en el sector.

TXNM: beneficios reforzados y cronología del cierre
La moción presentada el martes ante la New Mexico Public Regulation Commission incrementa en un 71% los beneficios directos comprometidos con <abbr title="Usuarios finales que pagan tarifas reguladas por servicios públicos de energía">ratepayers</abbr> y comunidades. De los $300 millones revisados, $220 millones irán a créditos directos en tarifas eléctricas, más del doble del compromiso original. Blackstone añadió $15 millones en asistencia a hogares de bajos ingresos y eliminó cualquier posibilidad de reducciones involuntarias de personal tras el cierre.
- Mayo 2025: Blackstone anuncia adquisición de TXNM por $11.500M ($61,25 por acción en efectivo).
- Febrero 2026: La FERC (Federal Energy Regulatory Commission) aprueba la transacción a nivel federal.
- Septiembre 2026: Blackstone refuerza paquete de beneficios y espera resolución de la NMPRC en los próximos meses.
- Primer semestre 2027: Ventana de cierre esperada según el último 10-Q de TXNM presentado el 30 de junio.
La mejora del paquete de beneficios es táctica. Como vimos ayer con Kinetik, Blackstone mejora su posición negociadora cuando los activos muestran solidez operativa. En el caso de TXNM, la aprobación federal ya está; lo que falta es convencer al regulador estatal de que la transacción no perjudica a consumidores finales. El incremento a $300 millones apunta a cerrar objeciones antes de que se materialicen en audiencias prolongadas.

Por qué utilities y data centers en la misma estrategia
El vínculo entre el fondo de $8.000M y la fusión TXNM es directo. Los centros de datos consumen electricidad a escala industrial; según cifras de abril de 2026, Blackstone tiene más de $150.000 millones en activos de data centers operativos y $160.000 millones en pipeline. Esa capacidad exige acceso estable a generación eléctrica. Controlar una utility como PNM (que opera en Nuevo México y sirve áreas con crecimiento proyectado de demanda industrial) da a Blackstone ventaja operativa: puede planificar capacidad propia sin depender de contratos de suministro de terceros.
El modelo ya fue probado. En 2021, Blackstone adquirió QTS Realty Trust; en 2024, cerró la compra de AirTrunk. Ambas transacciones requerían garantías de suministro eléctrico a largo plazo. Con TXNM, la firma internaliza parte de esa cadena: genera, distribuye y vende capacidad de IA sobre infraestructura propia.
TXNM, por su parte, opera en $58,20 este miércoles, un 5% por debajo del precio de oferta de $61,25. El descuento refleja incertidumbre sobre el cronograma de aprobación final, pero el refuerzo de beneficios del martes estrecha ese gap. Si la NMPRC aprueba en el cuarto trimestre de 2026, el cierre en la primera mitad de 2027 daría a Blackstone control operativo justo cuando la demanda de energía para IA alcanza máximos proyectados para ese año.
El Blackstone Digital Infrastructure Trust, vehículo cotizado que concentra parte de los activos de data centers de la firma, reportó en su último 10-Q que la demanda de capacidad supera la oferta disponible en varios mercados clave de Estados Unidos. La fusión TXNM resuelve un cuello de botella: sin electricidad adicional, los data centers no pueden escalar. Con generación propia, Blackstone desbloquea crecimiento sin esperar años de trámites regulatorios para nuevas plantas.