€543M en recompras de ASML mientras su CEO advierte sobre rivales chinos
María González · Geopolítica · 2026-09-30
La holandesa desplegó cientos de millones en acciones propias en septiembre. Al mismo tiempo, Christophe Fouquet reconoce que las restricciones de exportación hacia China podrían acelerar el desarrollo de tecnología alternativa que rompa su monopolio en litografía EUV.
ASML gastó €543 millones en recompra de acciones propias durante septiembre, mientras su CEO advertía públicamente que los controles de exportación hacia China —diseñados para limitar el acceso a tecnología crítica— podrían terminar acelerando la creación de competidores capaces de romper el monopolio que la empresa holandesa mantiene en litografía <abbr title="Extreme Ultraviolet, tecnología de litografía para fabricar chips de nodos avanzados">EUV</abbr>. La compañía cotiza en $1.834,39 en Nueva York, subiendo un 3,56%, tras cerrar el viernes en €1.744 en Ámsterdam.
La paradoja es concreta: un arma comercial que pretende debilitar a Beijing podría forzar el desarrollo de alternativas que erosionen el foso tecnológico de ASML en el largo plazo. Y la empresa lo sabe.
Monopolio bajo presión regulatoria
ASML es el único proveedor mundial de herramientas de litografía EUV, la tecnología que permite fabricar los chips de 3 nanómetros que alimentan los centros de datos de inteligencia artificial. Cada máquina cuesta €400 millones, involucra más de 100.000 piezas procedentes de 2.000 empresas distintas y requiere intervención directa de la compañía para instalación, mantenimiento y cualquier movimiento. Según el propio ASML, «los clientes no pueden remover, transportar ni reubicar sistemas EUV sin intervención de la compañía debido a procedimientos de manipulación especializados».
Actualmente operan 314 sistemas EUV en todo el mundo, todos ellos monitoreados de forma remota por ASML mediante un sistema obligatorio que detecta «cualquier interrupción, comportamiento anormal o pérdida de conectividad». El control técnico es absoluto. Pero el control geopolítico es otra historia.
Un proyecto de ley bipartidista que avanza en el Congreso de EE.UU., el MATCH Act, iría más allá de las restricciones actuales sobre EUV: convoca una prohibición efectiva de todos los envíos de litografía ultravioleta profunda (DUV) de ASML hacia China, máquinas menos avanzadas que representan aproximadamente una quinta parte de los ingresos esperados de la compañía para este año.

La advertencia de Fouquet
Christophe Fouquet, CEO de ASML, declaró entre el 28 y 29 de septiembre que controles de exportación excesivos hacia China pueden acelerar la creación de rivales domésticos. En entrevista con el Financial Times, Fouquet afirmó que ASML es «el verdadero cuello de botella en la cadena de suministro de IA», situándose por encima de Nvidia y TSMC en términos de restricción de capacidad. Estimó además que el ciclo tecnológico de IA podría durar de 10 a 15 años.
La lógica es clara: si China no puede comprar la tecnología, intentará fabricarla. Ya lo está haciendo en software, donde DeepSeek liberó el código de su plataforma TileLang para chips Ascend de Huawei, cerrando el círculo de un stack vertical sin Nvidia. La pregunta es cuánto tardaría en ocurrir lo mismo con el hardware de litografía.
Fouquet llegó a afirmar que violar restricciones sería «casi suicidio corporativo» dado lo que ASML arriesga en licencias de exportación. Pero el CEO también reconoce que el riesgo estratégico no está en incumplir las reglas, sino en que las reglas mismas destruyan el mercado que la empresa necesita para sostener su escala.
Recompras masivas en septiembre
Mientras Fouquet advertía sobre riesgos geopolíticos, ASML ejecutaba uno de los programas de recompra de acciones más agresivos de su historia reciente. Entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre, la compañía gastó €453,11 millones para recomprar 314.178 acciones ordinarias. Entre el 14 y 18 de septiembre, añadió otras 89.000 acciones a un precio promedio ponderado de €1.392,82, incluyendo 65.000 acciones por €90,3 millones el 15 de septiembre.
- Programa vigente: anunciado el 28 de enero de 2026, autoriza recompras por hasta €12.000 millones hasta el 31 de diciembre de 2028.
- Magnitud acumulada: más de €543 millones desplegados solo en septiembre, en un contexto de caída del 24% desde el máximo histórico de €1.986,87 alcanzado el 30 de junio.
- Timing: las recompras se intensificaron justo antes y durante las declaraciones públicas del CEO sobre riesgos geopolíticos.
¿Las recompras son señal de confianza en la demanda estructural de chips de IA o un intento de sostener la cotización antes de que restricciones más severas ajusten la guía de ventas? La respuesta depende de si el mercado cree que ASML puede mantener su exposición a China intacta.

Exposición real a China
El 20% de los ingresos proyectados para 2026 proviene de ventas ya permitidas de máquinas DUV más antiguas hacia China, negocio que depende completamente de que ASML mantenga sus licencias de exportación intactas. Si el MATCH Act avanza, ese flujo de ingresos —equivalente a €7.000-€8.000 millones— desaparece sin compensación inmediata.
La capitalización bursátil de ASML al cierre del viernes era de €588.830 millones. Una pérdida del 20% de ingresos sin ajuste de márgenes ni compensación de demanda en otras geografías justificaría un recorte de valoración significativo. Europa apenas representa el 2% de sus ventas, por lo que no hay mercado doméstico que absorba el golpe.
Funcionarios del Departamento de Comercio de EE.UU., liderados por el secretario Howard Lutnick, han cuestionado a ejecutivos senior de ASML en reuniones privadas iniciadas en abril de 2026 sobre preocupaciones de que uno de los sistemas EUV de la compañía pueda haber terminado en China en violación de restricciones de exportación. ASML niega categóricamente las alegaciones; las autoridades estadounidenses alegan tener «evidencia documentada» pero rehúsan divulgarla públicamente.
Reacción del mercado y análisis
Alan Gula, analista de Stansberry Research, declaró en julio que no está preocupado por la amenaza de controles de exportación: «No veo esto como un gran problema para ASML». Su argumento: TSMC necesitará más máquinas EUV más antiguas ahora, aunque eventualmente necesitará máquinas más caras en el futuro. La tesis asume que la demanda de otros clientes compensa la pérdida de China.
Pero la advertencia del propio CEO introduce una variable que el análisis de Gula no contempla: el riesgo de que China desarrolle tecnología alternativa no es un escenario binario de éxito o fracaso, sino un espectro de erosión gradual del moat de ASML. Si Beijing logra fabricar máquinas de litografía de 7 o 5 nanómetros —nodos suficientes para gran parte de la demanda no vinculada a IA de frontera—, el monopolio de ASML se reduce a un segmento más estrecho del mercado.
La subida del 3,56% de hoy en Wall Street no borra la caída acumulada desde junio. Tampoco resuelve la incertidumbre sobre cuándo y cómo EE.UU. ajustará los controles. Lo que sí quedó claro esta semana es que ASML está gastando cientos de millones en recompras mientras su propio CEO reconoce que el escenario geopolítico podría dañar el negocio de forma estructural. Esa no es la narrativa de una empresa sin preocupaciones, por mucho que el ciclo de IA siga intacto en otras geografías.