EE.UU. produce apenas una fracción de los imanes que necesita

· Geopolítica ·

Estados Unidos produjo 300 toneladas de imanes de tierras raras en 2025 frente a 48.000 que consumió. Ahora Beijing prohíbe a sus técnicos trabajar en proyectos extranjeros sin autorización oficial.

Estados Unidos consumió aproximadamente 48.000 toneladas métricas de imanes permanentes de neodimio-hierro-boro (<abbr title="Imanes permanentes fabricados con neodimio, hierro y boro, usados en motores eléctricos, turbinas eólicas y sistemas de defensa">NdFeB</abbr>) en 2025 y produjo 300 toneladas en territorio nacional, según datos de Arthur D. Little reportados por Reuters. La brecha del 99,4% deja a la primera economía del mundo expuesta a una palanca que China acaba de apretar: prohibir la salida de ingenieros y técnicos especializados en tierras raras sin autorización explícita del gobierno.

La medida convierte el control de Beijing sobre la cadena de suministro en un cerrojo doble: no solo manufactura más del 92% de los imanes NdFeB del mundo, sino que ahora congela la transferencia de conocimiento que otros países necesitan para diversificar. Bajo las nuevas reglas, los ciudadanos chinos tienen prohibido participar o prestar apoyo en proyectos extranjeros que involucren exploración, extracción, procesamiento de tierras raras o manufactura de imanes, salvo que obtengan permiso de las autoridades, según el Center for Strategic and International Studies (CSIS).

EE.UU. produce apenas una fracción de los imanes que necesita

Pentágono listo, economía civil dormida

El Departamento de Defensa lleva años preparándose para operar sin tierras raras chinas. El 1 de enero de 2027 entran en vigor las nuevas reglas de adquisición que eliminan imanes de origen chino de la cadena del Pentágono. Pero el DoD representa menos del 0,1% de la demanda global de tierras raras, según la Oficina de Accountability del Gobierno estadounidense.

La economía civil es otro asunto. Investigadores del Fondo Monetario Internacional identificaron 34 sectores de la economía estadounidense con exposición directa a disrupciones en el suministro de tierras raras. La Agencia Internacional de Energía estimó en julio que un corte completo de China podría poner en riesgo aproximadamente $6,5 billones de producción industrial descendente fuera del país asiático.

Esos sectores —automoción, electrónica de consumo, aviación, turbinas eólicas— no cuentan con la preparación ni el financiamiento que el Pentágono ha volcado en asegurar su cadena. Y el reloj corre.

La brecha se cierra despacio

Se esperaba que empresas estadounidenses desarrollaran capacidad para aproximadamente 5.000 toneladas a finales de 2026. Las proyecciones más recientes indican que USA Rare Earth, en su planta de Stillwater (Oklahoma), apunta a 600 toneladas métricas anuales de producción de NdFeB sintetizado para el cierre del cuarto trimestre de 2026, con planes de duplicar a 1.200 toneladas en el primer trimestre de 2027.

MP Materials tiene operativa su instalación Independence en Texas y firmó un acuerdo con General Motors para homologación de cliente. REalloys completó cerca de $100 millones en financiamiento privado en junio y negocia con el Ejército estadounidense para instalar facilidades en el Tooele Army Depot de Utah.

Producción vs. demanda de imanes NdFeB en Estados Unidos
ConceptoToneladas/añoAño
Demanda nacional48.0002025
Producción doméstica3002025
Capacidad proyectada (total)5.000fines 2026
USA Rare Earth (Stillwater)600Q4 2026
USA Rare Earth (escalada)1.200Q1 2027

Incluso si cada proyecto anunciado entra en línea según lo previsto, la Agencia Internacional de Energía proyecta que las cadenas de suministro no chinas satisfarían solo alrededor del 50% de la demanda minera esperada para 2035, aproximadamente el 25% de la demanda de refinación y menos del 20% de la demanda de imanes permanentes. China sigue produciendo ~92% del NdFeB sintetizado global, y esa proporción no cambiará esta década.

EE.UU. produce apenas una fracción de los imanes que necesita

Dos fechas, una contradicción

La pausa de un año de China sobre sus controles de exportación de tierras raras, anunciada en octubre de 2025, expira el 10 de noviembre de 2026 bajo el Anuncio No. 70 del Ministerio de Comercio. Washington anunció a finales de septiembre que la tregua entre ambos países ahora se extiende hasta el 10 de enero de 2027, pero Beijing no ha publicado texto legal que coincida con esa extensión.

Si China reanuda los controles en noviembre en lugar de enero, el lanzamiento de nuevas líneas de producción doméstica en el cuarto trimestre y el primer trimestre quedaría comprometido antes de alcanzar volumen. La capacidad instalada necesita insumos para operar, y esos insumos todavía vienen de China: tierras raras refinadas, aleaciones intermedias, tecnología de sinterización.

Como ya publicamos el 19 de octubre, el Pentágono tiene 67 días desde entonces para que sus contratistas califiquen una fuente alternativa o paren líneas de producción. Pero la economía civil —motores eléctricos, discos duros, resonancias magnéticas, generadores eólicos— enfrenta el mismo riesgo sin la misma urgencia institucional. Y China acaba de añadir una capa más: sin ingenieros dispuestos a salir, replicar el conocimiento se vuelve aún más lento.