China ordena a sus petroleras estatales acelerar producción ante la crisis energética
Carlos Ramírez · Geopolítica ·
Beijing convocó el 21 de octubre a PetroChina, Sinopec y CNOOC para acelerar producción y reservas. Los inventarios cayeron 162 millones de barriles desde mayo y el suministro iraní se agotó a principios de mes.
La Administración Nacional de Energía de China convocó el pasado 21 de octubre a las principales petroleras estatales del país para ordenarles expandir capacidad de producción, acelerar el desarrollo de reservas y garantizar que «el suministro energético de China permanezca firmemente en sus propias manos». La directiva llega mientras los inventarios del país caen 162 millones de barriles desde mayo y el crudo iraní disponible para entrega a China se agota tras ocho meses de guerra en Oriente Medio.
PetroChina, Sinopec, CNOOC y Yanchang Petroleum presentaron planes de expansión de reservas y producción en la reunión. La instrucción oficial habla de «crecimiento estable» en crudo y «crecimiento rápido» en gas natural, según el comunicado de la Administración Nacional de Energía. El Brent cotiza en $110 este martes, mientras el WTI opera en $101,13.
De 1,4 millones de barriles diarios a cero en ocho meses
China importaba un promedio de 1,4 millones de barriles diarios de crudo iraní durante 2025. En agosto de este año, esa cifra cayó a 534.000 bpd, una caída del 62%, según datos de Kpler. A principios de octubre, los stocks flotantes de petróleo iraní disponibles para entrega a China habían caído a menos de 1 millón de barriles y se agotaron poco después.
La acción militar conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán, que comenzó a finales de febrero, cerró el <abbr title="Estrecho por el que pasa más del 20% del comercio mundial de petróleo">estrecho de Ormuz</abbr> y golpeó infraestructura energética. China importa aproximadamente el 70% de su petróleo, lo que convierte cualquier disrupción prolongada de sus proveedores clave en un riesgo de abastecimiento directo. El Brent superó los $116 la semana pasada mientras crecían las apuestas a nuevos ataques.

Beijing ha recurrido a sus enormes reservas estratégicas para gestionar la crisis, pero la caída de 162 millones de barriles en cinco meses marca el ritmo al que se consume ese buffer. El país tiene entre 1.000 y 1.400 millones de barriles almacenados, lo que en teoría ofrece varios meses de margen contra interrupciones, pero no es una solución sin entrada de crudo fresco.
Quién debe producir más y cuánto ya bombea
La producción doméstica de crudo de China alcanzó 4,3 millones de barriles diarios en 2025, el nivel más alto registrado, según la Administración Nacional de Energía. Ese máximo histórico se repartió entre los gigantes estatales que ahora deben acelerarlo aún más.
- PetroChina: 2,6 millones bpd de crudo en 2024 (dato más reciente de U.S. Energy Information Administration). La compañía espera mantener producción plana mientras reduce procesamiento en refinerías a menos de 3,7 millones bpd.
- CNOOC: 1 millón bpd en 2024. Su producción se centra en campos offshore y tiene como objetivo alcanzar entre 2,1 y 2,2 millones bpd durante 2026.
- Sinopec: 696.000 bpd. Es principalmente refinador; en septiembre proyectó una caída del 8,9% en la demanda china de petróleo para 2026.
- Yanchang Petroleum: productor regional que participó en la reunión del 21 de octubre, sin cifras públicas recientes de producción.
La producción de petróleo crudo en China alcanzó un máximo histórico de 216 millones de toneladas métricas en 2025. Por separado, la producción de gas natural registró un aumento de más de 10 mil millones de metros cúbicos por noveno año consecutivo. La directiva pide «crecimiento rápido» en gas natural como parte de la misma estrategia de autosuficiencia energética.
Rusia entra como sustituto el mismo día de la directiva
El 21 de octubre, el mismo día de la reunión de la Administración Nacional de Energía, China y Rusia acordaron reforzar la cooperación en el sector petrolero, según medios estatales chinos. Rusia se ha convertido en alternativa al crudo iraní desaparecido, aunque aún no hay datos públicos de volúmenes comprometidos ni precios.
China logró importar 8,93 millones de barriles diarios en agosto, el segundo mes consecutivo de recuperación tras tocar mínimos en junio. Ese flujo ha dependido de mayor compra rusa y de inventarios propios, pero la rapidez con que se agotó el stock flotante iraní —menos de un millón de barriles para el 5 de octubre— deja claro que el reemplazo no es automático.
La combinación de producción doméstica récord, reservas masivas y pivote hacia Rusia da a Beijing herramientas de corto plazo. El problema es de ritmo: los 162 millones de barriles consumidos de inventarios desde mayo equivalen a más de un mes de importaciones totales. Si el suministro iraní no regresa y la producción doméstica no acelera con rapidez, ese buffer se reduce mes a mes.