SpaceX no encuentra chips de IA y la escasez durará años
María González · Tecnología ·
Musk reconoce que intentaron descargar cargas en otros proveedores pero no hay GB300, H100 ni TPUs en el mercado. Boloor lo llama «insano» viniendo del mayor constructor de infraestructura de IA del mundo.
SpaceX intentó alquilar o comprar <abbr title="Unidades de procesamiento gráfico, chips especializados en cálculos paralelos para inteligencia artificial">GPUs</abbr> de Nvidia, Google y Amazon para liberar capacidad propia, pero no encontró disponibilidad en ninguna arquitectura. Elon Musk lo reconoció en la llamada de resultados del tercer trimestre el pasado martes 20 de octubre: «Enfrentaremos escasez de computación de superinteligencia y durará mucho tiempo». La declaración desafía la narrativa de exceso de capacidad que circulaba en la industria hace apenas meses.
La compañía buscó en el mercado spot chips GB300, GB200 y H100 de Nvidia, TPUs de Google y Trainium de Amazon. Nada. Shay Boloor, estratega jefe de Futurum Equities, publicó horas después de la llamada en X: «Eso es bastante insano viniendo de uno de los mayores constructores de infraestructura de IA del mundo, porque la escasez se extiende a casi todas las arquitecturas de chips principales».
Los números del tercer trimestre sacudieron al mercado el martes: la acción subió cerca del 8% en el <abbr title="Negociación extendida tras el cierre oficial de la sesión bursátil">after-hours</abbr>. Sin embargo, el viernes SPCX cotiza en $144,75, una caída del 9,14% en la sesión, mientras Nvidia cede un 4,40% a $212,21 y el Nasdaq retrocede un 2,60%, en una reversión posterior del entusiasmo inicial.
El segmento que lo cambió todo
Los ingresos del segmento de Superinteligencia (SI) alcanzaron $7.600 millones en Q3, un salto del 832% interanual que lo convirtió en el de mayor crecimiento de la compañía. Bret Johnsen, CFO de SpaceX, confirmó en la llamada que SI es la inflexión de rentabilidad clave. La capacidad de cómputo instalada (nameplate) es de 1,7 gigawatts ahora; la compañía espera alcanzar entre 2,5 y 3 GW antes del cierre de 2026.
Musk explicó que la restricción real en el despliegue de superinteligencia está más en energía, refrigeración e infraestructura que en los chips mismos. Pero la búsqueda de alternativas reveló una realidad incómoda: no hay oferta en el mercado, ni siquiera para quien tiene escala y disposición a pagar.

Demanda que no para y contratos que suben
«Somos acosados incesantemente por cada <abbr title="Empresas de infraestructura en la nube a escala masiva como Amazon, Google y Microsoft">hiperscaler</abbr> y por docenas de empresas más pequeñas para alquilar más de nuestra capacidad», dijo Musk. «Podríamos alquilar nuestra computación varias veces si dijéramos que sí a todos». La compañía apuesta por contratos de corto plazo bajo la premisa de que la inteligencia útil por vatio aumentará rápidamente. Musk preguntó explícitamente si esos contratos «se renuevan a dólares más altos por vatio», lo que implica presión alcista en precios.
- Capacidad actual: 1,7 GW instalados; entre 2,5 y 3 GW esperados antes de fin de año.
- Plan 2027: 20 GW incrementales de energía y refrigeración; «hay posibilidad no nula» de tener más de 20 GW de computación SI en línea el próximo año.
- Arquitecturas buscadas sin éxito: GB300, GB200, H100 (Nvidia), TPUs (Google), Trainium (Amazon).
- Renovación de contratos: SpaceX confirma que los contratos de corto plazo se renuevan a precios más altos por vatio.
La narrativa de exceso, invalidada
Boloor añadió en su análisis: «Si SpaceX no puede encontrar capacidad de sobra a pesar de su escala y disposición a pagar, entonces es mucho más difícil argumentar que ya estamos en un exceso generalizado de computación IA». La compañía busca recaudar $40.000 millones en deuda —$10.000 millones en préstamos y $30.000 millones en bonos— para comprar chips avanzados de Nvidia. Pero el dinero no resuelve el problema si la oferta física no existe.
Hace seis meses se hablaba de exceso de capacidad en el sector. Hoy, el mayor constructor de infraestructura de IA del mundo admite que no encuentra alternativas disponibles en el mercado spot. El cuello de botella no es demanda ni capital: es oferta física de semiconductores específicos. SpaceX puede construir 20 GW de energía en 2027, pero sin los chips que alimentar, esa infraestructura queda en espera.

Musk reiteró que la escasez de computación de superinteligencia «durará mucho tiempo». Si esa proyección se cumple, los contratos de largo plazo a precios fijos pueden estar infravalorados. Y quien controle la oferta de chips avanzados —Nvidia, en primera línea— controla el ritmo real de la carrera por la IA.