Cuatro semanas para votar: CLARITY Act entra al calendario del Senado sin fecha anunciada
Lucas Montero · Regulación Cripto · 2026-06-04
El proyecto de ley de regulación cripto más importante en una década llegó formalmente al calendario legislativo el 1 de junio. Pero el liderazgo del Senado guarda silencio sobre cuándo se votará, y el reloj corre.
La Digital Asset Market Clarity Act fue añadida oficialmente al calendario legislativo del Senado de Estados Unidos el 1 de junio de 2026. Es un paso administrativo que coloca el proyecto en la cola del proceso, pero no implica que haya fecha de votación confirmada. El Senado tiene ahora una ventana de cuatro semanas antes del receso de julio para debatir y votar la ley de regulación cripto más importante desde Dodd-Frank. Y el cronograma sigue en el aire.
Estar en el calendario significa que el proyecto es elegible para consideración del pleno del Senado. Nada más. El liderazgo legislativo todavía debe anunciar cuándo abrirá debate, cuándo permitirá enmiendas y cuándo votará. Ese silencio es relevante: sin acción antes de julio, el proyecto enfrenta el riesgo de diluirse en un año electoral con agenda saturada.
La aprobación en Banca fue bipartidista; el piso del Senado es otra historia
El proyecto pasó la Comisión Bancaria del Senado el 14 de mayo con un voto de 15 a 9, respaldo bipartidista que generó optimismo inmediato. Ese mismo día, Bitcoin se disparó a aproximadamente $82,000 durante la sesión; acciones como Coinbase, Circle, Galaxy Digital y Strategy operaron marcadamente al alza, según datos de Bloomberg y CNBC.

Pero pasar el piso del Senado requiere 60 votos, no 51. Eso implica que los republicanos necesitan al menos siete demócratas para cruzar la línea. Y varios senadores demócratas, entre ellos Elizabeth Warren y Kirsten Gillibrand, ya advirtieron que buscarán enmiendas adicionales antes de votar, particularmente en finanzas ilícitas y restricciones éticas para funcionarios que lucran con cripto. El personal de la minoría del Comité lanzó un aviso de seguridad nacional argumentando que el borrador actual «falla en abordar vulnerabilidades clave» explotadas por criminales y adversarios extranjeros, según comunicado del 15 de mayo.
La brecha entre la apuesta institucional de Galaxy y las odds del mercado retail sugiere incertidumbre real. Momentum legislativo no es lo mismo que votos confirmados.
Stablecoins: la batalla que divide bancos y cripto
El punto más conflictivo sigue siendo el rendimiento sobre stablecoins. El compromiso alcanzado por los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks el 20 de marzo prohíbe rendimiento pasivo en tokens vinculados al dólar (es decir, pagar interés sobre depósitos estáticos), pero permite recompensas ligadas a actividad basadas en pagos y transferencias. En otras palabras: no puedes ofrecer una cuenta que pague 5% anual solo por tener USDC quieto, pero sí puedes recompensar a usuarios por usar el token en transacciones reales.
Esa línea no convence a la banca tradicional. Jamie Dimon, CEO de JPMorgan Chase, dijo el 29 de mayo que los grandes bancos seguirán oponiéndose a la legislación en su forma actual porque, en su visión, permite a compañías de activos digitales pagar interés sobre depósitos sin las protecciones que deberían estar en lugar y sin requisitos AML/BSA equivalentes a los bancarios.
- Industria cripto: Coinbase, Circle y Ripple respaldan el compromiso. Argumentan que el marco permite innovación sin competir directamente con depósitos bancarios tradicionales.
- Banca tradicional: JPMorgan y otros grandes bancos (representados por la American Bankers Association) sostienen que el texto crea una ventaja regulatoria injusta para emisores de stablecoins.
- Casa Blanca: Ha respaldado públicamente el acuerdo desde marzo; Trump firmó una orden ejecutiva en enero de 2025 dirigiendo agencias federales a adoptar postura favorable hacia cripto.
Como ya publicamos en mayo, la ABA y cinco grupos más enviaron una carta pidiendo cambios técnicos al compromiso sobre rendimientos de stablecoins días antes del markup del 14 de mayo. Los senadores cerraron la puerta entonces. Ahora, la pregunta es si esos lobbies logran reabrir el debate en el piso del Senado o si el texto avanza tal cual salió de Banca.

Qué hace la CLARITY Act (y por qué importa)
El proyecto busca resolver la disputa jurisdiccional entre la SEC y la CFTC sobre qué activos digitales son valores y cuáles son commodities. Desde 2017, esa incertidumbre ha frenado el desarrollo de productos institucionales en Estados Unidos y empujado firmas cripto hacia jurisdicciones más claras (Abu Dhabi, Singapur, Suiza).
La versión del proyecto aprobada en Banca establece criterios objetivos para clasificar tokens, define reglas para emisores de stablecoins y crea un marco de supervisión dual que asigna competencias claras a cada agencia. En teoría, una empresa que emita un token sabría desde el día uno si debe registrarse con la SEC o con la CFTC, qué requisitos de divulgación aplican y qué reglas rigen su operación.
La senadora Cynthia Lummis (R-Wyoming), una de las impulsoras del proyecto, afirmó tras la aprobación en Banca que «estamos más cerca de una estructura de mercado de activos digitales funcional que nunca antes». El senador Tim Scott (R-Carolina del Sur), presidente de la Comisión Bancaria, dijo que «la CLARITY Act protege consumidores, mantiene innovación en EE.UU. y salvaguarda nuestra seguridad nacional».
Cuatro semanas, sin cronograma
El reloj legislativo corre. El Senado entra en receso en julio; después de eso, el calendario se complica con la campaña electoral de medio término. Si el liderazgo del Senado no programa debate y votación en estas cuatro semanas, el proyecto puede quedar en lista de espera hasta el otoño, con el riesgo de perder momentum político.
Estar en el calendario es condición necesaria, no suficiente. El dato de hoy es que el proyecto está formalmente en cola desde el 1 de junio. El dato que falta es cuándo se votará. Y ese silencio, en un proyecto que mueve miles de millones en capitalización y define la competitividad de Estados Unidos en activos digitales, no es menor.