La SEC propone habilitar custodia cripto en fondos regulados
Andrés Valcárcel · Regulación Cripto · 2026-10-02
La agencia publicó el miércoles un marco que permite a asesores de inversión custodiar criptoactivos directamente. Primer camino legal en 15 años; 60 días de comentarios.
La SEC publicó el jueves 1 de octubre una propuesta que permite por primera vez a asesores de inversión registrados y fondos regulados custodiar criptoactivos para sus clientes bajo un marco legal claro. La norma habilita la <abbr title="Capacidad de guardar criptoactivos directamente sin intermediario bancario">auto-custodia</abbr> institucional en circunstancias limitadas y abre un período de 60 días de comentarios públicos tras su publicación en el Registro Federal.
Hasta ahora, asesores y fondos enfrentaban una brecha normativa: las reglas de custodia cripto databan de décadas previas a internet y no contemplaban activos digitales. La propuesta busca cerrar ese vacío para una clase de activos que pasó de curiosidad nicho en 2008 a un mercado de cientos de miles de millones de dólares sin que la regulación avanzara al mismo ritmo.

Qué habilita la propuesta
El marco regulatorio establece dos vías principales de cumplimiento. Primero, permite que el propio asesor de inversión custodie criptoactivos de clientes bajo condiciones específicas aún por detallar en el período de comentarios. Segundo, autoriza a compañías de confianza estatales a actuar como custodios calificados, resolviendo así la pregunta de quién puede guardar legalmente Bitcoin o Ethereum para un fondo institucional registrado.
Atkins añadió que las reglas previas fueron «diseñadas para una era pasada», reconociendo que la agencia no había mantenido el ritmo del desarrollo de mercado. La propuesta distingue entre criptoactivos que califican como valores y aquellos que no, permitiendo tratamientos diferenciados según la clasificación del activo.
Timing político tras el fracaso legislativo
La publicación llega dos semanas después de que el CLARITY Act fracasara en el Senado el 15 de septiembre con una votación de 49 a favor y 50 en contra. Ese proyecto de ley habría establecido un marco legislativo completo para mercados cripto; su caída obligó a la SEC y la CFTC a avanzar por rulemaking, un camino administrativo más vulnerable a reversiones futuras.
La SEC había enviado la propuesta de custodia a la Oficina de Información y Asuntos Regulatorios de la Casa Blanca el 25 de agosto, completando la revisión de OIRA antes de publicar formalmente. El timeline sugiere que la agencia preparaba este movimiento independientemente del resultado legislativo, pero aceleró tras confirmar que el Congreso no resolvería la cuestión este año.
- 60 días de comentarios públicos desde la publicación en el Registro Federal (aún pendiente de fecha exacta)
- Infraestructura pendiente: para algunos criptoactivos aún no existe custodia calificada suficiente; la propuesta busca incentivar su desarrollo
- Detalles operativos por definir: qué circunstancias permiten auto-custodia, qué requisitos técnicos y de seguridad aplican, si custodios nativos cripto califican o solo bancos tradicionales

Salida de Peirce y cierre de ciclo
La propuesta marca uno de los últimos hitos de Hester Peirce, comisionada de la SEC y jefa inaugural de la Crypto Task Force de la agencia, quien abandona su cargo esta semana. Peirce impulsó durante años marcos alternativos como el Token Safe Harbor, que heredó conceptos que ahora aparecen en otras propuestas recientes de la SEC. Su salida coincide con la consolidación del enfoque regulatorio por rulemaking que ella defendió cuando la vía legislativa parecía bloqueada.
La propuesta no resuelve todas las incógnitas. El período de comentarios determinará si custodios nativos cripto —firmas especializadas en guardar claves privadas— podrán operar bajo el marco o si solo bancos con licencia estatal accederán al mercado institucional. Esa distinción importa: un mercado dominado por grandes bancos tradicionales replica la estructura financiera existente; uno abierto a custodios nativos permite mayor competencia y potencialmente menores costos.
Para fondos institucionales que gestionan carteras con exposición cripto, la propuesta cierra una brecha que durante años obligó a estructuras indirectas o a evitar directamente la clase de activo. Ahora tienen un camino de cumplimiento explícito. Falta ver si ese camino resulta suficientemente amplio para competir con jurisdicciones extranjeras que ya resolvieron la custodia cripto o si los requisitos finales lo estrechan tanto que solo grandes instituciones financieras tradicionales pueden operar.