Nasdaq toca récord mientras el Russell 2000 cae con los yields al alza
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros ·
El miércoles 7, yields del Treasury tocaron máximos de 24 años mientras megacaps tech rompían récords. Small caps, value y el resto del mercado perdieron. Solo 29% del Russell 2000 cerró en verde.
El miércoles 7 de octubre dejó una imagen que resume la esquizofrenia del mercado en octubre: el Nasdaq Composite cerró apenas 0.9% abajo tras tocar récords históricos el lunes y martes, mientras el Russell 2000 se desplomó 1.41% con solo 580 de sus aproximadamente 2.000 componentes en positivo —un escaso 29%. La razón: el <abbr title="Rendimiento o rentabilidad de un bono">yield</abbr> del Treasury a 10 años alcanzó 5.356%, máximo desde abril de 2002, mientras el bono a 30 años tocó 5.725%, su nivel más alto desde mayo de 2002.
El S&P 500 cedió 0.6% y el Dow Jones perdió 451 puntos (-0.9%), pero la caída esconde una divergencia brutal: quienes operan fuera del círculo de megacaps tecnológicas con narrativa de IA están sangrando desde fin de julio, cuando los yields comenzaron su escalada tras la reanudación de hostilidades en Oriente Medio y el petróleo WTI subió cerca del 20%.
La divergencia en tres sesiones
El patrón fue claro toda la semana. El lunes 5 de octubre, el Nasdaq subió 1.05% a 27.477 puntos y el S&P 500 ganó 0.66% a 7.774, con el 10Y en 5.34%. El martes 6, ambos índices tocaron máximos históricos —el S&P rompió la barrera de 7.800— mientras el yield bajaba levemente a 5.275% tras el anuncio del acuerdo nuclear entre Constellation Energy y Alphabet. El miércoles, con yields de vuelta en máximos de dos décadas, el mercado se partió en dos.
| Sesión | Nasdaq | S&P 500 | Russell 2000 | 10Y yield |
|---|---|---|---|---|
| Lun 5 oct | +1.05% | +0.66% | — | 5.34% |
| Mar 6 oct | Récord | Récord (7.800+) | — | 5.275% |
| Mié 7 oct | -0.9% | -0.6% | -1.41% | 5.356% |
En el último mes, el 10Y ha subido 52 puntos básicos; en un año, 119 puntos básicos. Desde finales de julio, cuando escaló el conflicto en Oriente Medio, el rendimiento acumula un alza de más de 60 puntos base, según datos de Trading Economics.

Por qué tech aguanta cuando los yields suben
Jay Hatfield, CEO de Infrastructure Capital Advisors, definió el sector tecnológico como un «<abbr title="Operación que se beneficia de la dirección opuesta a otro activo">inverse bond trade</abbr>» en declaraciones recogidas por CNBC. Su argumento: el crecimiento robusto de earnings en compañías vinculadas a inteligencia artificial y la demanda sostenida de capacidad de cómputo hacen que el sector sea relativamente resiliente a tasas de interés más altas, siempre que el crecimiento de ingresos justifique valuaciones elevadas.
El Nasdaq avanzó 1.9% en septiembre gracias exclusivamente a megacaps: la mayoría de los componentes del S&P 500 terminaron ese mes en rojo, con tech cargando el índice. En otras palabras, la <abbr title="Amplitud de mercado: proporción de acciones que suben frente a las que bajan">breadth</abbr> del mercado se está deteriorando mientras los índices principales tocan récords.
Small caps y el resto: cuando los yields compiten de verdad
El miércoles, solo el 29% de los componentes del Russell 2000 cerró en positivo. Es la peor lectura de amplitud desde que los yields comenzaron a escalar en serio. Para una compañía de pequeña <abbr title="Valor total de las acciones en circulación de una empresa">capitalización</abbr>, un Treasury que paga 5.35% sin riesgo de crédito compite directamente con su <abbr title="Relación entre precio de la acción y beneficio por acción">valuación</abbr>: si el costo de capital sube y el crecimiento esperado no justifica el múltiplo, el inversor migra al bono.
- Real estate y utilities: sectores altamente sensibles a tasas, perdieron atractivo conforme el 10Y superó el 5%.
- Value stocks: compañías con flujos de caja estables pero sin narrativa de crecimiento explosivo enfrentan presión de valuación cuando la tasa libre de riesgo sube.
- Microcaps fuera de tech: sin acceso a financiamiento barato y con márgenes comprimidos por costos operativos más altos, muchas están en mínimos del año.
La selectividad es extrema: inversores concentran flujos en un puñado de nombres (Nvidia, Meta, Microsoft, según menciones en reportes de flujos) mientras el resto del mercado pierde liquidez. El mercado de futuros de tipos de interés cotiza un 18% de probabilidad de alza en la reunión de octubre de la Fed (programada para el 27 y 28 de octubre), pero 85% de odds para un incremento en diciembre.

Presión fiscal de largo plazo, no recesión
Ian Lyngen, estratega de BMO Capital Markets, señaló que los Treasurys de largo plazo siguen bajo presión por preocupaciones más amplias sobre el endeudamiento público y la sostenibilidad fiscal, con la reciente debilidad en deuda soberana francesa extendiéndose a tasas estadounidenses. El argumento no es nuevo: como ya publicamos en septiembre, el economista Robin Brooks de Brookings advirtió que los yields no reflejan el ciclo económico sino la trayectoria fiscal: el mercado descuenta una deuda de $40 billones, no una recesión inminente.
Si Brooks tiene razón, el nivel actual de yields puede sostenerse trimestres mientras el déficit fiscal permanezca por encima del 6% del PIB. En ese escenario, la presión sobre small caps y sectores sensibles a tasas no es temporal: es estructural hasta que cambie la política fiscal o la Fed intervenga con recortes agresivos —algo que el mercado ya no espera para octubre y descuenta con baja probabilidad para el resto del año.
Implicación para quien opera
La concentración extrema en megacaps tech puede sostenerse mientras los earnings sigan creciendo a doble dígito y la narrativa de IA atraiga capital. Pero la ausencia de breadth es una señal de fragilidad: si un catalizador negativo golpea a ese puñado de nombres, no hay soporte en el resto del mercado. El miércoles, con apenas tres de cada diez acciones del Russell 2000 en verde, quedó claro que la rally de octubre es de unos pocos, no del mercado en general.
Quien opera small caps o value enfrenta vientos en contra mientras los yields se mantengan por encima del 5%. Quien está en megacaps debe monitorear si el crecimiento de ingresos justifica valuaciones en un entorno donde el costo de oportunidad (el 10Y) ya no es despreciable. Jeffrey Gundlach, fundador de DoubleLine, escribió en X que «quienes apuestan contra 'la casa' siguen ganando», en referencia a la tendencia alcista de los yields pese a las expectativas de recortes. La próxima reunión de la Fed es en tres semanas. Si los datos de actividad y empleo siguen mostrando fortaleza mientras la inflación permanece pegajosa, el escenario de yields elevados por más tiempo gana credibilidad.