S&P 500 recupera terreno por posible acuerdo EE.UU.-Irán
Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-24
El S&P 500 giró de negativo a plano tras conocerse que negociadores de ambos países trabajan en un pacto por fases para reabrir Ormuz. Qatar media mientras el petróleo sube 3,6%.
El S&P 500 borró este jueves las pérdidas de la sesión después de que Bloomberg y Reuters confirmaran que negociadores de Estados Unidos e Irán están explorando en Nueva York un acuerdo por fases que incluiría la reapertura del Estrecho de Ormuz a cambio del levantamiento del bloqueo económico estadounidense sobre puertos iraníes. El índice principal cotiza cerca de $7.707 (+0,01%) tras haber caído a 7.699 puntos en la primera mitad de la jornada, mientras el Nasdaq giró a territorio positivo y el Brent sube 3,6% hasta $106,83 el barril.
Las conversaciones se desarrollan al margen de la Asamblea General de Naciones Unidas, con funcionarios de Qatar mediando entre ambas delegaciones. Es el primer intento formal de negociación desde que el plazo de 60 días para un acuerdo expirara en agosto sin pacto y el presidente Trump rechazara extender el cese temporal.
Qué está sobre la mesa
Según las fuentes consultadas por las agencias, el esquema contempla una secuencia: Teherán permitiría tránsito de barcos por el Estrecho —cerrado desde marzo tras la escalada militar— y Washington levantaría el bloqueo naval que impide exportaciones iraníes de crudo y acceso a puertos del país. La estructura por fases busca evitar que cualquiera de las partes acuse a la otra de incumplimiento antes de completar el intercambio.

Bloomberg citó fuentes conocedoras de las conversaciones al señalar que «muchos obstáculos siguen siendo un problema para tal acuerdo». No hay timeline público ni confirmación de avances concretos más allá del hecho de que ambas partes están en la misma ciudad dispuestas a hablar, algo que no ocurría desde junio.
Siete meses de bloqueo y un rebote condicionado
El conflicto cumple casi siete meses. En junio, Wall Street cayó 1,6% tras el primer choque militar directo —helicópteros derribados, ataques aéreos a bases en tres países— pero el crudo subió solo 2,5% aquel día. Esta vez la dinámica es distinta: el WTI cotiza en $94,88 (+2,95%) y el mercado de acciones reaccionó al alza ante la sola noticia de negociaciones, sin esperar hechos.
- Miércoles 23 sept (cierre): S&P 500 -0,10%, Dow Jones -0,30%, Nasdaq -0,15%. Rendimiento del Tesoro a 10 años escaló a 5,11%, su nivel más alto desde julio de 2007.
- Jueves 24 sept (sesión en curso, 19:20 UTC): S&P 500 +0,01%, Nasdaq +0,005%, Dow -0,34%. El índice principal cayó a 7.699 puntos antes de recuperarse tras la noticia.
- Sectores ganadores hoy: Servicios de Comunicaciones (+1,08%), Energía (+0,86%), Cuidado de la Salud (+0,50%) lideran el S&P 500.
La reacción intradía sugiere que el mercado estaba buscando cualquier señal de desescalada. Pero el rally se mantiene contenido: el <abbr title="Índice de volatilidad implícita del S&P 500">VIX</abbr> cotiza en 15,63 (+2,96%) y el rendimiento del bono a 10 años opera en 5,16%, apenas por encima del cierre de ayer y en zona de máximos de casi dos décadas.

Por qué Qatar, no la ONU
A diferencia del intento fallido de agosto, donde las conversaciones se enmarcaron en un proceso más institucional con plazos públicos y presión mediática, esta vez la mediación corre por cuenta de funcionarios qataríes en encuentros discretos al margen de la Asamblea General. Menor visibilidad, pero potencialmente menos exposición política para ambas partes si las negociaciones vuelven a romperse.
Doha ya medió en conflictos previos de la región y mantiene canales abiertos tanto con Washington como con Teherán. El formato también permite que ninguno de los dos gobiernos tenga que confirmar oficialmente que está sentado a negociar hasta que haya algo concreto que anunciar.
Anna Paulson, presidenta de la Reserva Federal de Filadelfia, declaró este jueves que «la inflación necesita atención, lo que podría requerir más subidas de tipos de interés». Su comentario no movió el mercado —la próxima reunión de la Fed es el 27 y 28 de octubre— pero refuerza el trasfondo macro: con el crudo por encima de $100 y los <abbr title="Bonos del Tesoro de Estados Unidos">Treasuries</abbr> en máximos de 19 años, cualquier extensión del cierre de Ormuz complica la ecuación de inflación y tipos que ya estaba tensa antes del conflicto.
El rendimiento del Tesoro a 10 años en 5,16% sigue siendo el dato de fondo más incómodo para quien espera que la Fed recorte tipos este año. Wall Street rebotó hoy con la esperanza de Ormuz, pero sin convicción: el rally sectorial se concentra en energía y comunicaciones mientras tecnología y consumo discrecional no acompañan. Un acuerdo cerraría el riesgo de oferta; la ausencia de uno lo mantiene abierto con el petróleo a estos niveles.