Bitcoin y Wall Street ignoran la alarma: volatilidad de bonos toca máximos

Patricia López · Mercados Financieros · 2026-09-25

El índice MOVE saltó 30% en dos sesiones mientras VIX y cripto permanecen en mínimos anuales. La divergencia rompe patrones históricos y plantea una pregunta: ¿cuándo se sincronizan?

El índice MOVE, que mide la volatilidad implícita de los bonos del Tesoro estadounidense, saltó de alrededor de 80 el martes a 104 el jueves, su nivel más alto desde marzo. Mientras tanto, el <abbr title="Índice de volatilidad del S&P 500, conocido como 'índice del miedo'">VIX</abbr> ronda 15 puntos, apenas por encima de su mínimo anual de 14, y Bitcoin acumula ganancias semanales cercanas al 10% pese a cotizar en $84.391, lejos de los máximos del miércoles. La divergencia es inusual: cuando los bonos del Tesoro —que sustentan las finanzas globales y la creación de crédito— se agitan, los mercados de riesgo suelen seguirlos. Esta vez, no.

Por qué los bonos arden

Los rendimientos globales de bonos siguen subiendo. El Treasury a 10 años tocó 5,2% el jueves antes de ceder a 5,12% al cierre del jueves, conforme a datos de mercado del viernes por la mañana, como ya publicamos con el cierre del jueves en 5,12%. La subasta débil de $70.000 millones en notas a cinco años el miércoles 23 aceleró la presión: los inversores exigieron más rendimiento para sostener la deuda.

Múltiples fuerzas se combinan para elevar los costos de financiamiento. El petróleo cotiza cerca de $100 por barril (Brent a $98,78 hoy, WTI a $92,82), impulsado por tensiones en Medio Oriente. Los datos de S&P Global mostraron que la actividad privada de EE. UU. se expandió al ritmo más rápido en más de cinco años durante septiembre, con ambos sectores —servicios y manufactura— enfrentando presiones inflacionarias más fuertes. Y la Fed, que subió tasas 25 puntos base el 16 de septiembre, envió una señal clara: la pelea contra la inflación no ha terminado.

El contexto macro es claro: tasas más altas por más tiempo. Lo que no es claro es por qué los mercados de riesgo no reaccionan.

Bitcoin y Wall Street ignoran la alarma: volatilidad de bonos toca máximos

La calma de Bitcoin y Wall Street

Cuando el MOVE estaba cerca de este nivel en marzo, el S&P 500 cotizaba cerca de 6.350; hoy opera en 7.704, un alza del 21% en seis meses. Bitcoin abrió el viernes en $84.378, prácticamente plano desde la apertura del jueves, y subió a $85.199 durante la mañana estadounidense. Sean Farrell, jefe de activos digitales de Fundstrat, dijo el viernes que el breakout de BTC es creíble y que «el invierno cripto terminó», aunque advirtió que la senda no será lineal.

Las tasas más altas deberían presionar a Bitcoin, un activo sin rendimiento. Pero los flujos a <abbr title="Exchange-Traded Funds, fondos cotizados en bolsa">ETF</abbr> de Bitcoin, la capitalización institucional y la percepción de que la Fed «ya actuó» con su suba de septiembre parecen contrarrestar. La volatilidad implícita de Bitcoin (índice BVIV) ronda 37, cerca de su mínimo anual de 35. El VIX, en 15,08 al cierre del jueves, apenas se movió pese a la agitación en bonos.

Esta desconexión tiene precedentes, pero no tranquilizadores. En marzo de 2023, antes del colapso de Silicon Valley Bank, el MOVE subió mientras el VIX se mantuvo bajo. Cuando la sincronización llegó, fue brutal. La diferencia ahora: no hay señales de estrés bancario ni quiebras inminentes. Pero la historia financiera enseña que la volatilidad de bonos tiende a extenderse; la pregunta es cuándo, no si.

El viernes de vencimientos

Hoy vencen más de $17.000 millones en opciones de Bitcoin y Ethereum en Deribit, la mayor plataforma de derivados cripto. Las expiraciones masivas suelen traer volatilidad: si los contratos liquidados superan las compras nuevas, el precio puede ceder aunque el sentimiento semanal sea alcista. Bitcoin cerró el jueves por debajo de los $84.876 que marcó el miércoles, su máximo de ocho meses.

Bitcoin y Wall Street ignoran la alarma: volatilidad de bonos toca máximos

La divergencia entre MOVE y VIX no garantiza caída, pero sí alerta. Los mercados emergentes, incluidos los de América Latina, ya sienten la presión: cuando los rendimientos estadounidenses suben, el capital sale de activos más riesgosos y las tasas locales se ajustan al alza. Colombia, México y Argentina han visto sus bonos soberanos presionados en las últimas semanas. La correlación histórica sugiere que lo que empieza en Treasuries termina en el resto del mundo. Por ahora, Wall Street y Bitcoin apuestan a que esta vez es distinto. Los datos de volatilidad dicen lo contrario.