Alemania rompe su freno de deuda con 82.700 millones para defensa
Lucas Montero · Política Monetaria · 2026-04-20
Berlín aprueba el presupuesto militar más alto desde la Guerra Fría y suspende su regla de oro fiscal para financiarlo. El Bund sube mientras la inflación alemana alcanza el 2,7%.
Alemania aprobó el 28 de noviembre de 2025 un presupuesto de defensa de 82.700 millones de euros para 2026, el más alto en la historia de la República Federal. Para financiarlo, el Bundestag quebró en marzo el freno de deuda constitucional —la regla de oro que limitaba el endeudamiento al 0,35% del PIB— y autorizó préstamos sin restricciones para todo gasto militar que supere el 1% del producto. El cambio de paradigma fiscal se traduce en números: 108.200 millones de euros en gasto total de defensa si se suman los 25.500 millones del fondo especial, un aumento del 32,5% respecto a los 62.430 millones de 2025.

El mercado ya sintió el peso. El rendimiento del <abbr title="Bono soberano alemán a 10 años, referencia de deuda pública europea">Bund</abbr> a 10 años cotizaba el jueves 10 de abril en 3,03%, dos puntos básicos por encima de la sesión anterior, según MarketScreener. Aunque el ceasefire entre Irán y EE.UU. del 8 de abril había empujado el rendimiento a la baja —cayó 15 puntos básicos a 2,93%—, la trayectoria de fondo es alcista: en marzo el Bund cerró cerca del 3%, su nivel más alto desde mayo de 2011, tras subir 36 puntos básicos en el mes.
El tabú fiscal que Merz rompió para crear «el ejército más fuerte de Europa»
La reforma constitucional que exime el gasto militar del freno de deuda se votó el 17 de marzo de 2025 con 517 votos a favor y 207 en contra. Fue el precio político que el canciller Friedrich Merz (CDU) pactó con socialdemócratas y verdes para cumplir su promesa de convertir a Alemania en la potencia militar convencional dominante de Europa. El presupuesto final se aprobó nueve meses después, el 28 de noviembre, con 322 votos a favor y 252 en contra.
El contexto geopolítico justifica la urgencia. Desde 2022, el Gobierno alemán advierte sobre la amenaza rusa tras la invasión de Ucrania. Pero la presión se multiplicó en 2025 cuando el vicepresidente estadounidense JD Vance cuestionó en la Conferencia de Seguridad de Múnich el compromiso de EE.UU. con la defensa europea y acusó a Alemania de «democracia débil». Merz estuvo presente. El mensaje fue claro: Europa debe defenderse sola.
- Contribución OTAN 2026: 2,8% del PIB, con objetivo de alcanzar el 3,5% en 2029 según el Ministerio de Finanzas alemán
- Soldados adicionales: hasta 10.000 efectivos para reforzar las fuerzas armadas (anuncio del vicecanciller Lars Klingbeil, 30 de julio de 2025)
- Contratos de defensa: el 92% de los contratos se adjudicarán a fabricantes europeos; solo el 8% a proveedores estadounidenses

Inflación al 2,7% y bonos al 3%: el coste oculto del rearme
El gasto en defensa no es el único motor del endeudamiento alemán. Pero llega en el peor momento para la <abbr title="Zona que agrupa los 20 países de la Unión Europea que usan el euro como moneda">eurozona</abbr>. La inflación alemana subió al 2,7% en marzo de 2026, acelerándose desde el 1,9% de febrero, impulsada por un repunte del 7,2% en precios de energía tras la escalada militar con Irán, según Trading Economics. En la eurozona el dato fue del 2,6%, con energía disparada al 5,1% frente al descenso del 3,1% en febrero.
Los institutos económicos alemanes (IFO, DIW, IfW, IWH, RWI) revisaron al alza sus previsiones de inflación en abril: estiman una media del 2,8% en 2026 y del 2,9% en 2027. El BCE calcula un promedio del 2,6% para la eurozona en 2026, pero el consenso teme que el nuevo gasto alemán —que supondrá emisión masiva de deuda— presione aún más los precios al competir por recursos escasos en un mercado de bonos ya tensionado.
La rentabilidad de los bonos alemanes sigue subiendo por una combinación de factores: el aumento proyectado en la emisión de deuda gubernamental —los gobiernos de la eurozona emitirán más bonos en 2026— y un contexto macroeconómico en el que los temores a la inflación impiden alcanzar la rentabilidad real necesaria para mantener bonos a largo plazo, según análisis de aInvest publicado en marzo. Los inversores esperan que los rendimientos del Bund se mantengan elevados a medida que se pongan en marcha los ambiciosos planes de gasto, señaló Morningstar en junio de 2025.
Reacciones: OTAN celebra, EE.UU. critica, Alemania se divide
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, celebró la decisión como «una gran noticia» que fortalecerá la disuasión en Europa del Este y la capacidad defensiva de Ucrania frente a la agresión rusa. Dentro de Alemania, el ministro de Defensa Boris Pistorius destacó que el presupuesto de 2026 permitirá modernizar equipamiento, infraestructura y personal militar.
Pero el vicesecretario de Estado estadounidense Christopher Landau criticó en diciembre de 2025 que los países europeos den prioridad a sus industrias de defensa propias frente a proveedores estadounidenses, una queja que cobra sentido cuando solo el 8% de los contratos alemanes irán a firmas de EE.UU. La fractura transatlántica se ensancha: Europa quiere autonomía estratégica; Washington quiere mantener su cuota de mercado.

Crecimiento débil, deuda récord: los números que no cuadran
El PIB alemán crecerá apenas un 0,6% en 2026, según cifras revisadas a la baja. La deuda neta del país alcanzará 175.000 millones de euros en 2026, poniendo presión sobre la estabilidad fiscal. El contraste es evidente: Alemania gasta más en defensa que nunca pero crece menos que la media europea. Como ya publicamos en abril, Europa entró en recesión tras el cierre del estrecho de Ormuz mientras Brasil y el sector defensa capitalizaban el petróleo por encima de los 100 dólares.
La apuesta de Merz es que el gasto en defensa no es consumo, sino inversión estratégica que asegurará la estabilidad del continente. Los mercados aún no compran el argumento: el Bund sigue bajo presión y la inflación no cede. Alemania rompió su regla de oro. Ahora toca ver si la factura es asumible o si el tabú fiscal existía por alguna razón.