Dólar australiano cae pese a que el RBA sube tasas a 4.60%
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-29
Decisión unánime, statement agresivo y el dólar australiano toca mínimos de dos meses. La Fed más restrictiva le gana el pulso al diferencial de tasas.
El Banco de la Reserva de Australia subió este martes su tasa de efectivo en 25 puntos básicos hasta 4.60%, en decisión unánime del board. Es la cuarta alza del año y lleva el costo del crédito al nivel más alto desde noviembre de 2011. Pero el dólar australiano cayó a 0.6978 frente al dólar estadounidense, tocando mínimos de dos meses tras la conferencia de prensa de la gobernadora Michele Bullock.
La paradoja del diferencial
Un banco central sube tasas en tono duro y su divisa cae. La explicación: la Reserva Federal sigue más restrictiva aún. El <abbr title="Bono del Tesoro estadounidense a 10 años, referencia del costo de financiación a largo plazo">Treasury</abbr> a 10 años cotiza en 5.24%, su nivel más alto desde 2007, mientras el mercado descuenta con fuerza que la Fed podría subir tasas en octubre. El diferencial de rendimientos favorece al dólar estadounidense por margen suficiente para anular el efecto alcista que una subida del RBA debería tener sobre el AUD.
Contra el yen japonés el movimiento fue distinto: el AUD/JPY subió 0.25% hasta 110.70, reflejando que la amplitud del alza del RBA sí pesa en cruces donde la contraparte mantiene tasas bajas. El ETF FXA (CurrencyShares Australian Dollar Trust) cerró ayer en 69.53 dólares, con caída de 0.14%.

Oriente Medio, IA y capacidad doméstica
El comunicado del RBA señala tres catalizadores para la decisión, dos de ellos de origen global:
- Conflicto en Oriente Medio ampliado: los precios energéticos globales están ahora mucho más altos que lo asumido en los pronósticos de agosto. El Brent cotizaba en $104.32 al cierre del 25 de septiembre, mostrando presiones alcistas en línea con los riesgos en Oriente Medio.
- Demanda de inteligencia artificial: el RBA menciona explícitamente que la demanda relacionada con IA está impulsando rápido crecimiento en precios globales de bienes tecnológicos.
- Presiones de capacidad doméstica: las empresas australianas están experimentando presiones de costos e incrementando precios o planeando hacerlo, según el board.
En conferencia de prensa, Bullock dejó claro que «esto no es solo sobre Oriente Medio» y que el board evaluó únicamente dos opciones: mantener o subir. La gobernadora advirtió que subirá tasas de nuevo si es necesario, que las presiones inflacionarias durarán más de lo esperado, y que «cuanto más dure, más desafiante es mantener las expectativas de inflación ancladas».
La <abbr title="Índice de Precios al Consumidor, mide la variación de precios de una canasta de bienes y servicios">inflación</abbr> anualizada de julio se mantuvo en 3.5%, con el dato mensual saltando 1.0% frente a expectativa de 0.8%. La inflación subyacente (trimmed mean) alcanzó 3.6%, 130 puntos básicos por encima del techo del rango objetivo de 2%-3% que persigue el RBA.

Empleo fuerte, desempleo al alza
El mercado laboral australiano envía señales cruzadas. El empleo subió 39,500 posiciones en agosto, muy por encima de los pronósticos de 20,000, pero la tasa de desempleo trepó a 4.6%, su máximo en cinco años. El RBA interpreta que la capacidad sigue ajustada pese al deterioro marginal de la métrica de paro.
La decisión de hoy marca un giro respecto a las dos reuniones previas. En agosto, el RBA mantuvo en 4.35% y Bullock ya entonces advirtió que más alzas eran «bastante posibles». El mercado no le creyó del todo; los futuros de tasas descontaban recortes en 2027. Ahora el tono es más duro y la inflación sigue sin ceder terreno suficiente.
El próximo dato de <abbr title="Índice de Precios al Consumidor">CPI</abbr> de agosto será crítico para calibrar si otra alza llega en la reunión de noviembre. Bullock no cerró esa puerta y dejó claro que tasas cercanas a cero «no son el nivel normal» histórico, quitando sustento a la narrativa de normalización rápida que algunos esperaban. Para el trader de divisas, la clave sigue siendo el diferencial: mientras la Fed no pivote, el AUD puede seguir presionado pese a tipos australianos altos.