BofA diagnostica choque de credibilidad en la Fed
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-08-06
El estratega Mark Cabana advierte que Warsh enfrenta un shock propio de bancos centrales emergentes tras prometer inflación al 2% sin explicar cómo lograrlo. Los yields largos saltaron a máximos de 12 meses.
Bank of America advierte que el presidente de la Fed, Kevin Warsh, enfrenta un «choque de credibilidad» propio de mercados emergentes tras la decisión dividida del FOMC del 29 de julio. El comité votó 9-3 para mantener la tasa de fondos federales en el rango 3.5%-3.75%, pero la reacción del mercado durante la conferencia de prensa de Warsh reveló escepticismo: el rendimiento a 10 años saltó y alcanzó 4.75% el 31 de julio, su máximo en 12 meses, según datos del FRED.
El diagnóstico llegó de Mark Cabana, estratega de tasas del banco, quien identificó el patrón clásico de pérdida de confianza en un banco central: bear steepening, debilidad del dólar y aumento de expectativas de inflación. El mercado castigó a Warsh por prometer inflación al 2% sin ofrecer un plan específico para lograrlo.
La reacción durante la conferencia de prensa
Mientras Warsh hablaba el miércoles 29 de julio, los Treasuries se vendieron agresivamente. El rendimiento a 10 años subió 5 puntos básicos hasta 4.657%, el a 30 años avanzó 9 pb hasta 5.193% y el a 2 años retrocedió 4 pb a 4.236%, según reportó CNBC. Esa divergencia —yields largos subiendo mientras los cortos bajan— configuró el fenómeno técnico que los estrategas llaman bear steepening: el spread entre el 10 años y el 2 años casi se duplicó a 0.47 puntos porcentuales.
El problema de fondo: Warsh ha expresado desdén por la práctica de forward guidance y redujo la longitud del comunicado del FOMC. En su segundo encuentro formal con la prensa desde que asumió en julio, evadió preguntas directas sobre cómo planea contener las presiones de precios. La inflación subyacente medida por el core PCE permanece en el percentil 90.9 de su rango de 12 meses, dejando poco margen para recortes de tasas.

Triple disidencia y comunicación minimalista
Tres presidentes regionales de la Fed —Beth Hammack de Cleveland, Neel Kashkari de Minneapolis y Lorie Logan de Dallas— votaron por alzas, marcando la primera triple disidencia en más de una década. La tasa ha permanecido sin cambios desde el 11 de diciembre de 2025, casi ocho meses de pausa mientras la inflación resiste. Como ya publicamos la semana pasada, los tres disidentes argumentan que la política monetaria actual no es restrictiva y que esperar más tiempo para actuar podría forzar alzas más agresivas después.
Warsh, por su parte, ha dedicado una de cinco task forces internas a cambiar cómo comunica la Fed. En la reunión del 29-30 de julio propuso reducir la frecuencia de encuentros del FOMC de 8 a 6 anuales, añadiendo dos sesiones separadas sobre temas económicos más amplios sin decisiones de tasas. Sería el mayor retroceso en el calendario de la Fed desde la era de Volcker.
- Voto 9-3: tasa de fondos federales mantenida en 3.5%-3.75%
- 10Y yield: máximo de 4.75% el 31 de julio, retrocedió a 4.63% el martes 4 de agosto
- 30Y yield: cerró en 5.20% el martes tras alcanzar 5.193% el miércoles durante la conferencia de prensa
- Spread 10Y-2Y: casi duplicado a 0.47 puntos porcentuales, señal de bear steepening
- Probabilidad de alza en septiembre: cayó a 60.1% desde 78.8% tras la conferencia de prensa
Menos reuniones, más volatilidad
Dario Perkins de TS Lombard advirtió que reducir la frecuencia de encuentros del FOMC amplificaría la volatilidad entre decisiones. Si el calendario pasa de 8 a 6 reuniones anuales, los traders tendrán menos puntos de anclaje y el mercado será más susceptible a shocks de datos entre medio. La propuesta sigue en consulta interna: Warsh pidió a los miembros del comité enviar sus opiniones por escrito, según reportó IBTimes.
El mercado respondió con escepticismo. Después de la conferencia del 29 de julio, los futuros de fondos federales recalcularon rápidamente: la probabilidad implícita de un alza en septiembre se desplomó casi 19 puntos porcentuales en cuestión de horas. Las acciones cayeron mientras Warsh hablaba y el dólar se debilitó, completando el cuadro clásico de pérdida de credibilidad anti-inflacionaria.

El contraste es marcado: Warsh heredó el cargo con los índices en máximos históricos y un mandato implícito de contener precios sin romper el crecimiento. Pero su comunicación minimalista —diseñada para reducir la dependencia del mercado de señales anticipadas— está generando el efecto opuesto. Sin forward guidance clara, los operadores reprician riesgo inflacionario con yields más altos en el extremo largo de la curva. El rendimiento a 10 años cerró el martes 4 de agosto en 4.63%, aún elevado pero por debajo del pico de la semana anterior; el a 30 años se mantiene en 5.20%, consolidando su peor racha en casi dos décadas.
Bank of America señaló que el fenómeno —tasas largas subiendo, breakevens de inflación ampliándose y curva en bear steepening— replica patrones observados en bancos centrales de economías emergentes que pierden ancla de expectativas. La advertencia de Cabana es directa: prometer un objetivo de inflación sin mostrar disposición a usar las herramientas disponibles erosiona credibilidad más rápido que cualquier dato mensual de precios. Para Warsh, el reto ahora es demostrar que su régimen de comunicación silenciosa puede coexistir con la confianza del mercado en el compromiso anti-inflacionario de la Fed.