Vuelta de tuerca: Barr anticipa más alzas tras subir tasas la semana pasada

Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-09-23

El gobernador de la Fed confirma que el banco central necesitará nuevos aumentos para llevar la inflación al 2%. Una semana después de la decisión unánime, el ciclo restrictivo toma forma.

Michael Barr, gobernador de la Reserva Federal, afirmó este miércoles que el banco central probablemente necesitará más alzas de tasas para garantizar que la inflación baje al 2% en un plazo razonable. La declaración llega una semana después de que el <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, órgano que decide la política monetaria de la Fed">FOMC</abbr> subiera la tasa de referencia 25 puntos básicos al rango 3,75%-4% el pasado miércoles 16 de septiembre, su primer aumento desde 2023.

"Ajustes adicionales de tasas probablemente serán necesarios", dijo Barr en un evento de la Fed de Chicago centrado en asequibilidad de vivienda, citando su escenario base. La expresión deja claro que el movimiento de la semana pasada no fue una corrección puntual sino el inicio de un ciclo restrictivo. Susan Collins, presidenta de la Fed de Boston, advirtió el mismo día que la probabilidad de que la inflación se quede por encima del objetivo ha aumentado.

Decisión unánime, pero el trabajo recién empieza

El 16 de septiembre el FOMC aprobó por unanimidad subir la tasa objetivo, revirtiendo el curso tras mantenerla sin cambios en julio pese a que tres miembros habían favorecido un alza entonces. El comunicado dejó la puerta abierta a nuevos movimientos, y las proyecciones del <abbr title="Gráfico de puntos que muestra las previsiones individuales de cada miembro del FOMC sobre la tasa de interés futura">dot plot</abbr> publicadas ese día lo confirmaron: 16 de los 18 participantes esperan al menos otra alza en 2026, y cuatro de ellos ven posible dos aumentos más antes de fin de año.

Barr sostuvo que "los riesgos para lograr nuestro objetivo de inflación han aumentado, mientras que los riesgos en el mercado laboral han disminuido". Agregó que el crecimiento económico de Estados Unidos es fuerte y el empleo sólido, pero la inflación permanece por encima de la meta y no muestra una trayectoria clara hacia la baja. En sus palabras, la Fed estaba "fuera de posición" y el ajuste del 16 de septiembre fue "en la dirección correcta".

Vuelta de tuerca: Barr anticipa más alzas tras subir tasas la semana pasada

Inflación en 3,7%: aún lejos del objetivo

El último dato oficial de inflación <abbr title="Índice de gasto en consumo personal, medida preferida de la Fed para seguir la inflación">PCE</abbr> corresponde a julio de 2026 y se publicó el 26 de agosto. La inflación general subió 0,2% mensual y acumula 3,7% anual; el núcleo (que excluye alimentos y energía) también avanzó 0,2% mensual y 3,3% anual. La oferta monetaria M2 creció en julio a la tasa anual más rápida en cuatro años, alcanzando un récord de $23,22 billones, lo que añade presión sobre los precios.

La inflación ha estado por encima del 2% durante más de cinco años. Los choques de energía vinculados al conflicto en Oriente Medio mantienen elevados los costos de insumos, y el escepticismo del mercado sobre la voluntad de la Fed de contener precios tras la pausa de julio bajó la barra para que el banco actuara en septiembre.

El próximo dato llega en una semana. Si el PCE de agosto muestra una desaceleración, podría darle margen a la Fed para dosificar el ciclo; si confirma presiones persistentes, la probabilidad de otra alza en la reunión de octubre (27 y 28 de octubre) subiría.

Bonos y mercado descuentan más restricción

Los bonos del Tesoro reaccionaron este miércoles: el rendimiento del bono a 10 años subió 1,93% hasta 5,064%, mientras que el ETF de bonos largos TLT cayó 1,27% a $80,715, cerca de su mínimo de 52 semanas en $80,46. Las acciones operaron en negativo: el S&P 500 cedió 0,57% y el Nasdaq retrocedió 0,93% durante la sesión.

Vuelta de tuerca: Barr anticipa más alzas tras subir tasas la semana pasada

El mercado de futuros de tasas cotiza actualmente una alza adicional de 25 puntos básicos en 2026, seguida de movimientos que se extienden hacia 2027. Esa expectativa resulta más moderada que las proyecciones del dot plot, que implican al menos dos alzas más este año (llevando la tasa a un rango de 4%-4,25% o superior). Bank of America diagnosticó en agosto un choque de credibilidad en la comunicación de la Fed bajo Kevin Warsh, quien asumió como presidente en mayo; el desajuste entre el discurso oficial y los precios de mercado persiste.

Vivienda como víctima colateral

Barr eligió un evento sobre asequibilidad de vivienda para anunciar que vendrán más alzas. La ironía no pasó inadvertida: cada punto básico adicional encarece las hipotecas y aleja del mercado a compradores con ingresos medios. Las tasas hipotecarias en Estados Unidos ya superan el 7% en algunos productos, y un ciclo restrictivo extendido presiona aún más el acceso al crédito inmobiliario.

El trade-off es claro: estabilidad de precios a cambio de menor accesibilidad a activos financiados. La Fed proyecta que la inflación PCE caerá de 3,7% a fin de 2026 a 2,3% a fin de 2027, pero ese escenario asume que el banco cumple con el sendero de alzas que ahora Barr y otros gobernadores confirman como probable.

El próximo indicador clave será el reporte PCE de agosto, programado para el 30 de septiembre. Si la inflación mensual acelera por encima del 0,2%, la retórica de Barr pasará de escenario base a certeza de mercado. La Fed ya movió ficha; ahora los datos dirán si necesita mover otra vez, y cuándo.