Hammack desafía a Warsh: la IA impulsa inflación y puede forzar alzas
Andrés Valcárcel · Política Monetaria · 2026-07-02
La presidenta de la Fed de Cleveland advirtió que la demanda 'insaciable' de infraestructura para inteligencia artificial está alimentando la inflación. Su tesis choca con la de Warsh, que apuesta a ganancias de productividad.
Beth Hammack, presidenta de la Reserva Federal de Cleveland y votante del <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, el órgano que decide la política monetaria de Estados Unidos">FOMC</abbr> este año, advirtió el martes que la demanda de infraestructura para inteligencia artificial es combustible inflacionario. Si los precios siguen elevados, dijo en entrevista con CNBC desde el foro del <abbr title="Banco Central Europeo">BCE</abbr> en Sintra, Portugal, «puede que necesitemos alzas de tasas para traer la inflación de vuelta al objetivo».
Su postura contrasta directamente con la de Kevin Warsh, presidente de la Fed desde mayo, quien mantiene que la IA será disinflatoria a largo plazo gracias a ganancias de productividad. La grieta no es menor: con la inflación en 4,1% anual (PCE de mayo) y el mercado descontando un 60% de probabilidad de alza en octubre, las señales cruzadas dentro de la Fed complican el cálculo de los que operan tasas.
Demanda insaciable de centros de datos
Hammack no habló en abstracto. Citó a un fabricante de switching eléctrico para centros de datos en su distrito (Ohio) que reporta presión de precios sin techo. «Lo que dicen es que la demanda es insaciable, que estas empresas —los <abbr title="Grandes operadores de infraestructura cloud como Amazon, Microsoft, Google">hyperscalers</abbr>— pagarán casi cualquier precio por esos insumos, y necesitan las cosas construidas para ayer», explicó.
Esa presión de demanda se refleja en los datos macro. El <abbr title="Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal, el indicador preferido de la Fed para medir inflación">PCE</abbr> core de mayo marcó 3,4% anual, 1,4 puntos por encima del objetivo de 2% de la Fed. El CPI general llegó a 4,2%, el nivel más alto en tres años. Y la construcción masiva de centros de datos —con su consumo de energía, semiconductores y materiales— está en el centro del debate.

Warsh vs. Hammack: dos tesis opuestas
Warsh presentó su tesis el miércoles en el mismo foro del BCE. Para él, la IA reducirá costos laborales y será «finalmente disinflatoria». Reconoció que «los precios están demasiado altos», pero apuesta a que la productividad ganará la partida. Hammack ve lo contrario: la demanda de infraestructura hoy es un choque de demanda positivo que empuja precios al alza antes de que lleguen las ganancias de eficiencia.
No está sola. Neel Kashkari, presidente de la Fed de Minneapolis, cambió su proyección hacia una alza de tasas a fin de año e identificó la construcción de centros de datos como factor inflacionario junto con aranceles y tensiones en el Estrecho de Ormuz. Philip Jefferson, vicepresidente de la Fed, advirtió que el efecto de corto plazo de la IA «no es inequívocamente bajista»: primero llega el gasto en infraestructura, luego —quizá— las ganancias de oferta.
- Beth Hammack (Cleveland Fed): IA impulsa inflación hoy vía demanda de infraestructura; puede requerirse alzas de tasas.
- Kevin Warsh (Presidente Fed): IA será disinflatoria a largo plazo por ganancias de productividad; precios altos hoy pero horizonte positivo.
- Neel Kashkari (Minneapolis Fed): Construcción de centros de datos entre factores inflacionarios; cambió proyección hacia alza en 2026.
- Philip Jefferson (Vicepresidente Fed): Efecto de corto plazo de IA es choque de demanda antes de convertirse en choque de oferta.

El FOMC votó por unanimidad el 17 de junio mantener tasas en 3,50%-3,75%, pero eliminó las expectativas de recortes en 2026 y proyectó una tasa mediana de 3,8% al cierre del año. Eso implica 16 puntos base por encima del nivel actual: una alza está «muy sobre la mesa», en palabras del comunicado.
Hammack es votante del FOMC este año. Su discurso del martes no es decorativo: si la inflación core no cede y ella mantiene la línea, puede haber disensiones en las próximas reuniones. El mercado ya descuenta una probabilidad de alza en octubre, pero la división interna sobre el origen de la presión —¿aranceles, IA, ambos?— añade incertidumbre. Quien opera futuros de tasas necesita leer entre líneas: Warsh tiene el micrófono, pero Hammack tiene voto.