La inflación mayorista de EE.UU. triplica previsiones y aleja recortes

María González · Política Monetaria · 2026-02-28

El PPI core saltó 0.8% en enero, casi el triple del consenso. Wall Street cayó y el mercado ajusta expectativas: la Fed no tocará tasas hasta verano.

El <abbr title="Índice de Precios al Productor, mide inflación en el sector mayorista">Índice de Precios al Productor</abbr> (PPI) de enero rompió todas las previsiones y golpeó Wall Street el viernes 27 de febrero. El dato core, que excluye alimentos y energía, subió 0.8% mensual, casi el triple del 0.3% que esperaba el consenso Dow Jones. El PPI headline avanzó 0.5%, cuando el mercado apostaba por 0.3%. La reacción fue inmediata: el Dow Jones cerró con una caída de 1.05% (521 puntos), el S&P 500 perdió 0.43% y el Nasdaq retrocedió 0.92%.

No es solo que el dato haya superado expectativas. Es que el core PPI anual alcanzó 3.6%, el nivel más alto en 10 meses, muy por encima del objetivo de inflación del 2% que persigue la Reserva Federal. Y el salto mensual de 0.8% es el mayor desde julio de 2025, superando también el 0.6% de diciembre. Los traders ajustaron rápido: las apuestas de recortes de tasas para la primera mitad del año prácticamente se evaporaron.

Servicios lideran el repunte y revelan presión de aranceles

El desglose del dato muestra dónde está la presión. Los precios de servicios avanzaron 0.8%, el mayor aumento mensual desde julio pasado. Dentro de ese bloque, los servicios de comercio se dispararon 2.5%. Más revelador aún: los márgenes de comercio mayorista de equipamiento profesional y comercial saltaron 14.4%, una cifra que explica más del 20% del aumento total en precios de servicios según el Bureau of Labor Statistics (BLS).

Esa subida no es casualidad. Michael Reid, economista de RBS Capital Markets, lo dejó claro en declaraciones a CNN: «Los aranceles se están transfiriendo a lo largo de la cadena de suministro. Nuestra preocupación es que esto no es el fin de la transferencia». La advertencia apunta directo a la política comercial de la administración Trump, cuyos aranceles empiezan a asomar en los datos de inflación mayorista. Los índices de indumentaria y componentes intermedios también subieron, reforzando la tesis de que las empresas están trasladando costos de aranceles en lugar de absorberlos.

La inflación mayorista de EE.UU. triplica previsiones y aleja recortes

Por el lado de los bienes, la historia fue distinta: cayeron 0.3%, con la gasolina como protagonista del descenso (retrocedió 5.5% y explicó el 80% de la caída en bienes). También bajaron los precios de electricidad comercial e industrial. Pero los metales no ferrosos, como cobre y aluminio, subieron 4.8%, señal de presión en materias primas industriales. El core producer goods, que mide bienes intermedios sin alimentos ni energía, saltó 0.7%, el mayor aumento desde mayo de 2022; en términos anuales, ese índice avanzó 4.2%, el mayor incremento desde marzo de 2023.

Mercado reacciona: caída en acciones y bonos bajo presión

Wall Street abrió con pérdidas generalizadas tras la publicación del dato a las 8:30 a.m. ET. El Dow Jones cerró en 48,977.92 puntos, con una caída de 521.28 puntos. El S&P 500 terminó en 6,878.88, retrocediendo 0.43%, mientras el Nasdaq bajó a 22,668.21, con un descenso de 0.92%. El VIX, índice de volatilidad, subió a 21.12 durante la mañana del viernes, reflejando nerviosismo en opciones.

Los bonos del Tesoro también se movieron, aunque en dirección descendente en rendimientos. El bono a 10 años cayó a 3.962%, marcando su primera vez por debajo del 4% desde noviembre de 2025. El bono a 30 años se ubicó en 4.631%, y el bono a 2 años bajó a 3.389%. La caída en yields, pese a datos de inflación al alza, sugiere demanda defensiva: parte del dinero salió de acciones y buscó refugio en deuda soberana.

El cierre de febrero de 2026 dejó un mapa claro de ganadores y perdedores. El Dow cerró el mes con una subida marginal de 0.17%, manteniendo una racha de nueve meses consecutivos al alza. Pero el S&P 500 cayó 0.86% en febrero, y el Nasdaq retrocedió 3.3%, su peor mes en varios trimestres. El índice amplio sigue apenas 1.5% por debajo del máximo histórico marcado en enero, pero la rotación sectorial dentro de febrero fue significativa.

La Fed atrapada: inflación persistente vs. expectativas de recortes

El dato del PPI complica el escenario de política monetaria. La Reserva Federal mantuvo la <abbr title="Tasa objetivo a la que los bancos se prestan entre sí">tasa de fondos federales</abbr> en el rango de 3.5%-3.75% en su reunión de enero de 2026, tras tres recortes consecutivos durante 2025. Jerome Powell, presidente de la Fed, dijo entonces que la economía estadounidense entraba a 2026 en «posición firme» y que las tasas actuales eran apropiadas. Dos gobernadores, Stephen Miran y Christopher J. Waller, votaron en contra de mantener tasas, abogando por otro recorte de 25 puntos básicos.

Pero el PPI de enero cambia el panorama. Michael Hanson, economista de JPMorgan, señaló que el dato «es probable que refuerce la cautela y las preocupaciones continuas sobre inflación persistente por encima del objetivo que expresó la mayoría de participantes del <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, organismo de la Fed que decide política monetaria">FOMC</abbr> en las minutas más recientes». Los mercados ajustaron expectativas: el consenso ahora espera que la Fed permanezca al margen hasta el verano, con la ventana de junio o julio como primer momento posible para un nuevo recorte.

El problema es doble. Por un lado, la inflación mayorista sigue lejos del 2% objetivo: el core PPI anual de 3.6% es casi el doble. Por otro, los aranceles comerciales están presionando costos en cadena, con efectos que aún no se han transferido completamente al consumidor. Economistas han advertido que las medidas arancelarias de Trump empujarán la inflación al alza, aunque funcionarios de la Fed esperan que el impacto sea temporal. Estimaciones privadas apuntan a que el <abbr title="Índice de Precios de Consumo Personal, medida de inflación preferida por la Fed">core PCE</abbr> (la medida de inflación preferida por la Fed) podría haber avanzado hasta 3.1% en enero, el mayor aumento en casi dos años, tras 3.0% en diciembre. El dato oficial del PCE se publicará el 13 de marzo.

La inflación mayorista de EE.UU. triplica previsiones y aleja recortes

Rotación sectorial: defensivos brillan, megacap tech sangra

Febrero dejó una rotación clara de flujos. Los sectores defensivos lideraron el mes: Utilities subió 10%, su mejor mes desde 2003. Consumer Staples avanzó 8%, Energy acumula 24% en lo que va del año, Real Estate ganó 6% y Health Care subió 3%. En el otro extremo, los tres sectores que lideran la capitalización del mercado — Communication Services, Technology y Consumer Discretionary — cayeron entre 2% y 4% en febrero. El sector Financials fue el peor del mes.

Esa rotación refleja cautela. Cuando sube inflación mayorista y la Fed mantiene tasas restrictivas, los inversores buscan refugio en sectores con flujos de caja estables y alta distribución de dividendos. El castigo a tech, por el contrario, responde a dos factores: valuaciones estiradas tras el rally de 2025 y sensibilidad a tasas altas (las empresas de crecimiento se valoran con descuentos de flujos futuros, que caen cuando las tasas suben o no bajan). La caída del Nasdaq de 3.3% en febrero es la mayor corrección mensual en más de un trimestre.

El comportamiento del bono a 10 años, cayendo bajo 4% por primera vez en tres meses, también juega a favor de defensivos. Cuando el yield baja, los sectores que pagan dividendo constante (utilities, staples) se vuelven más atractivos en términos relativos frente a renta fija. El S&P 500 está apenas 1.5% por debajo del máximo histórico de enero, pero la composición interna del índice cambió: menos peso en megacap tech, más peso en value y defensivos.

La inflación mayorista de EE.UU. triplica previsiones y aleja recortes

El dato del PPI no cierra el debate sobre inflación, sino que lo abre. Con el core PPI anual en 3.6%, la Fed tiene margen limitado para relajar política monetaria. Los aranceles siguen presionando costos en cadena de suministro, y el traspaso al consumidor final aún no termina. El mercado descuenta que la Fed no moverá tasas hasta junio o julio, pero ese escenario depende de que la inflación mayorista se enfríe en los próximos meses. Si el PCE de enero, que se publica el 13 de marzo, confirma un repunte similar al del PPI, las apuestas de recortes se postergarán aún más. Los sectores defensivos ganaron terreno en febrero; si la inflación persiste, esa rotación podría consolidarse.