El PCE sube a 4.1% y Warsh descarta recortes de tipos

Lucas Montero · Política Monetaria · 2026-06-25

El índice preferido de la Fed marcó 4.1% en mayo, el nivel más alto en tres años. Warsh mantiene el enfoque en estabilidad de precios y el mercado ya descuenta alzas en otoño.

La inflación PCE alcanzó el 4.1% anual en mayo, el nivel más alto desde abril de 2023 y más del doble del objetivo del 2% que persigue la Reserva Federal. El dato, publicado hoy por la Oficina de Análisis Económico, refuerza el giro <abbr title="Postura monetaria restrictiva que favorece alzas de tasas para controlar inflación">hawkish</abbr> de la Fed bajo Kevin Warsh y aleja cualquier expectativa de recortes de tasas en 2026. El core PCE, que excluye alimentos y energía, subió al 3.4%, su máximo desde octubre de 2023.

El mercado reaccionó de inmediato. Las probabilidades de al menos una alza de tasas antes de fin de año saltaron al 55%-66% según Polymarket y CME FedWatch, con octubre como el mes más probable (53%), seguido de septiembre (39%). Hace apenas un mes, esas mismas probabilidades rondaban el 37%.

El petróleo baja, pero tarde

Gran parte del repunte inflacionario proviene de la guerra entre Estados Unidos e Irán, que disparó los precios del petróleo y la gasolina en las últimas semanas. Ayer, el WTI cerró en $70.34 por barril, la primera vez por debajo de los $70 desde el 2 de marzo. El avance en las negociaciones de paz permitió que los tanqueros transitaran el Estrecho de Ormuz con señales activas y que Arabia Saudita preparara el reinicio de exportaciones desde el Golfo Pérsico.

Pero la caída del crudo llega demasiado tarde para el dato de mayo. Los economistas no esperan un enfriamiento rápido de la inflación energética ni un traslado inmediato a los precios al consumidor. El efecto de un WTI más bajo tardará semanas en filtrarse por las cadenas de suministro, y la Fed ya revisó al alza su pronóstico de inflación para 2026: 3.6% titular y 3.3% subyacente, frente al 2.7% proyectado en marzo para ambas métricas.

El PCE sube a 4.1% y Warsh descarta recortes de tipos

Warsh contra Trump (o no tanto)

El presidente Donald Trump ha presionado públicamente para que las tasas bajen «muy rápidamente». Tras el nombramiento de Warsh el 22 de mayo, Trump lo describió como «excelente» y afirmó que las tasas caerían pronto. Sin embargo, Warsh dejó claro en su confirmación senatorial que la Fed permanecería independiente y que su prioridad es «entregar estabilidad de precios», algo que la institución no logró durante los últimos cinco años.

En la reunión del FOMC de hace una semana, Warsh mantuvo las tasas sin cambios en el rango de 3.50%-3.75%, con decisión unánime 12-0. El comité eliminó el sesgo hacia recortes y señaló probabilidad de alzas. El <abbr title="Gráfico de puntos que muestra las proyecciones individuales de cada miembro del FOMC sobre tasas futuras">dot plot</abbr> reveló que nueve miembros anticipan al menos una alza en 2026, ocho esperan mantener sin cambios y solo uno proyecta un corte. La mediana apunta a 3.8% para fin de año, lo que implica al menos 25 puntos básicos de alza.

Trump, desde París, matizó su retórica: «Las tasas altas nos mantienen debajo. Tenemos un tipo muy bueno allá [en la Fed], así que me guío por lo que él quiere». Es un cambio notable respecto a su relación con Jerome Powell, a quien criticó durante años.

El mercado descuenta alzas en otoño

Las probabilidades de un alza de tasas antes de fin de año han subido de forma constante desde mediados de mayo, cuando rondaban el 37%. Hoy, tras el dato de PCE, Polymarket marca 55% y CME FedWatch acerca el escenario al 66%. Octubre y septiembre concentran las apuestas: 53% y 39%, respectivamente.

La sesión del 19 de junio, inmediatamente después del anuncio del FOMC, cerró con caídas del ~1% en los tres índices principales. Los bonos del Tesoro a 2 años marcaron máximos en un año. Quien esperaba liquidez barata a corto plazo recibió el mensaje contrario: la Fed prioriza la credibilidad sobre la narrativa política.

El PCE sube a 4.1% y Warsh descarta recortes de tipos

Como ya publicamos hace unos días, nueve miembros del comité proyectan alzas antes de diciembre. Bank of America cambió su escenario base a tres alzas de 25 puntos este año, aunque el mercado todavía descuenta menos de la mitad de esa apuesta. La divergencia entre proyecciones institucionales y precios de derivados sigue abierta, pero el dato de hoy reduce el margen de duda: si la inflación no cede con claridad, Warsh tiene el respaldo técnico y político para subir.

Para quien opera con activos sensibles a tasas o mantiene posiciones en renta fija, el mensaje es claro: el escenario base dejó de ser «mantener y esperar recortes» para convertirse en «mantener y preparar alzas». El WTI bajo $70 puede dar algo de margen en los próximos meses, pero el dato de hoy demuestra que la presión inflacionaria no depende solo del petróleo. La demanda interna sigue firme, los salarios crecen y el objetivo del 2% quedó lejos. Warsh eligió su bando y el mercado ya descuenta que septiembre u octubre traerán la primera alza en más de dos años.