Warsh propone medir la inflación con medias recortadas; BofA duda
Lucas Montero · Política Monetaria · 2026-04-23
El nominado de Trump compareció el martes y propuso medir inflación de otra forma. El cambio técnico no es neutro: puede justificar tipos más bajos o más altos según el momento. Tillis sigue bloqueando la votación.
Kevin Warsh compareció este martes ante el Comité Bancario del Senado y prometió «régimen change» en la Fed si es confirmado como presidente. El cambio no es retórico: abandonaría la métrica de inflación preferida de la institución —el <abbr title="Personal Consumption Expenditures, índice que mide cambios en precios de bienes y servicios de consumo">PCE</abbr> core— y la sustituiría por trimmed means (promedios podados que eliminan extremos de la distribución de precios). El mercado cerró el martes en rojo moderado: S&P 500 -0,4%, Nasdaq -0,4%. El rendimiento del Tesoro a 10 años subió 4 puntos básicos hasta 4,29%.
El nominado también propuso reducir la «<abbr title="Forward guidance: comunicación anticipada del banco central sobre decisiones futuras de tipos de interés">forward guidance</abbr>» (señalización de futuras decisiones de tipos) y sugirió que las actuales ocho reuniones anuales del <abbr title="Federal Open Market Committee, el comité de la Fed que decide tipos de interés">FOMC</abbr> podrían no ser el número óptimo, aunque no se comprometió con una cifra concreta. Pero la audiencia no despejó el obstáculo principal: el senador republicano Thom Tillis (R-NC) reiteró que bloqueará la votación en comité mientras siga abierta la investigación del Departamento de Justicia contra Jerome Powell. Sin el voto de Tillis, los republicanos quedan en 11 de 12 en el comité; todos los demócratas votarán en contra. No hay mayoría. El término de Powell expira el 15 de mayo.
PCE vs. trimmed means: por qué el cambio importa
Warsh describió el <abbr title="Personal Consumption Expenditures, índice que mide cambios en precios de bienes y servicios de consumo">PCE</abbr> core como una «rough swag» (estimación aproximada) y defendió el uso de trimmed means para identificar si los cambios generalizados de precios están teniendo efectos de segundo orden en la economía. Los <abbr title="Promedios que eliminan los valores extremos altos y bajos de una distribución de datos antes de calcular la media">trimmed means</abbr> recortan los extremos de la distribución de precios —los bienes que más subieron y los que más bajaron— antes de calcular el promedio.
El problema, según Aditya Bhave, economista de Bank of America, es que el cambio metodológico podría no resultar como Warsh espera. Si la inflación se concentra en sectores específicos (energía, vivienda), el trimmed mean mostrará menor presión inflacionaria y podría justificar tipos más bajos. Pero si los choques de precios se generalizan, el trimmed mean subirá al mismo ritmo que el PCE. La métrica no es neutral: cambia la narrativa según el tipo de inflación que enfrentes.

«No seré títere», pero el plan divide
Cuando la senadora demócrata Elizabeth Warren le preguntó si sería el «muñeco de trapo» de Trump, Warsh respondió: «Absolutamente no». Agregó: «El presidente nunca me pidió que pre-determinara, comprometa, fije o decida sobre ninguna decisión de tasas de interés en nuestras conversaciones, ni jamás lo haría». La declaración buscaba disipar dudas sobre su independencia, pero la promesa de «régimen change» llevó la audiencia en otra dirección.
Warsh también adoptó un tono alcista sobre la economía: «El potencial económico está creciendo bastante rápido», dijo, sugiriendo que las ganancias de productividad impulsadas por inteligencia artificial darían a la Fed más margen para bajar tipos. Criticó errores pasados: «Una vez que dejas que la inflación arraigue en la economía, es más caro y difícil bajarla, y el error de política fatal hace cuatro o cinco años sigue siendo un legado que estamos tratando».
- Janet Yellen, ex presidenta de la Fed, expresó dudas sobre si Warsh podría persuadir al FOMC: «No veo que el FOMC lo acepte en el corto plazo».
- Bank of America advirtió que el cambio en la medida de inflación podría no resultar como espera el nominado, especialmente si los choques de precios se generalizan.
- Thom Tillis bloqueará la votación en comité hasta que la investigación del DOJ contra Powell termine: «Déjense de esta investigación para que pueda respaldar su confirmación».

La resistencia interna no es menor. En 2006, Warsh fue confirmado de forma unánime como gobernador de la Fed, con apoyo incluso de demócratas que aún están en el comité. Esta vez, ningún demócrata votará a favor. Si es confirmado —y eso solo ocurrirá si Trump ordena al DOJ detener la investigación contra Powell—, Warsh enfrentará disenso desde el primer comunicado. Para traders, eso significa <abbr title="Fluctuaciones amplias e impredecibles en precios de activos">volatilidad</abbr> en la comunicación del <abbr title="Federal Open Market Committee, el comité de la Fed que decide tipos de interés">FOMC</abbr> y posibles grietas en la votación de tipos.
El rendimiento del Tesoro a 5 años subió 6 puntos básicos hasta 3,91% el martes, mientras el Dow Jones cedió 132 puntos (-0,27%). La reacción del mercado fue contenida: los futuros de tipos aún descuentan una Fed en pausa hasta mediados de año, independientemente de quién la presida. Warsh declaró un patrimonio neto superior a $100 millones y está casado con Jane Lauder, heredera de cosméticos, con patrimonio estimado de $2,5 mil millones por Forbes.
Como ya publicamos en TheBenchmark, el bloqueo de Tillis no es técnico: es político y depende de una decisión ejecutiva. El plazo sigue corriendo: 15 de mayo, último día de Powell. Si Trump no actúa, la Fed operará con presidente interino mientras el Senado espera.