Goldman retrasa los recortes de la Fed y Citi mantiene 75 pb para 2026
Lucas Montero · Política Monetaria · 2026-05-10
Goldman movió su pronóstico a diciembre por inflación al 3%, pero la noticia real es otra: la mitad de los grandes bancos ve cero recortes este año. La divergencia es la más extrema en años.
Goldman Sachs retrasó este sábado su pronóstico para los próximos dos recortes de la Fed a diciembre de 2026 y marzo de 2027, un trimestre más tarde de lo previsto. La razón: la inflación <abbr title="Índice de gasto de consumo personal subyacente, medida preferida de la Fed para medir inflación excluyendo alimentos y energía">PCE core</abbr> se mantendrá cerca del 3% durante el año por el traspaso de costos energéticos, lejos del objetivo del 2% de la Reserva Federal. Pero el movimiento de Goldman no es lo más llamativo. Lo que importa está en la comparación: aproximadamente la mitad de los grandes bancos de Wall Street ahora ve cero recortes en 2026, mientras Citigroup y MUFG aún apuestan a 75 puntos básicos de relajamiento antes de fin de año.
La divergencia es brutal. No estamos hablando de ajustes de calendario de un mes; hay instituciones que ven políticas monetarias completamente opuestas para los próximos siete meses. El consenso que dominó Wall Street hasta marzo se rompió.
El choque energético que cambia todo
Goldman caracteriza el impacto del conflicto de Medio Oriente como un choque de inflación impulsado por oferta, no por demanda. Eso complica la ecuación de la Fed: los costos energéticos empujan la inflación hacia arriba, pero la economía no se sobrecalienta. Es el escenario clásico de estanflación a corto plazo, donde recortar tipos puede avivar precios y mantenerlos puede ahogar el crecimiento.
Rosner anticipa que el <abbr title="Comité Federal de Mercado Abierto, órgano de la Fed que decide la política de tasas de interés">FOMC</abbr> podría eliminar el sesgo de flexibilización de su declaración en la reunión de junio. Si eso ocurre, confirmaría que los halcones ganaron la batalla interna y que cualquier esperanza de recortes cercanos quedó enterrada.

Quién ve qué: el mapa de la discordia
Goldman no está solo en el pesimismo, pero tampoco lidera el grupo más extremo. BNP Paribas, HSBC, JP Morgan y RBC ven cero recortes en 2026. Bank of America espera el primero en julio de 2027; Morgan Stanley apuesta a enero de 2027. Todos ellos coinciden en que la inflación persistente cierra la puerta este año.
Del otro lado están Citigroup y MUFG, que mantienen 75 puntos básicos de recortes antes de que termine el año. Es una posición completamente opuesta, y no hay término medio viable: o la inflación cede rápido y permite tres cortes de 25 bps cada uno, o se mantiene elevada y la Fed no toca nada. No pueden tener razón ambos lados.
- Goldman Sachs: diciembre 2026 y marzo 2027 (terminal en 3-3.25%)
- BNP Paribas, HSBC, JP Morgan, RBC: cero recortes en 2026
- Bank of America: primer recorte en julio 2027
- Morgan Stanley: primer recorte en enero 2027
- Citigroup y MUFG: 75 bps de recortes antes de fin de 2026
La brecha sugiere incertidumbre elevada sobre la dinámica inflacionaria y sobre cómo reaccionará la Fed. Cuando la mitad del mercado ve una cosa y la otra mitad ve lo contrario, el riesgo de sorpresas aumenta.
Los datos que sostienen el impasse
La <abbr title="Tasa de interés de referencia que los bancos se cobran entre sí por préstamos overnight">tasa de fondos federales</abbr> está actualmente en 3.50%-3.75% tras dos reuniones consecutivas sin cambios (marzo y abril de 2026). A finales de 2025, la Fed realizó tres recortes de 25 puntos básicos cada uno. Desde entonces, nada.
Las nóminas no agrícolas de abril sumaron 115,000 empleos, una cifra suficientemente sana para eliminar cualquier urgencia de relajamiento. No hay colapso del empleo que justifique acción inmediata. Tampoco hay sobrecalentamiento que pida más restricción. El mercado laboral volvió al equilibrio, según Goldman, y eso quita presión para recortar.

Pero la inflación no cede. El PCE core proyectado por Goldman rondará el 3% durante todo 2026 por el traspaso de costos de energía derivados del conflicto en Medio Oriente. Mientras ese nivel se mantenga, la Fed no puede declarar victoria. El 2% sigue siendo el objetivo oficial, y tres puntos porcentuales de distancia no es ruido estadístico.
La Fed más dividida en 34 años
La reunión del 29 de abril cerró la etapa de Jerome Powell al frente de la Fed (como ya publicamos) con la votación más dividida desde 1992. El gobernador Miran votó para bajar tasas 25 puntos básicos; otros tres miembros se opusieron al lenguaje que sugería futuros recortes. Cuatro funcionarios en disidencia contra la decisión del FOMC: nunca había pasado en 34 años.
Esa división complica la lectura de señales. Hasta hace tres meses, la suposición de Wall Street era que la Fed cortaría tasas en verano. Esa expectativa se evaporó. Goldman acaba de mover su llamado a diciembre, y no es el único reconsiderando el cronograma. La pregunta ahora no es si habrá recortes, sino cuándo pueden justificarse sin reavivar la inflación.
Goldman mantiene su pronóstico de tasa terminal en 3-3.25%, pero advierte que llegar ahí requerirá «una combinación de menores impresiones mensuales de inflación después de que el choque petrolero se desvanezca y un mayor debilitamiento del mercado laboral». Traducción: o la energía baja y la inflación cede, o el empleo se enfría más de lo previsto. Sin una de esas dos condiciones, los recortes no llegan.

Para quien opera, la divergencia entre bancos importa más que el pronóstico individual de cualquiera. La <abbr title="Volatilidad implícita esperada en opciones">volatilidad implícita</abbr> en opciones sobre tasas subió esta semana. El mercado está cobrando prima por incertidumbre, porque nadie sabe si Citigroup o JP Morgan tienen razón. Y cuando el consenso se rompe así, los movimientos bruscos en bonos y acciones se vuelven más probables. La próxima sorpresa en inflación o empleo puede mover tasas con más fuerza de lo habitual.