Warsh comparece el 21 de abril, pero un senador bloquea su voto

Lucas Montero · Política Monetaria · 2026-04-17

La audiencia ante el Senado se retrasó cinco días por papelería. El problema real: Thom Tillis no votará mientras siga abierta la investigación del DOJ contra Powell.

La audiencia de confirmación de Kevin Warsh ante la Comisión Bancaria del Senado finalmente tiene fecha: 21 de abril a las 10:00 a.m. ET. Estaba programada para ayer miércoles, pero se retrasó porque el comité aún no había recibido la papelería completa, incluidas las divulgaciones financieras que Warsh presentó el pasado domingo 13 de abril. Las reglas exigen una semana de notificación previa.

El retraso procesal es lo de menos. El obstáculo real tiene nombre: Thom Tillis, senador republicano por Carolina del Norte, que mantiene su veto hasta que el Departamento de Justicia cierre la investigación penal abierta contra Jerome Powell. Este martes, Tillis confirmó a reporteros que no planea votar por Warsh mientras continúe la investigación. Sin su apoyo, los republicanos —que tienen mayoría estrecha en el comité— no pueden confirmar al nominado de Trump.

Investigación, reloj y mayorías ajustadas

El DOJ abrió el año pasado una investigación sobre sobrecostos en la renovación de la sede de la Reserva Federal. La fiscal de EE.UU. para el Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, lidera el caso y ha dejado claro que seguirá adelante. En declaraciones recientes, calificó los comentarios de Tillis como «ruido blanco» y añadió que le importa un bledo si eso retrasa la confirmación de Warsh.

Los once demócratas del comité pidieron hoy formalmente que se retrase la audiencia hasta que la administración Trump cierre también la investigación abierta contra la gobernadora Lisa Cook. Es una solicitud que no va a prosperar —la audiencia está confirmada para el martes—, pero refleja el clima político alrededor de una transición que debería ser técnica y que se ha convertido en pelea partidista.

El calendario aprieta: Powell deja la presidencia el 15 de mayo. Quedan menos de cuatro semanas. Si Warsh no consigue luz verde del comité, votación en el pleno y confirmación antes de esa fecha, la Fed entra en un limbo institucional justo cuando la economía está hipersensible a las señales del banco central.

Warsh comparece el 21 de abril, pero un senador bloquea su voto

El candidato más rico de la historia

Warsh presentó sus divulgaciones financieras el domingo pasado. Los documentos muestran un patrimonio personal de al menos 135 millones de dólares, con activos conjuntos con su esposa Jane Lauder que rozan los 192 millones. Es, por margen amplio, el futuro presidente de la Fed más rico de la historia. Powell, considerado el más adinerado cuando fue confirmado en 2018, declaró en su última actualización de 2025 un patrimonio entre 19 y 75 millones de dólares.

Warsh sirvió como gobernador de la Junta de la Reserva Federal entre febrero de 2006 y marzo de 2011, nominado por George W. Bush. Desde entonces ha respaldado públicamente las críticas de Trump a Powell, afirmando que la política de la Fed había estado «rota durante bastante tiempo» y que Trump tenía derecho a estar frustrado con la renuencia del actual presidente a recortar tipos. Su postura es clara: <abbr title="Hoja de balance de un banco central, que recoge activos y pasivos; la Fed la expandió comprando bonos tras la crisis financiera">balance sheet</abbr> más pequeño, coordinación más estrecha con el Tesoro y escepticismo hacia herramientas no convencionales como la <abbr title="Quantitative easing, compra masiva de bonos por parte del banco central para inyectar liquidez al sistema">flexibilización cuantitativa</abbr>.

El mercado ya descuenta un cambio de rumbo

La nominación de Warsh desató lo que algunos analistas llaman el «Warsh Shock»: metales preciosos en caída fuerte, dólar más firme, rendimientos del <abbr title="Bono del gobierno de EE.UU.; su tasa de retorno sube cuando el precio del bono baja">Tesoro</abbr> al alza y volatilidad elevada. El mercado reacciona no a lo que Warsh ha hecho, sino a lo que espera que haga: una Fed más hawkish, menos intervención en mercados, prioridad al control del balance sobre el estímulo.

Ese reajuste ya ocurrió. Ahora falta saber si Warsh llega a tiempo para ejecutarlo. Si Tillis no cede y Pirro no cierra la investigación antes del 15 de mayo, la transición más rica de la historia de la Fed puede quedarse en el aire.