Un congresista pide a la Fed revisar el acceso de Hong Kong a liquidez en dólares

· Geopolítica ·

Un congresista republicano pide revisar el acceso de Hong Kong a USD 10.000 millones en liquidez de emergencia mientras China lanza su propia facilidad alternativa en renminbi.

El representante republicano John Moolenaar, presidente del Comité Selecto de la Cámara sobre el Partido Comunista Chino, envió la semana pasada una carta a la Reserva Federal pidiendo que revise el acceso de Hong Kong a la <abbr title="Facilidad repo de la Fed que permite a bancos centrales tomar dólares prestados usando Treasuries como colateral">facilidad FIMA</abbr>. El mecanismo permite a la ciudad tomar prestados hasta USD 10.000 millones en liquidez de emergencia utilizando sus tenencias de bonos del Tesoro estadounidense como garantía. CNBC obtuvo en exclusiva el documento, fechado antes del miércoles 30 de septiembre.

El argumento de Moolenaar: Hong Kong ya no tiene la autonomía institucional que justificó su trato especial bajo la ley estadounidense. La supervisión directa de Beijing, intensificada desde la Ley de Seguridad Nacional de 2020, erosionó esa independencia. En paralelo, China despliega su propia infraestructura de liquidez en renminbi, con Hong Kong como primer usuario oficial.

Un congresista pide a la Fed revisar el acceso de Hong Kong a liquidez en dólares

Qué es FIMA y cuánto lo usa Hong Kong

La facilidad FIMA repo nació en marzo de 2020, en plena turbulencia de mercado por COVID-19. Su diseño permite a autoridades monetarias extranjeras obtener dólares sin liquidar sus Treasuries, evitando presión vendedora sobre el mercado de bonos estadounidense en momentos de estrés. Hong Kong fue uno de los primeros solicitantes durante el caos inicial de la pandemia.

Pero desde entonces el uso real ha sido escaso. Según la Autoridad Monetaria de Hong Kong, la facilidad permanece disponible con un techo de USD 10.000 millones, sujeto a la transferencia exitosa de liquidez desde la Reserva Federal. Las transacciones concretas desde 2020 no se han hecho públicas, aunque las fuentes consultadas por CNBC confirman que el volumen ha sido mínimo.

China construye su propia llave de liquidez

Mientras Moolenaar pide cerrar una puerta, China abre otra. En junio de 2026, el Banco Popular de China lanzó su propia facilidad de swap de liquidez en renminbi, diseñada explícitamente para promover el uso internacional de la moneda china. La Autoridad Monetaria de Hong Kong fue designada como el primer usuario oficial del mecanismo, consolidando el papel del territorio como plataforma offshore del yuan. La semana pasada publicamos que Beijing también activó clearing de oro en Hong Kong y transformó su yuan digital en depósito bancario, dos pasos técnicos que amplían la arquitectura financiera alternativa al dólar.

El <abbr title="Banco Popular de China, banco central de la República Popular China">PBOC</abbr> mantiene actualmente 33 acuerdos bilaterales de liquidación en moneda local con homólogos extranjeros, totalizando 4,6 billones de yuanes (equivalente a USD 685.700 millones al tipo de cambio actual). La internacionalización del renminbi es una prioridad explícita del 15º Plan Quinquenal (2026-2030); Lu Lei, vicegobernador del PBOC, declaró en septiembre que las medidas responden a la demanda del mercado y facilitan que empresas e instituciones tengan y usen el yuan dentro y fuera de China.

Riesgo de doble filo

Varios economistas advierten que restringir el acceso de Hong Kong a FIMA podría reducir uno de los mecanismos que refuerzan la demanda estructural de bonos del Tesoro estadounidense. Si las autoridades monetarias extranjeras pierden confianza en que podrán obtener dólares en una crisis sin vender Treasuries, el incentivo para acumular esos bonos disminuye. La facilidad actúa como seguro implícito; sin ella, el colchón pierde valor.

La Reserva Federal confirmó que recibió la carta de Moolenaar y que planea responder, pero no dio plazo ni adelantó su postura. La decisión no es técnica; es política. Hong Kong sigue gestionando reservas internacionales superiores a USD 420.000 millones según su último reporte del 30 de septiembre, lo que le da margen para operar sin la facilidad estadounidense en condiciones normales. Pero en una crisis de liquidez real, cada línea cuenta.

El timing importa. La carta de Moolenaar llega cuando el renminbi acumula infraestructura técnica suficiente para ofrecer liquidez alternativa, pero aún representa solo alrededor del 2% de las reservas globales asignadas frente a la dominancia abrumadora del dólar. Cerrar el acceso a FIMA no cambiaría esa proporción de la noche a la mañana, pero marcaría un precedente: que el acceso a la liquidez en dólares puede revocarse por motivos políticos, no solo financieros.