EE.UU. detecta una espía china cerca de Jensen Huang, de Nvidia

· Geopolítica ·

Alice Huang, ejecutiva de Megaspeed, mantuvo contacto directo con Jensen Huang durante 28 meses. Washington concluyó que pasaba información a Beijing. Trump fue informado hace un año y no actuó.

Las agencias de inteligencia de Estados Unidos concluyeron que Alice Huang, ejecutiva senior de Megaspeed —el mayor cliente de Nvidia en el sudeste asiático—, actuó como activo de inteligencia china y mantuvo acceso directo a Jensen Huang, CEO de la compañía que fabrica los chips más críticos para IA del planeta. The New York Times publicó el hallazgo este jueves, tras obtener confirmación de funcionarios estadounidenses. La vigilancia sobre Alice Huang llevó a las autoridades a determinar que proporcionaba información a Beijing.

El presidente Donald Trump recibió un briefing sobre el caso hace aproximadamente un año, pero optó por no actuar. Según el reporte, la Casa Blanca quería evitar interrumpir el negocio de Nvidia en China y la relación comercial bilateral. Jensen Huang, por su parte, nunca recibió un <abbr title="Briefing de seguridad para alertar a una persona de que está siendo objetivo de inteligencia extranjera">defensive briefing</abbr> que le advirtiera del supuesto objetivo de espionaje.

Megaspeed y $2.000 millones en chips desviados

La empresa de Alice Huang no es un cliente menor. Megaspeed, con sede en Singapur, opera centros de datos en el sudeste asiático y alquila capacidad de cómputo a firmas chinas, incluida Alibaba. Hacia el final de la administración Biden, el Departamento de Comercio abrió una investigación tras sospechar que Megaspeed ayudaba a China a eludir las restricciones estadounidenses sobre acceso a tecnología avanzada de Nvidia.

La compañía está bajo sospecha de haber canalizado aproximadamente $2.000 millones en chips H100 y H800 restringidos hacia China a través de subsidiarias en Malasia e Indonesia, antes de cerrar esos pedidos a mediados de 2025. Nvidia dijo que su propia investigación interna no encontró evidencia de contrabando por parte de Megaspeed. La firma singapurense, por su parte, afirmó este jueves que está investigando las acusaciones.

EE.UU. detecta una espía china cerca de Jensen Huang, de Nvidia

Nvidia defiende las interacciones como normales

El portavoz de Nvidia, John Rizzo, declaró al Times que «las interacciones de Jensen con la señora Huang no son inusuales ni inesperadas. Las reuniones con clientes forman parte del trabajo de un CEO; Jensen habla con miles de ejecutivos de clientes cada año». La compañía insiste en que los clientes no reciben información sensible de la empresa.

La defensa corporativa choca con la evaluación de inteligencia. Funcionarios estadounidenses consideran que Alice Huang, ciudadana china también conocida como Huang Le, no era simplemente una ejecutiva haciendo negocios, sino un canal activo hacia las agencias de inteligencia de Beijing. La diferencia entre «miles de reuniones anuales» y «objetivo de espionaje identificado» marca el vacío entre protocolos corporativos y riesgos de seguridad nacional.

El caso también plantea la pregunta de por qué Jensen Huang, cuya empresa fabrica chips que Washington considera críticos para la ventaja tecnológica de EE.UU., no fue alertado formalmente del riesgo. Trump conocía los hallazgos de inteligencia desde hace aproximadamente 12 meses, pero la inacción sugiere un cálculo político: preservar el acceso de Nvidia al mercado chino pesó más que las implicaciones de seguridad.

Jensen Huang entre Trump y Xi

El CEO de Nvidia se ha convertido en uno de los ejecutivos más influyentes en las negociaciones entre EE.UU. y China sobre regulación de IA y controles de exportación de chips. En septiembre pasado fue sentado junto a Trump y Xi Jinping durante una cena de Estado en la Casa Blanca, una señal de su centralidad geopolítica. Meses antes, en mayo, Trump lo llamó personalmente para incluirlo en la delegación presidencial a China tras haberlo excluido inicialmente de la lista oficial.

Huang ha abogado públicamente por flexibilizar las restricciones sobre ventas de chips a China, argumentando que mantener el acceso al mercado chino es esencial para la competitividad de Nvidia. Esa postura, combinada con el hallazgo de inteligencia sobre Alice Huang, genera una paradoja: el ejecutivo que Washington necesita para negociar con Beijing mantenía contacto regular con alguien a quien las agencias estadounidenses consideraban un activo de inteligencia extranjera.

EE.UU. detecta una espía china cerca de Jensen Huang, de Nvidia

Las acciones de Nvidia cerraron ayer en $215,38, con una caída del 0,65% en la sesión. La noticia del espionaje no ha generado movimientos bruscos en el precio hasta el momento, aunque el Nasdaq opera hoy con un retroceso del 1,25% en un contexto de toma de ganancias en tecnológicas. El rango de 52 semanas de Nvidia se extiende entre $164,27 y $243,37, con el precio actual un 12% por debajo del máximo anual alcanzado en meses previos.