Qué son los bonos y cómo funcionan
Lucas Montero · Ahorro y renta fija · 2026-09-21
Un bono es un préstamo que tú haces a una empresa o a un gobierno. A cambio, recibes intereses periódicos y te devuelven el capital al vencimiento. Así funciona la renta fija.
Un bono es un instrumento de deuda donde el emisor toma prestado un importe determinado a cambio del pago de intereses. El prestatario realiza pagos de intereses regulares hasta una fecha fijada, momento en el que devuelve el capital inicial.
Los bonos forman el pilar de la renta fija. Empresas, gobiernos y organismos públicos los emiten cuando necesitan financiarse sin acudir al crédito bancario ni ampliar capital. Quien compra el bono se convierte en acreedor; quien lo emite, en deudor. La mecánica es simple: prestas dinero hoy, recibes intereses periódicos y recuperas el principal al vencimiento.
Cómo funciona un bono: los componentes clave
Entender un bono exige conocer cuatro términos que aparecen en cualquier emisión. El principal es el importe total que el emisor toma prestado y que devolverá al vencimiento. El valor nominal es la cantidad que representa cada título individual; los bonos suelen emitirse con valores nominales de 1.000 euros o dólares por unidad, aunque también existen otras denominaciones. Los pagos de intereses se calculan sobre este valor nominal.
El cupón es el tipo de interés acordado contractualmente que el emisor paga cada año sobre el valor nominal. Si un bono tiene un valor nominal de 1.000 euros y un cupón del 3%, el inversor recibe 30 euros anuales, normalmente en uno o dos pagos (anual o semestral). El plazo indica cuánto tiempo transcurre hasta el vencimiento del bono. Puede ir desde pocos meses hasta varias décadas; en bonos soberanos y corporativos estándar lo habitual son plazos entre dos y diez años.

Tipos de bonos según el cupón
La forma en que se pagan los intereses define tres categorías principales. Los bonos de cupón fijo son los más habituales: reparten periódicamente un interés ya prefijado que no cambia durante toda la vida del bono. Predecibles, pero expuestos al riesgo de que las tasas de interés de mercado cambien tras la emisión.
Los bonos de cupón flotante ofrecen un tipo de interés variable que se ajusta periódicamente en función de una tasa de referencia del mercado monetario —Euribor, Libor o las tasas oficiales del banco central— más un diferencial fijo. Por ejemplo: Euribor + 0,5%. Cuando la Fed o el BCE mueven tasas, los cupones de estos bonos se ajustan automáticamente, a diferencia de los de cupón fijo.
Los bonos cupón cero no pagan intereses periódicos. En compensación, se emiten con un descuento sobre el valor nominal: el inversor compra a un precio inferior y recibe el valor nominal completo al vencimiento. La diferencia es el rendimiento. Si compras un bono a 950 euros y recibes 1.000 al vencimiento, has ganado un 5,26% de interés implícito.
Tipos de bonos según el emisor
El riesgo y el rendimiento de un bono dependen en buena medida de quién lo emite. Los bonos del Estado son títulos emitidos por el Tesoro público de un país para financiar los presupuestos generales. En España, el Tesoro emite Letras (corto plazo), Bonos y Obligaciones (medio y largo plazo); en México, Cetes y Mbonos; en Estados Unidos, <abbr title="Títulos de deuda emitidos por el Tesoro de Estados Unidos, considerados activos sin riesgo de crédito">Treasuries</abbr>. Se consideran activos de menor riesgo porque un país con moneda propia puede, en última instancia, emitir dinero para pagar su deuda.
Los bonos corporativos son emitidos por empresas para financiar sus actividades: expansión, adquisiciones, refinanciación de deuda anterior o inversión en proyectos. Ofrecen tasas de interés más altas que los bonos gubernamentales, lo que puede resultar en mayor rendimiento, pero implican un riesgo superior: existe la posibilidad de que la empresa incumpla sus obligaciones de deuda. Algunas emisiones corporativas de alto riesgo, conocidas como bonos basura, ofrecen rendimientos muy elevados a cambio de calificaciones crediticias bajas.
- Bonos del Estado: menor riesgo de crédito, rendimientos más bajos, alta liquidez en mercados desarrollados.
- Bonos corporativos: mayor riesgo de impago, rendimientos más altos, liquidez variable según el tamaño y rating del emisor.
- Diferencial de crédito: la diferencia de rendimiento entre un bono corporativo y uno del Estado con el mismo plazo mide la prima de riesgo que el mercado exige al emisor privado.

La relación inversa entre precio y rendimiento
Si el bono cotiza en un mercado secundario, su precio puede variar diariamente. Cuando suben o bajan los tipos de interés del mercado, o cuando cambia la percepción sobre la solvencia del emisor, el precio del bono fluctúa. Aquí entra en juego la relación inversa entre precio y rendimiento: cuando los rendimientos de los bonos suben, los precios bajan; cuando los rendimientos bajan, los precios suben. Ambos factores actúan como un balancín.
Supongamos que compras un bono a diez años que paga un cupón anual del 3% por un precio de 100. Pasado un tiempo, quieres venderlo, pero mientras tanto los tipos de interés han subido y los bonos nuevos ofrecen un 4%. ¿Quién estará dispuesto a comprar tu bono al precio original de 100 para obtener solo un 3% anual? Probablemente nadie. Un inversor solo aceptará comprarlo si obtiene también el 4%.
Este mecanismo explica por qué los bonos pueden registrar pérdidas en periodos de tipos al alza, incluso siendo activos de renta fija. El cupón no cambia, pero el valor de mercado del bono sí.
Qué es el rendimiento o yield
El rendimiento actual (current yield) se calcula dividiendo el cupón anual entre el precio actual del bono. Si un bono paga 3 euros al año y cotiza a 95, su rendimiento actual es 3,16%. Simple, pero no considera la ganancia o pérdida de capital al vencimiento.
El Yield to Maturity (YTM) es más completo: mide el retorno total si mantienes el bono hasta el vencimiento, considerando el precio de compra, todos los cupones futuros y el valor nominal que recibirás al final. Es la tasa de descuento que iguala el valor presente de todos esos flujos con el precio que pagas hoy. Puedes consultar las <a href="https://app.flickflow.com/charts/real_interest_rates?utm_source=thebenchmark&utm_medium=referral&utm_campaign=guia">tasas de interés reales ajustadas por inflación en FlickFlow para entender cómo cambian las condiciones de financiación y el atractivo relativo de los bonos.
Riesgos principales al invertir en bonos
Ningún bono está libre de riesgo. Los tres riesgos principales que debe evaluar un inversor son duración, crédito y liquidez.
- Riesgo de duración: mide la sensibilidad del precio del bono a cambios en los tipos de interés. Cuanto mayor sea la duración, más sensible será el bono a esos movimientos. Un bono a treinta años caerá más que uno a dos años ante una subida de tipos.
- Riesgo de crédito: es el riesgo de que el emisor no pueda pagar los cupones o devolver el capital al vencimiento. Se habla en este caso del riesgo de default o impago del emisor.
- Riesgo de liquidez: la pérdida potencial por la imposibilidad de vender el bono rápidamente a un precio justo, o por tener que hacerlo con descuentos inusuales para hacer frente a obligaciones. Bonos de emisores pequeños o mercados poco profundos pueden tener baja liquidez.
Las calificaciones crediticias ayudan a medir el riesgo de impago. Las agencias más conocidas son S&P, Moody's, Fitch y DBRS; analizan la calidad crediticia y fortaleza financiera de los emisores y los encuadran en una escala que va desde la máxima seguridad, grado inversión (AAA), hasta una alta probabilidad de impago, grado de especulación o bono basura (calificación C o inferior). Un bono con rating BBB- o superior se considera grado de inversión; por debajo de eso, especulativo.
Ventajas y limitaciones de los bonos
Los bonos cumplen una función distinta a la de las acciones en una cartera: aportar estabilidad y previsibilidad. Los valores de los bonos tienden a fluctuar menos que los de las acciones, por lo que se consideran una inversión más segura. Ofrecen flujos de caja periódicos conocidos de antemano y, en bonos de alta calidad, una elevada probabilidad de recuperar el capital al vencimiento.
Pero todos los bonos están expuestos al riesgo de tasa de interés, al riesgo de inflación y al riesgo de liquidez. Si la inflación sube por encima del cupón que recibes, tu rendimiento real será negativo. Si los tipos suben tras tu compra, el valor de mercado de tu bono caerá. Y si necesitas vender antes del vencimiento en un mercado poco líquido, es posible que no consigas un precio justo.
Preguntas frecuentes
¿Cómo puedo invertir en bonos desde cero?
Puedes comprar bonos del Estado directamente a través del Tesoro público de tu país (Tesoro Público en España, Banco de México para Cetes y Mbonos). Para bonos corporativos, necesitas una cuenta con un broker que ofrezca acceso al mercado de renta fija. También puedes invertir en <abbr title="Fondos cotizados que replican índices de bonos y se compran como acciones">ETFs de bonos</abbr>, que replican índices de deuda soberana o corporativa y cotizan en bolsa como una acción.
¿Cuál es la diferencia entre duración y plazo?
El plazo es el tiempo que falta hasta el vencimiento del bono. La duración es una medida de sensibilidad: te dice cuánto caerá (o subirá) el precio del bono si los tipos de interés suben (o bajan) un 1%. Un bono a diez años puede tener una duración de siete años si paga cupones altos; un bono cupón cero a diez años tendrá una duración cercana a diez.
¿Qué significa que un bono cotice bajo par?
El par es el valor nominal del bono, normalmente 100. Si cotiza a 95, está bajo par: el mercado descuenta algo (tipos más altos, peor crédito del emisor). Si cotiza a 105, está sobre par: los tipos han bajado o el crédito del emisor ha mejorado desde la emisión.
¿Los bonos siempre pagan cupones periódicos?
No. Los bonos cupón cero no pagan intereses periódicos; toda la ganancia viene de la diferencia entre el precio de compra (con descuento) y el valor nominal que recibes al vencimiento. Los bonos estándar sí pagan cupones, normalmente cada seis o doce meses.
¿Qué pasa con mi bono si bajan los tipos de interés?
Su precio de mercado sube. Si mantienes el bono hasta el vencimiento, seguirás recibiendo los cupones acordados y el valor nominal, sin cambios. Pero si decides venderlo antes, podrás hacerlo a un precio superior al que pagaste, porque tu bono paga un cupón más alto que los nuevos bonos emitidos tras la bajada de tipos.