Binance, bajo investigación del DOJ por trading iraní

Patricia López · Regulación Cripto · 2026-09-22

La Oficina del Fiscal de Manhattan examina si el exchange dejó pasar conscientemente operaciones sancionadas. La pregunta ya no es negligencia, sino intención.

La Oficina del Fiscal de Estados Unidos en Manhattan lidera una investigación formal sobre si Binance violó sanciones estadounidenses contra Irán al permitir conscientemente ciertos intercambios en su plataforma, según reportó Bloomberg este lunes 21 de septiembre. La División Criminal del Departamento de Justicia en Washington también participa en la pesquisa, que marca un salto cualitativo: los fiscales no preguntan si el exchange falló en detectar actividad prohibida, sino si la permitió a sabiendas.

Binance respondió con un comunicado afirmando que mantiene un «enfoque de cero tolerancia con las violaciones de sanciones» y que «coopera plenamente con la aplicación de la ley». La declaración contrasta con el historial reciente del exchange, que acumula tres referencias en casos relacionados con Irán solo en los últimos seis meses.

De negligencia a intención: la diferencia que importa

El cambio de enfoque es importante. El 14 de septiembre, el DOJ presentó una demanda de decomiso civil por $61 millones en <abbr title="Stablecoin vinculada al dólar estadounidense">USDT</abbr> vinculados a ventas de petróleo iraní en el mercado negro. En ese caso, como ya publicamos, los fiscales identificaron a Binance únicamente como la plataforma donde dos firmas chinas —Blessed Trust y Hexa Whale— mantuvieron cuentas para lavar parte de $1.500 millones en ganancias ilícitas. El exchange no fue acusado de complicidad.

Esta investigación activa va más allá: examina si Binance tenía conocimiento de que ciertas operaciones violaban sanciones y las dejó ejecutarse de todas formas. Esa diferencia sitúa el escrutinio en el terreno de la intención, no solo del fallo de controles. Para un exchange que opera bajo un acuerdo de supervisión de cumplimiento de tres años tras pagar $4.300 millones en noviembre de 2023 por violaciones previas de leyes contra lavado de dinero y sanciones, el timing es pésimo.

Binance, bajo investigación del DOJ por trading iraní

Un patrón de tres actos en seis meses

La reaparición de Binance en investigaciones vinculadas a Irán no es nueva. En febrero de 2026, el exchange despidió a varios investigadores senior de cumplimiento que alegaron haber encontrado evidencia de violaciones de sanciones iraníes. Según reportó Fortune en ese momento, esos investigadores identificaron más de $1.000 millones en flujos de transacciones que parecían asociados con entidades iraníes. Binance demandó al Wall Street Journal en marzo por un artículo que cubría esos despidos.

En agosto de 2026, Reuters reportó que un exchange sin licencia con sede en Dubái —identificado como centro de una operación de evasión de sanciones a Irán— envió al menos $676 millones a Binance. Y ahora, en septiembre, primero el caso de decomiso y después esta investigación formal.

Para un trader o inversor, la pregunta práctica no es legal sino operativa: ¿cómo interpreta el mercado la confiabilidad de los controles de un exchange que acumula este tipo de señales? La respuesta hasta ahora ha sido cautelosa pero no alarmista. Bitcoin cotiza este martes en $85.728, sin reacción visible a la noticia de la investigación.

El monitor de cumplimiento y la contradicción política

Binance opera bajo un período de supervisión de cumplimiento de tres años impuesto en el acuerdo de 2023. Cualquier nueva referencia a flujos asociados con jurisdicciones sancionadas eleva el escrutinio sobre si esos controles funcionan. La ironía es que el contexto político ha sido favorable para el exchange: el presidente Donald Trump indultó en octubre de 2025 al cofundador Changpeng Zhao por su declaración de culpabilidad en el caso de 2023, después de que Binance respaldara el proyecto de criptomonedas de la familia Trump, World Liberty Financial.

Pero la Oficina del Fiscal de Manhattan no depende de esa narrativa. Los fiscales federales en Nueva York han mostrado históricamente independencia en casos de sanciones, y el hecho de que la División Criminal del DOJ en Washington también esté involucrada sugiere que la investigación tiene peso institucional más allá de presiones políticas.

Qué sigue para el exchange más grande del mundo

La declaración de «cero tolerancia» de Binance no responde la pregunta central: si los controles eran robustos, ¿cómo entraron $676 millones de un exchange iraní sin licencia? Si los investigadores internos detectaron más de $1.000 millones en flujos problemáticos en febrero, ¿por qué fueron despedidos en lugar de reforzar el equipo?

El resultado de esta investigación determinará si el período de supervisión de tres años —que vence en noviembre de 2026— termina sin contratiempos o si Manhattan decide que Binance necesita más que un monitor externo. Para el exchange, el riesgo reputacional es inmediato; para los usuarios, la pregunta es si prefieren operar en una plataforma que aparece recurrentemente en este tipo de investigaciones o migrar a competidores con menos historial de fricción regulatoria. Coinbase, por ejemplo, no ha enfrentado acusaciones de este tipo, aunque opera con menor volumen internacional.

El co-CEO Richard Teng declaró el 15 de septiembre que el exchange no fue acusado en el caso de decomiso. Técnicamente correcto, pero no responde la pregunta que ahora hacen los fiscales de Manhattan: ¿sabías que estaba ocurriendo y dejaste que continuara?