SEC abandonó demandas cripto contra Coinbase y Binance por su giro
Patricia López · Regulación Cripto · 2026-09-24
Mark Uyeda explicó ayer que la agencia dejó caer litigios contra Coinbase y Binance para evitar defender posiciones que serían revertidas. Credibilidad institucional antes que ganar en tribunales.
La SEC abandonó las demandas contra Coinbase, Binance y cerró la investigación sobre Robinhood porque proseguirlas habría dañado la credibilidad de la agencia ante un giro regulatorio de 180 grados. La explicación oficial llegó ayer, cuando el comisionado Mark Uyeda habló en la conferencia de mercados financieros de la Universidad de Georgetown. La SEC prefirió retirar litigios heredados de la administración anterior antes que defender interpretaciones legales que la propia agencia se preparaba para revertir.
De 33 acciones a 13 en un año
Los números cuentan la historia del viraje. En 2024, la SEC presentó 33 acciones de cumplimiento relacionadas con criptomonedas. En 2025, solo 13: una caída del 60%. La mayor parte de los abandonos se concentraron en febrero de 2025, justo cuando Paul Atkins estaba a punto de asumir formalmente como presidente de la agencia (su confirmación llegó en abril). Uyeda, quien fungió como presidente interino entre enero y abril de ese año, supervisó el inicio de la retirada.
El caso contra Coinbase cayó primero, en los primeros meses del año. La demanda contra Binance se desestimó unos meses después. La investigación sobre la rama cripto de Robinhood se cerró sin acciones formales. Todos ellos, litigios presentados bajo la administración anterior de Gary Gensler, quien usó la regulación mediante cumplimiento como herramienta principal para definir qué activos digitales caían bajo la jurisdicción de la SEC como valores no registrados.

Estrategia de credibilidad, no de victoria
La lógica detrás de los abandonos es poco común en litigios federales. Uyeda explicó que continuar defendiendo interpretaciones legales que la propia agencia estaba a punto de anular habría generado precedentes contradictorios y erosionado la autoridad futura de la SEC en tribunales. Si la agencia perdía esos casos defendiendo posturas que luego revertía internamente, los jueces tendrían motivos para desconfiar de futuras argumentaciones de la Comisión.
Para quien opera o invierte en activos digitales, este enfoque tiene implicaciones prácticas inmediatas. La SEC dejó de presionar a exchanges y emisores bajo el test de Howey aplicado de forma expansiva, como parte del giro regulatorio activado tras el fracaso del CLARITY Act. En su lugar, la agencia propuso Regulation Crypto Assets el 18 de agosto de 2026, un marco administrativo que definiría cinco categorías de activos digitales y sus requisitos de cumplimiento.
El nuevo marco sigue siendo reversible
El 17 de septiembre, la SEC anunció la Exención de Innovación, un programa de cinco años que permite a plataformas de valores tokenizados negociar acciones del National Market System en blockchain sin registrarse como bolsas tradicionales. Uyeda lo describió como una oportunidad para que el sector demuestre viabilidad operativa bajo supervisión regulatoria, sin enfrentar barreras de cumplimiento inmediatas.
- Regulation Crypto Assets: marco administrativo propuesto el 18 de agosto de 2026; define cinco categorías de activos digitales.
- Exención de innovación: programa piloto de cinco años anunciado el 17 de septiembre para valores tokenizados.
- Riesgo residual: aunque la SEC abandonó litigios, los emisores cripto aún enfrentan demandas privadas bajo leyes federales de valores.
Pero el marco nuevo comparte una debilidad con los litigios abandonados: ambos son producto de decisiones administrativas, no legislativas. El Clarity Act, que habría fijado por ley la división entre SEC y CFTC, fue rechazado en el Senado el 15 de septiembre con una votación de procedimiento de 49 votos a favor y 50 en contra, muy por debajo de los 60 necesarios. Sin legislación permanente, la próxima administración o un cambio de liderazgo en la SEC podría revertir todo lo que Atkins y Uyeda están construyendo ahora mediante <abbr title="proceso de creación de reglas administrativas por parte de una agencia federal">rulemaking</abbr> directo.
Lo que queda sin resolver
El presidente de la SEC, Paul Atkins, declaró que la Comisión «ha puesto fin a la regulación mediante cumplimiento» y reenfocado su programa en casos que proporcionen protección significativa a inversores. Traducido: menos demandas de alto perfil contra plataformas grandes, más acciones contra fraudes claros y esquemas Ponzi.
Pero abandonar litigios federales no elimina el riesgo legal para las firmas cripto. Las demandas colectivas privadas bajo las leyes federales de valores siguen activas, y la exención piloto anunciada el 17 de septiembre no otorga protección contra esas acciones. Un emisor puede cumplir con Regulation Crypto Assets y aun así enfrentar demandas de inversores alegando violaciones de la Ley de Valores de 1933. Ese riesgo persiste mientras no exista legislación que defina de forma permanente qué activos digitales son valores y cuáles no.
El sector tiene claridad inmediata mediante reglas administrativas, pero carece de estabilidad a largo plazo. Uyeda ofreció ayer la razón oficial para los abandonos, pero no pudo resolver la paradoja de fondo: la SEC cambió de postura en 18 meses sin que cambiaran las leyes subyacentes. Ese margen de maniobra administrativo que hoy beneficia al sector cripto es el mismo que podría revertirse si el viento político cambia de dirección.