Amazon tiene flujo de caja negativo por invertir $220.000M en IA
Andrés Valcárcel · Empresas y Resultados · 2026-10-01
AWS crece 37% en Q2 pero el flujo de caja libre se volvió negativo por primera vez desde 2023. Jassy apuesta a que el backlog de $364.000M convertirá capex en rentabilidad futura.
Amazon enfrenta una paradoja financiera que divide a Wall Street: AWS publicó en el segundo trimestre de 2026 su crecimiento más rápido en 15 trimestres —37% interanual—, pero el <abbr title="Flujo de caja libre, el efectivo que queda tras pagar inversiones y gastos operativos">flujo de caja libre</abbr> trailing de 12 meses se volvió negativo por primera vez desde 2023, cayendo a -$7.600 millones en Q2 frente a los +$18.200 millones del año anterior. Una caída del 142%. El culpable tiene nombre: un capex de $220.000 millones en 2026 destinado a infraestructura de inteligencia artificial.
La pregunta es directa: ¿estamos ante la repetición del modelo que convirtió AWS en un negocio de más de $150.000 millones anualizados, o ante un caso de sobreinversión especulativa en un momento de valuaciones extremas?
El deterioro de caja es real y acelerado
Los números publicados el 30 de julio no dejan espacio a la ambigüedad. El <abbr title="Flujo de caja libre, el efectivo que queda tras pagar inversiones y gastos operativos">FCF</abbr> trimestral de Amazon ya había mostrado señales de presión en Q1 2026, cuando se desplomó un 95% hasta los $1.200 millones debido al gasto en propiedad y equipos, que alcanzó $43.200 millones solo en ese trimestre. Pero Q2 terminó de confirmar la inflexión: el gasto en propiedad y equipos (neto de ingresos e incentivos) saltó de $102.900 millones en Q2 2025 a $169.000 millones en Q2 2026.
Para contexto, como publicamos en septiembre, ese capex es un incremento de más de $20.000 millones respecto a 2025 y sitúa a Amazon en territorio de inversión sin precedentes en su historia.

La tesis de Jassy: backlog contractualizado, no especulativo
Andy Jassy, CEO de Amazon, ha repetido en las últimas earnings calls que la inversión no es una apuesta ciega. Según sus declaraciones, el backlog de AWS alcanzaba $364.000 millones al cierre de Q1 2026, demanda ya contractualizada que da visibilidad sobre la monetización de esos data centers. A eso se suma que Amazon mantiene más de $225.000 millones en compromisos de ingresos por Trainium, su chip de IA, desde laboratorios como Anthropic y OpenAI.
En la llamada de resultados de julio, Jassy trazó un paralelismo explícito con la «primera gran ola de crecimiento de AWS», el periodo 2006-2011 en el que Amazon quemó caja construyendo infraestructura que nadie más ofrecía y que, una década después, se convirtió en el motor de rentabilidad del grupo. Su argumento central: los data centers tienen vidas útiles de más de 30 años, los chips entre cinco y seis, y la demanda detrás de esos activos ya está pre-vendida. «Esta inversión producirá mucha mayor revenue y flujo de caja libre downstream», afirmó.
- Backlog contractualizado de AWS: $364.000 millones al cierre de Q1 2026.
- Compromisos Trainium: $225.000 millones desde labs de IA (Anthropic, OpenAI).
- Crecimiento de AWS en Q2 2026: 37% interanual, el más rápido desde finales de 2021.
- Vida útil de activos: data centers 30+ años; chips de IA 5-6 años.
Matt Garman, CEO de AWS, declaró en agosto que la infraestructura de la división está comprometida hasta bien entrada 2028, dando soporte a la narrativa de que el capex no es especulativo sino respaldado por contratos.

El otro lado: gestores de value huyen del optimismo
Mientras Jassy promete rentabilidad futura, gestores de value mantienen cautela. Cambiar Opportunity Fund, un fondo de Denver que publicó su carta de inversores de Q2 2026, ganó 11,26% en el año hasta septiembre manteniéndose underweight en tecnología. Su argumento: las valuaciones extremas en tech —que ya representa cerca del 50% del <abbr title="Índice bursátil que agrupa las 500 mayores empresas cotizadas de Estados Unidos">S&P 500</abbr>— requieren ejecución perfecta, y el FCF negativo de Amazon por dos años o más es inusual incluso para una historia de crecimiento.
La carta advierte sobre la especulación que rodea a las acciones de IA y el riesgo de que la demanda de chips avanzados, aunque estructural, no justifique múltiplos de market cap sobre FCF que en el caso de Amazon rozan lo absurdo: con FCF negativo, el múltiplo es técnicamente -546x según análisis de consenso citados en reportes de inversión.
Precedente histórico vs. contexto de mercado
El paralelismo con early AWS no es descabellado en términos operativos, pero el contexto de mercado es radicalmente distinto. Entre 2006 y 2011, AWS operaba en un entorno de valuaciones razonables y sin competencia directa masiva. Hoy, Amazon compite con Google Cloud, Microsoft Azure y decenas de actores regionales, en un mercado donde el S&P 500 cotiza cerca de máximos históricos —7651 puntos al cierre del 30 de septiembre— y el VIX subió 7% este jueves reflejando nerviosismo latente.
Amazon cerró la sesión del lunes pasado en $249,15, pero este jueves 1 de octubre cotiza en $246,35, una caída del 1,12% intradía. Desde su máximo de 52 semanas en $284,02, la acción acumula un retroceso del 12,28%. El mercado precia incertidumbre.
Monetización prevista para 2027-2028, pero sin certeza
El modelado de consenso indica que el FCF de Amazon podría permanecer negativo durante 2026 y parte de 2027, con recuperación esperada hacia finales de ese año o inicios de 2028, cuando el backlog empiece a convertirse en ingresos reconocidos de forma acelerada. Pero esa proyección depende de tres variables críticas: que la demanda de IA no se enfríe antes de 2028, que los clientes cumplan los contratos sin renegociaciones a la baja, y que no surjan disrupciones tecnológicas (nuevos chips, arquitecturas más eficientes) que dejen obsoleta parte de la inversión antes de amortizarse.
La comparación con el S&P 500 es ilustrativa. El índice ganó 15,2% en Q2 2026, impulsado por tecnología y IA, pero la empresa mediana del índice apenas creció en términos operativos. Esa divergencia —concentración de ganancias en pocas compañías— ya fue objeto de análisis en mayo, cuando documentamos la mayor brecha entre el crecimiento agregado y el mediano desde 2021. Amazon es una de las ganadoras de esa concentración, pero también una de las más expuestas si el momentum se quiebra.
Jassy promete que esta segunda ola de capex será tan rentable como la primera. El mercado aún no ha decidido si le cree.