Fundadores de Anthropic buscan el 50,1% de los votos antes del IPO
María González · Empresas y Resultados · 2026-09-25
Dario Amodei y seis co-fundadores piden aprobar acciones con super-voto antes del IPO. Cada uno posee solo 2% de la empresa, aunque han prometido donar 80% de su riqueza.
Anthropic pedirá a sus accionistas en los próximos días que aprueben una estructura de <abbr title="Acciones con derechos de voto superiores a las acciones comunes">super-voting shares</abbr> que daría a sus siete co-fundadores el 50,1% de los votos en asuntos corporales clave, según reportó The Information el jueves 24 de septiembre. El contraste: cada uno de ellos —incluido el CEO Dario Amodei— posee solo el 2% del capital de la compañía. La votación llega semanas antes del esperado <abbr title="Oferta Pública Inicial, debut en bolsa">IPO</abbr> de finales de octubre.
La propuesta separa propiedad económica de poder de decisión. Los siete fundadores suman 14% del capital total, pero tendrían control mayoritario mediante acciones especiales sin valor económico adicional. La estructura funcionaría mientras al menos tres de ellos mantengan una participación mínima. Anthropic archivó su S-1 confidencial con la SEC el 1 de junio apuntando a una valuación de $1,5 billones en el mercado secundario, frente a los $965 mil millones de su Serie H en mayo.

Colectivo, no individual: la diferencia con Meta y Snap
El mecanismo no es nuevo en Silicon Valley. Mark Zuckerberg mantiene control de Meta mediante super-voting shares; Evan Spiegel hizo lo mismo con Snap. La acción de Meta cotiza hoy viernes en $748,56, tras cerrar el jueves en $777,59; Snap opera en $5,445. Lo inusual de Anthropic es el carácter colectivo: en lugar de concentrar el poder en un solo fundador, las acciones de super-voto se tendrían a través de una sociedad limitada separada que representa al grupo completo.
- Dario Amodei (CEO)
- Daniela Amodei (Presidenta)
- Jared Kaplan, Jack Clark, Chris Olah, Ben Mann y Sam McCandlish (co-fundadores)
La estructura emula la de Palantir, donde múltiples fundadores comparten control sin que uno solo domine. El riesgo: decisiones por consenso pueden ralentizarse en crisis; la ventaja: diluye el riesgo de concentración personal en un sector donde las decisiones sobre seguridad de IA tienen implicaciones globales.
Ben Bernanke y el Trust que controla la junta
El Long-Term Benefit Trust de Anthropic —órgano independiente que incluye al ex presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke— seguiría designando a la mayoría de los siete consejeros, aunque los co-fundadores ganarían un tercer puesto en la junta (de dos actuales). Los empleados recibirían su propio tipo de acciones para romper empates en ciertos asuntos. La aritmética: inversores externos podrían tener 86% del capital económico pero menos de la mitad de la capacidad de voto en decisiones estratégicas.
Anthropic es una <abbr title="Estructura corporativa que persigue impacto social además de beneficio económico">sociedad de beneficio público</abbr>, lo que formalmente obliga a ponderar impacto social junto a rentabilidad. La estructura de super-voto refuerza esa lógica: si los fundadores donan 80% de su riqueza —compromiso anunciado por Amodei en enero de 2026 junto a una advertencia sobre concentración de riqueza impulsada por IA— necesitan control operativo para garantizar que las decisiones sobre modelos y seguridad no queden al arbitrio de fondos que buscan maximizar <abbr title="Retorno sobre inversión">ROI</abbr> a corto plazo.

Timing político y momentum operativo
El roadshow formal arrancará a mediados de octubre como mínimo, con listado previsto para finales de octubre o principios de noviembre, días antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos. El timing es intencional: Anthropic entra al mercado público en un momento de alta volatilidad política pero con narrativa operativa reforzada. Opus 5.5 se lanzó el 22 de septiembre con una rebaja de precio del 20% y rendimiento superior a GPT-6 en benchmarks; dos días después, Akamai anunció un contrato de $11,6 mil millones que incluye el primer warrant que la firma emite a un cliente.
Los inversores institucionales de la Serie H —Capital Group, Fidelity, T. Rowe Price— tienen lock-up típico de 180 días, lo que deja poco papel disponible para el mercado secundario en los primeros seis meses. Si los fundadores controlan 50,1% de votos y los institucionales están bloqueados medio año, el precio en apertura podría desconectarse de fundamentales durante semanas. Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley lideran la suscripción.
Qué queda para el inversor que compre en apertura
Un inversor que compre acciones de Anthropic en el IPO tendrá exposición económica completa —gana o pierde según el precio— pero influencia estratégica marginal. No podrá forzar un cambio de CEO, bloquear una adquisición ni reorientar la política de desarrollo de modelos. Podrá votar en asuntos no estratégicos y, si tres de los siete fundadores caen por debajo del umbral de participación, la estructura de super-voto se disolvería automáticamente.
La propuesta aún no tiene confirmación oficial de Anthropic. Según The Information, las fuentes son «personas familiarizadas con la planificación». Si los accionistas rechazan la estructura, el IPO podría retrasarse o Anthropic podría salir sin ella, dejando el control en manos del Long-Term Benefit Trust y diluyendo la capacidad de los fundadores para bloquear decisiones estratégicas a largo plazo. La votación ocurrirá «en los próximos días», lo que sitúa la decisión antes del arranque formal del roadshow.