Ford pierde $8.200 millones pero mantiene un dividendo del 5%

María González · Empresas y Resultados · 2026-10-04

La automotriz cerró 2025 con su peor resultado desde 2008, aunque el negocio de camiones y flotas genera suficiente caja para cubrir el pago. La pregunta es cuánto aguanta.

Ford Motor cerró el viernes 2 de octubre en $12.10, arrastrando una pérdida neta de $8.200 millones en 2025, la mayor desde la Gran Recesión de 2008. Aun así, mantiene un <abbr title="Rendimiento anual del dividendo en relación al precio de la acción">dividendo</abbr> de $0.60 por acción al año, lo que representa un rendimiento del 4,96% sobre el precio actual. La junta directiva está apostando a que las pérdidas son temporales y que suspender el pago costaría más en credibilidad que lo que cuesta en efectivo.

La sesión del viernes dejó a Ford con una caída del 4% respecto al cierre anterior de $12.27. En el último mes, la acción ha perdido 14,4%, mientras que en el año completo apenas sube 2,5%. El mercado descuenta el daño en la cuenta de resultados, pero no ha castigado el dividendo todavía.

La escala del problema

La pérdida de 2025 incluye $15.500 millones en cargos especiales durante el cuarto trimestre, vinculados principalmente a un retroceso en los planes de vehículos eléctricos. Con ingresos de $187.970 millones en el año, Ford opera a una escala comparable a Tesla, General Motors y cuatro veces Nike, según las fuentes del sector. El margen neto negativo del 3,93% refleja que la compañía genera ventas masivas pero no puede convertirlas en ganancias mientras Model e, su unidad de <abbr title="Vehículos eléctricos de batería">EVs</abbr>, consume miles de millones.

Ford pierde $8.200 millones pero mantiene un dividendo del 5%

El negocio de vehículos eléctricos sigue siendo el lastre estructural. Tesla capturó el 52% del mercado EV en EE.UU. hasta agosto, mientras Ford retrocede en un segmento donde cada venta cuesta más de lo que ingresa. Model e proyecta un <abbr title="Ganancias antes de intereses e impuestos">EBIT</abbr> negativo de $4.000 millones en 2026, incluyendo inversiones en vehículos utilitarios eléctricos y Ford Energy.

Dónde se genera el cash

Ford sobrevive porque sus negocios tradicionales compensan el agujero de los EVs. Ford Blue, la división de vehículos con motor de combustión, espera generar entre $5.000 y $5.500 millones en EBIT durante 2026. Pero el verdadero motor es Ford Pro, la unidad de flotas comerciales, que proyecta entre $7.000 y $7.500 millones en EBIT. La serie F-Series de camionetas, el producto más vendido de Ford desde hace décadas, concentra buena parte de ese flujo.

El <abbr title="Flujo de caja libre ajustado, después de inversiones">flujo de caja libre ajustado</abbr> proyectado para 2026 es de $5.000 a $6.000 millones. El pago anual de dividendos de $0.60 por acción representa solo entre el 34% y el 40% de ese flujo, un <abbr title="Proporción de ganancias o flujo de caja distribuido como dividendo">payout ratio</abbr> significativamente inferior al de muchos pagadores de dividendos populares. Sobre el papel, hay margen. En la práctica, depende de que esas proyecciones se cumplan.

El precedente de 2020

Ford no es inmune a suspender su dividendo. Durante la pandemia, suspendió el pago a partir de abril de 2020 y lo reinició en el cuarto trimestre de 2021. General Motors hizo lo mismo y después de restablecerlo optó por recompras de acciones en lugar de aumentar la distribución. Ford eligió el camino opuesto: mantener el dividendo como señal de confianza en su recuperación operativa.

La diferencia entre aquel evento y el actual es la naturaleza de la crisis. En 2020 fue un cisne negro sistémico que cerró fábricas. Ahora es una mala ejecución estratégica: Ford apostó fuerte por los eléctricos, perdió dinero en cada unidad vendida y tuvo que reconocer miles de millones en cargos especiales por dar marcha atrás en esos planes. El management de Jim Farley tiene el control de la narrativa, pero no del calendario.

El rendimiento del 4,96% es atractivo en un entorno donde el bono del Tesoro a 10 años cotiza en 5,28%. Pero el riesgo no está en la tasa: está en la continuidad. Ford ya rechazó el ultimátum del Transportation Secretary sobre los vínculos con CATL, sumando ruido político a la presión operativa. Un inversor que compra Ford por el dividendo está comprando la tesis de que 2026 será mejor que 2025.

La prueba llega en tres semanas

Ford reportará resultados del tercer trimestre el 28 de octubre. El guidance de $10.000 a $11.000 millones en EBIT ajustado para el año completo 2026 requiere que los últimos dos trimestres entreguen. Si Q3 decepciona o si Model e empeora más allá de lo proyectado, el debate sobre el dividendo volverá al centro. Hasta ahora, la junta ha mantenido el pago porque cree que cortar costaría más en confianza del mercado que en efectivo. Esa apuesta solo funciona si la recuperación es real.

El ratio calculado es claro: con un FCF ajustado de $5.500 millones (punto medio del guidance) y un pago total de dividendos cercano a los $2.400 millones anuales, el margen de cobertura es de 2,3 veces. Suficiente, pero no holgado si las proyecciones fallan. General Motors, que cotiza en $78.27 tras caer 1,3% el viernes, ha ganado 32,4% en el último año frente al 2,5% de Ford. El mercado premia a quien entrega, no a quien promete.