Berkshire sube apenas 1,63% pese al giro comprador de Abel
María González · Empresas y Resultados · 2026-09-26
Abel despliega capital tras 14 trimestres de cautela, pero el mercado aún no premia el giro. BRK-B cotiza un 6,4% por debajo de máximos mientras el efectivo marca récords.
Berkshire Hathaway cerró el segundo trimestre con $365.500 millones en efectivo según datos de la compañía, mientras la clase B cotiza en $505,48, con una subida de apenas 1,63% en el año. La paradoja es clara: Greg Abel rompió una sequía de 14 trimestres de ventas netas y desplegó $23.500 millones en compras de acciones en el segundo trimestre, pero el mercado sigue sin premiar el giro. Como publicamos hace días, el cambio de estrategia ya estaba en marcha, pero la cotización no lo refleja.
La transición de liderazgo se completó el 18 de septiembre, cuando Warren Buffett pasó a presidente emérito tras ceder la presidencia del consejo a su hijo Howard Buffett, de 71 años y director desde 1993. Abel mantiene el puesto de CEO que asumió en enero de este año. La arquitectura es nueva: Buffett permanece en el board sin cargo ejecutivo, Howard cuida la cultura desde la presidencia, y Abel gestiona el capital y las operaciones. Pero el mercado no está comprando el relato.
El giro de Abel: de vendedor a comprador
En el segundo trimestre de 2026, Berkshire desplegó $23.500 millones en compras de acciones y $4.500 millones en recompras, terminando una racha de 14 trimestres consecutivos de ventas netas. La apuesta por Alphabet creció 224% en el primer trimestre de Abel, acompañada de una inversión de $10.000 millones en infraestructura de IA bajo Berkshire Energy. El movimiento marca el giro más claro desde que Buffett comenzó a acumular efectivo en 2022.
La cartera de acciones públicas de Berkshire vale $355.000 millones, con el 63% concentrado en cinco posiciones. Abel mantiene el enfoque de Buffett: concentración en nombres conocidos y posiciones de largo plazo.
- Apple: la mayor posición, aunque reducida en trimestres anteriores
- American Express: holding histórico desde los años 90
- Coca-Cola: otra apuesta clásica de Buffett
- Bank of America: posición financiera clave
- Alphabet: la gran entrada nueva de Abel, con un crecimiento del 224% en Q1

Los números que el mercado no premia
El <abbr title="Retorno anual compuesto">rendimiento anualizado</abbr> de Berkshire bajo Buffett fue del 19,7% desde 1965, casi el doble del S&P 500 en ese período. Pero en 2026 la historia es distinta: BRK-B sube 1,63% en el año, cotiza un 6,41% por debajo de su máximo de $539,80, y el rango de 52 semanas va de $465,40 a $529,42. El precio actual de $505,48 está más cerca del piso que del techo. Los inversores no ven urgencia en desplegar el efectivo, y Abel aún no ha demostrado que pueda replicar la disciplina de Buffett en tiempos de valuaciones altas.
La presión sobre Abel es doble: desplegar capital sin quemar pólvora en activos caros, y hacerlo en un entorno donde los precios del petróleo al alza y la preferencia por sectores de mayor crecimiento han dejado a Berkshire en una posición defensiva. El efectivo de $365.500 millones reportado al cierre del segundo trimestre es un colchón y una maldición: protege en una corrección, pero arrastra el rendimiento cuando los mercados suben.
Buffett dejó claro en su carta a accionistas que «Father Time always wins», admitiendo que el relevo era inevitable. Howard asume la presidencia con un mandato cultural, no operativo: cuidar los valores del conglomerado mientras Abel gestiona los miles de millones. El desafío de Abel no es solo técnico; es probar que puede mantener el retorno sin Buffett al volante. El mercado, por ahora, no lo descuenta.