S&P pone en negativo la calificación de Meta por su flujo de caja
María González · Empresas y Resultados ·
La agencia de rating bajó el outlook de estable a negativo tras el primer trimestre con flujo de caja libre en rojo. Proyecta déficit hasta 2028 y leverage por encima del umbral de rebaja.
S&P Global Ratings cambió el <abbr title="Perspectiva de la calificación crediticia a medio plazo">outlook</abbr> de Meta Platforms de estable a negativo este viernes 30 de octubre, citando incertidumbre sobre la duración de los <abbr title="Gastos de capital: inversiones en activos físicos como centros de datos y servidores">gastos de capital</abbr> elevados y <abbr title="Efectivo generado por operaciones menos inversiones de capital">flujo de caja libre</abbr> negativo. La acción cerró la sesión en $614,99, con una caída del 1,53%, y acumula una pérdida del 15% en octubre, su peor mes en cuatro años.
El movimiento de S&P no es un <abbr title="Rebaja de la calificación crediticia de una empresa">downgrade</abbr> todavía, pero abre la puerta: la agencia advierte que podría bajar el <abbr title="Calificación que mide la solidez crediticia de una empresa">rating</abbr> si el <abbr title="Ratio de deuda neta ajustada sobre EBITDA; mide el nivel de endeudamiento">leverage ajustado</abbr> sube de forma sostenida por encima de 1,0x o si el flujo operacional permanece negativo más allá de 2028. Las proyecciones actuales sitúan el leverage en 1,3x para ese año, trece décimas por encima del umbral.
El detonante: primer trimestre con flujo negativo
Meta reportó en el tercer trimestre de 2026 un déficit de flujo de caja libre de $2.100 millones, la primera vez que la compañía entra en territorio negativo. Los ingresos crecieron un 26,1% interanual, impulsados por publicidad (+25,9%), pero el <abbr title="Capital expenditure: inversión en infraestructura física">capex</abbr> alcanzó $34.900 millones en el trimestre, una cifra que devoró toda la generación de efectivo operativo.
Ese primer dato negativo disparó la revisión de S&P. La agencia proyectaba previamente que Meta volvería a flujo positivo en 2028; ahora espera que el déficit se extienda hasta ese año, con el pico de pérdida en 2027.

Proyecciones de gasto: $225.000M en 2027
S&P Global elevó drásticamente sus estimaciones de inversión en infraestructura de inteligencia artificial. La agencia ahora proyecta capex de $140.000 millones para 2026, en línea con la guidance que Meta subió $5.000 millones en el piso durante el trimestre anterior (rango actual: $135.000–145.000 millones). Para 2027, S&P espera que el gasto supere los $225.000 millones, un salto del 61% frente a 2026 y un 38% por encima de su estimación anterior de $163.000 millones.
| Año | Capex (miles de millones) | Déficit FCF (miles de millones) | Leverage ajustado |
|---|---|---|---|
| 2026 | $140 | -$22 | 0,3x |
| 2027 | >$225 | -$71 | 1,1x |
| 2028 | $252 | -$39 | 1,3x |
El déficit acumulado de flujo libre entre 2026 y 2028 suma $132.000 millones según las nuevas proyecciones, más del doble de lo que S&P estimaba hace tres meses. Para dimensionar: el déficit de 2027 por sí solo equivale a casi el 60% del revenue que Meta generó en todo 2025.
La financiación: $95.000M en equity para cubrir el agujero
Meta ha recaudado $37.500 millones en equity hasta la fecha: $25.000 millones en acciones Clase A y $12.500 millones en preferentes convertibles. En enero de 2027 planea lanzar una oferta adicional de hasta $60.000 millones en acciones Clase C mediante un programa at-the-market, que permite vender acciones gradualmente sin un <abbr title="Oferta pública inicial de acciones">IPO</abbr> formal. El plan de financiación en equity suma hasta $95.000 millones, una señal de que la dirección anticipa déficits de caja sostenidos y prefiere evitar deuda que elevaría el leverage más rápido.
Meta también arrastra $355.700 millones en obligaciones futuras de arrendamiento al 30 de septiembre de 2026, cifra que subió desde ~$279.000 millones en el segundo trimestre. Esos compromisos, principalmente centros de datos y espacio para servidores, no computan como deuda financiera en el cálculo de leverage de S&P, pero sí pesan sobre la liquidez disponible.

El contraste: equity vs. crédito
La visión de S&P Global choca con la de los analistas de equity. Tras el reporte de Q3, múltiples casas de Wall Street elevaron <abbr title="Precio objetivo: estimación del precio al que debería cotizar una acción">price targets</abbr> en Meta manteniendo calificaciones favorables (Buy, Overweight). La divergencia es clara: los analistas de equity valoran el crecimiento del negocio publicitario y la capacidad de monetizar IA a largo plazo; las agencias de rating miran el balance, el flujo de caja trimestral y la sostenibilidad crediticia a tres años vista.
- Equity analysts: priorizan el potencial de ingresos futuros derivados de IA, la expansión de partnership ads (que alcanzaron $10.000 millones en run-rate en Q1 2026) y el dominio de Meta en publicidad digital.
- Credit agencies: priorizan la capacidad de generar caja suficiente para cubrir inversiones sin elevar el endeudamiento por encima de umbrales seguros. S&P advierte que la capacidad de Meta para monetizar inversiones en IA es más limitada que la de sus pares, en referencia implícita a que Google y Amazon tienen negocios cloud que facturan directamente infraestructura.
Meta es el único hyperscaler sin un negocio de nube pública que pueda exhibir ingresos directos por esa infraestructura. Su modelo sigue dependiendo casi enteramente de publicidad, lo que hace más difícil justificar el nivel de inversión si los ingresos publicitarios no aceleran al mismo ritmo.
Contexto competitivo: todos al rojo en 2027
Meta no está sola. Citi proyecta que el capex combinado de Alphabet, Meta y Amazon alcanzará $801.000 millones en 2027 ($308.000M Alphabet, $205.000M Meta, $288.000M Amazon), y advierte que la carrera de infraestructura de IA empujará a los tres a flujo libre negativo en 2027 y 2028. La diferencia: Google y Amazon tienen negocios cloud (Google Cloud, AWS) que ya generan decenas de miles de millones en revenue anual y pueden monetizar directamente la inversión en GPU y capacidad de cómputo vendiendo servicios a terceros. Meta invierte en sistemas como los racks Helios de AMD, pero el retorno tiene que venir vía mejoras en el producto publicitario, recomendaciones más precisas o nuevas experiencias de usuario, todas rutas más indirectas.
La acción cotiza a $614,99, lejos del máximo de 52 semanas de $779,82 alcanzado en julio. Desde ese pico, Meta ha cedido un 21%, y octubre cerró como el peor mes desde finales de 2022, cuando la compañía anunció su primer plan de recortes masivos de plantilla.
S&P mantiene el rating en sí sin cambios por ahora, pero el outlook negativo implica una probabilidad de al menos una en tres de rebaja en los próximos 12 a 18 meses si las proyecciones de déficit se cumplen y Meta no logra frenar el gasto o acelerar la generación de caja más de lo estimado. Para inversores en bonos corporativos de Meta, el cambio eleva el riesgo percibido y podría traducirse en mayores costos de financiación si la compañía decide emitir deuda en lugar de seguir diluyendo con equity.