El bono a 10 años marca 5,12% pese a las compras expandidas del Tesoro

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-25

Los Treasuries cerraron el jueves en máximos de casi dos décadas mientras el mercado reprecía las probabilidades de suba de la Fed en octubre al 71%, desde el 11% de hace un mes.

El Treasury a 10 años cerró el jueves en 5,12%, su nivel más alto desde la crisis financiera, mientras el de 30 años alcanzó 5,44%, máximo desde 2004. Las compras de deuda de largo plazo que el secretario del Tesoro Scott Bessent expandió hace semanas no lograron frenar la venta, porque el driver no es falta de liquidez: es el repricing de la política de la Fed.

Los <abbr title="Índices que miden la actividad económica en el sector manufacturero y de servicios">PMI</abbr> de S&P Global publicados el miércoles mostraron precios pagados disparados a su máximo en casi cuatro años. El índice compuesto saltó a 58,4 desde 56,0 en agosto; el manufacturero subió a 57,0 desde 53,9, cuando la expectativa era 53,7. Esa lectura cambió el cálculo de los traders: las probabilidades de que la Fed suba tasas en su reunión de octubre pasaron del 11% hace un mes al 71% actual, según la herramienta FedWatch de CME.

Repricing de Fed, no crisis de oferta

El miércoles los <abbr title="Rendimiento o rentabilidad de un bono">yields</abbr> a 10 años registraron su mayor aumento diario desde la turbulencia de tarifas de abril de 2025. El jueves el de 30 años tocó 5,50% durante la sesión antes de cerrar en 5,44%. En la semana, el rendimiento a 10 años subió más de 20 puntos básicos.

La clave está en dónde se movió la curva. Los yields a 2 años subieron casi lo mismo que los de 10 años en la reacción inicial, según datos de Bloomberg. Eso indica que los traders están <abbr title="Ajustando las expectativas de precios y política monetaria">repriceando</abbr> expectativas de política de la Fed, no solo preocupaciones por la oferta de Treasuries ni por la demanda en subastas.

El bono a 10 años marca 5,12% pese a las compras expandidas del Tesoro

Contagio global: Francia, Alemania y Japón

No es solo EE.UU. El spread Francia-Alemania alcanzó su máximo desde 2012, cuando Mario Draghi pronunció su famoso «Whatever it Takes». En Asia, el yield a 10 años de Japón saltó a su nivel más alto en 30 años. A nivel global, el rendimiento promedio en deuda soberana alcanzó 4%, un nivel que no se veía desde 2007, según datos de Bloomberg.

Gilles Moec, economista jefe de AXA, describió la situación como un «cóctel tóxico»: inflación alta, banqueros centrales dando mensajes <abbr title="Duros o restrictivos en política monetaria">hawkish</abbr>, competencia de necesidades de financiamiento del sector tech y ninguna señal reconfortante sobre la trayectoria de deuda de EE.UU.

La «nueva normalidad» de yields altos

Bloomberg tituló hoy su análisis preguntando si los rendimientos altos en bonos de gobierno son «la nueva normalidad». La respuesta del mercado parece ser que sí. Cuando la tasa libre de riesgo ofrece 5%, la competencia para activos de duración larga (tech, real estate, small caps) es feroz.

Para inversores en América Latina, donde el 68% de los lectores de TheBenchmark operan, esto encarece los refinanciamientos. Un bono soberano emergente que antes se colocaba con 300 puntos básicos de spread sobre el Treasury ahora tiene que ofrecer cerca de 8% para atraer capital, asumiendo el mismo diferencial de riesgo.

La incertidumbre geopolítica tampoco ayuda. Comentarios <abbr title="Duros o agresivos en política exterior">hawkish</abbr> de líderes iraníes oscurecieron las esperanzas de avances diplomáticos con EE.UU., manteniendo los precios del petróleo elevados y agregando presión a las expectativas de inflación, según Trading Economics.

La próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre. El mercado ya está preciando un movimiento. Morgan Stanley cerró hace un mes su posición steepener tras la intervención de Bessent; ahora esa decisión parece prematura. El que esperaba que 5% en el Treasury a 10 años fuera un techo temporal tendrá que recalibrar.