S&P 500 roza máximos pero la rentabilidad de bonos sube a 5,28%
María González · Mercados Financieros · 2026-10-04
Wall Street cerró el viernes en verde impulsado por megacaps de IA, mientras el bono a 10 años cotiza en 5,28% tras alcanzar 5,34% la semana previa. Tres cuartas partes del índice cayeron en septiembre.
El S&P 500 cerró el viernes 2 de octubre con una ganancia de 56,27 puntos (+0,7%) hasta 7.722,72 puntos, situándose a aproximadamente 1% de su máximo histórico. El Dow Jones subió 0,5% y el Nasdaq Composite avanzó 1,2%. Pero detrás de esa aparente fortaleza se esconde una grieta: el <abbr title="rendimiento de un bono, lo que paga al inversor">yield</abbr> del <abbr title="bono del Tesoro estadounidense">Treasury</abbr> a 10 años cerró en 5,28% ese mismo día, tras tocar 5,34% durante la semana del 26 al 30 de septiembre, el nivel más alto desde 2002.
Las <abbr title="empresas de gran capitalización bursátil">megacaps</abbr> de inteligencia artificial volvieron a liderar las ganancias del viernes: Nvidia subió 2,1%, Microsoft 1,1%, Amazon 1,8%, Broadcom 2% y Tesla 3,9%. Ese puñado de nombres sostiene el índice mientras el resto del mercado se hunde bajo el peso de las tasas más altas en más de dos décadas.
Septiembre reveló la fractura
El S&P 500 cerró el tercer trimestre con una ganancia de 2%, pero septiembre dejó un dato incómodo: tres cuartas partes de sus componentes cayeron durante el mes. Solo cinco a siete valores tecnológicos de gran capitalización impidieron que el índice se desplomara. Dell cuadriplicó su cotización en 2026, pero la pregunta persiste: ¿cuánto tiempo puede un índice subir cuando la mayoría de sus miembros cae?
Los indicadores de <abbr title="número de acciones que suben frente a las que bajan">amplitud de mercado</abbr> lo confirman: los nuevos máximos de 52 semanas netos promedian -4,3%, con nuevos mínimos superando aún a nuevos máximos en base suavizada. La mejora modesta del 1 al 2 de octubre no cambió materialmente la estructura de baja participación bajo un índice resiliente.

La emisión de deuda que empuja los yields
Los analistas de Macquarie destacan que la emisión masiva de bonos corporativos —especialmente de empresas de IA financiando infraestructura— ha pasado a ser el principal impulsor del alza de <abbr title="rendimiento de un bono">rendimientos</abbr>, más aún que la inflación pegajosa. Las grandes compañías tecnológicas están emitiendo deuda en niveles récord para financiar la explosión de inversión en infraestructura de IA. Según McKinsey, los hyperscalers planean un <abbr title="gastos de capital, inversión en activos físicos">capex</abbr> de aproximadamente $700.000 millones en 2026.
Esa avalancha de deuda corporativa reduce la demanda de otros valores y empuja los <abbr title="rendimiento de un bono">yields</abbr> al alza. El bono a 10 años ha subido 51 puntos base en el último mes y 116 puntos base en el último año. El 30 años cerró el viernes en 5,61%. Yields más altos elevan la tasa de descuento aplicada a ganancias futuras, lo que es particularmente crítico para empresas de tecnología de alto múltiplo donde los inversores pagan hoy por crecimiento significativo mañana.
Capex sin retorno visible
McKinsey reporta que solo el 37% de empresas usando IA ven impacto en ganancias, la misma proporción que en 2025. Mientras tanto, los hyperscalers planean ese gasto cercano a $700.000 millones en 2026. Analistas advierten que la combinación de tasas más altas e inversión masiva sin retornos comprobados podría devastar a proveedores de infraestructura de IA: caídas potenciales de 25% a 60% para empresas como CoreWeave y Oracle si el mercado exige evidencia de rentabilidad.
Intel reportó crecimiento del 59% interanual en su división de data center, alcanzando $6.300 millones en el segundo trimestre, pero admitió restricciones de suministro que frenan la capacidad de capitalizar el boom de IA.

Lo que dicen quienes operan
Jeff Kilburg, CEO de KKM Financial, espera que el 10 años retroceda a 4,5%-4,75% si Estados Unidos e Irán logran un acuerdo para terminar la guerra. Analistas de Seeking Alpha adoptan una perspectiva neutra del mercado, citando cinco riesgos clave: yields crecientes, <abbr title="número de acciones que suben frente a las que bajan">amplitud</abbr> fina y valuaciones plenamente consideradas en el S&P 500.
Ken Mahoney, CEO de Mahoney Asset Management, resumió el sentimiento de mercado: «Con estas tasas más altas, todos estamos al límite».
- El yield del 10 años cerró en 5,28% el viernes 2 de octubre, tras tocar 5,34% la semana del 26-30 de septiembre (máximo desde 2002).
- El S&P 500 cotiza a ~1% de su máximo histórico, pero 75% de sus componentes cayeron en septiembre.
- Solo 37% de empresas usando IA reportan impacto en ganancias, mientras hyperscalers gastan $700.000 millones en 2026.
- Los futuros de fondos federales descuentan 64% de probabilidad de subida de tasas en octubre.
La próxima reunión de la Fed está programada para el 27 y 28 de octubre. Hasta entonces, Wall Street seguirá apostando a que las megacaps de IA pueden cargar con el peso de un índice fracturado y tasas en máximos de 24 años. La aritmética dice que si ese puñado de nombres tropieza, no hay red debajo.