S&P 500 sube 12% en 2026 pese a valoraciones extremas

Andrés Valcárcel · Mercados Financieros · 2026-09-29

El índice acumula un 12% en 2026 mientras el CAPE toca 41.1 y el indicador Buffett ronda el 300%. La respuesta está en las ganancias, pero ese crecimiento no es sostenible.

El S&P 500 acumula un alza del 12% en lo que va de 2026 (dato al cierre del lunes 28 de septiembre), pero cotiza con la relación CAPE en 41.1 —la valoración más extrema desde el colapso de las puntocom en septiembre de 2000— y el indicador Buffett entre 237% y 301% según la fuente consultada. Warren Buffett ya había advertido en mayo que el mercado exhibe «el estado de ánimo de juego más alto jamás visto». La pregunta es simple: ¿qué sostiene una subida tan fuerte con métricas tan peligrosas?

La respuesta está en las ganancias corporativas. Las utilidades del S&P 500 están proyectadas para crecer 32% este año, el ritmo anual más rápido fuera de una recuperación post-recesión en más de tres décadas. Ese crecimiento excepcional ha permitido que los precios suban sin que los múltiplos se disparen aún más. Pero la aritmética tiene un límite: si ese crecimiento se desacelera, el castigo será inmediato.

S&P 500 sube 12% en 2026 pese a valoraciones extremas

Buffett: el mercado se comporta como un casino

Durante la asamblea anual de Berkshire Hathaway en Omaha en mayo de 2026, Buffett fue directo en una entrevista con Becky Quick de CNBC: «He comparado los mercados con una iglesia con un casino anexo. El lado casino se ha vuelto mucho más atractivo para la gente últimamente». Según sus palabras, el cambio no es inversión ni especulación, sino «juego».

Buffett señaló específicamente la explosión en el comercio de <abbr title="Contratos de opciones que expiran el mismo día de su compra">opciones de un día</abbr> como evidencia de cuán lejos ha derivado el sentimiento. La advertencia resonó porque llegó en un contexto de valoraciones históricamente altas y riesgo sistémico elevado, con los precios del petróleo rozando los $100 por barril en medio del conflicto de Irán y la inflación persistente.

Las cifras detrás de la alarma

La <abbr title="Cyclically Adjusted Price-to-Earnings ratio, desarrollada por Robert Shiller">relación CAPE</abbr> del S&P 500 —que ajusta las ganancias por ciclos económicos de diez años— alcanzó 40.6 en julio y 41.1 en agosto de 2026, la lectura más cara desde el pico de la burbuja tecnológica. Solo septiembre de 2000 registró un múltiplo superior. Ese mes el Nasdaq marcó su máximo histórico antes de desplomarse un 78% en los siguientes 30 meses.

El indicador Buffett —que mide la capitalización total del mercado estadounidense contra el PIB— muestra lecturas dispares según la fuente: 237.9% al 23 de septiembre según GuruFocus, y 301% al 25 de septiembre según buffettindicator.org. La discrepancia proviene del uso de PIB trimestral oficial versus PIB anualizado estimado. Lo relevante es que ambas cifras están muy por encima del umbral del 200% que el propio Buffett definió hace décadas como señal de que los inversores están «jugando con fuego».

S&P 500 sube 12% en 2026 pese a valoraciones extremas

El crecimiento de ganancias sostiene la estructura, pero no para siempre

El sector tecnológico dentro del S&P 500 ha subido casi 155% en los últimos tres años, mientras todos los demás sectores combinados han ganado solo 60%. Las acciones ligadas a inteligencia artificial han impulsado gran parte del rally, con AMD tocando una capitalización de mercado de $1 trillón el 21 de septiembre con un <abbr title="Price-to-Earnings ratio, múltiplo que divide el precio de la acción entre las ganancias por acción">múltiplo PER</abbr> de 158x.

Ese crecimiento de ganancias ha permitido que el S&P 500 suba sin que la relación precio-ganancias se dispare proporcionalmente. Pero el ritmo del 32% no es replicable: las proyecciones para 2027 ya muestran una desaceleración. Si el crecimiento de utilidades baja al promedio histórico sin que los precios retrocedan, los múltiplos se dispararán aún más. Y si los precios caen para ajustar al crecimiento moderado, el mercado enfrentará correcciones significativas.

Según el análisis histórico de la relación CAPE, si el S&P 500 regresa al promedio histórico de valoración, caería aproximadamente 30% en los próximos dos o tres años. Esa proyección asume que las ganancias no colapsan; si lo hacen, la corrección sería mayor.

Abel rompe el patrón: $20.000 millones en compras netas

Mientras Buffett acumulaba efectivo y advertía sobre el casino, su sucesor Greg Abel ha adoptado una postura distinta. Como ya publicamos el 27 de septiembre, Abel invirtió $20.000 millones netos en acciones en el trimestre más reciente, rompiendo un patrón de 14 trimestres consecutivos de ventas netas bajo Buffett.

La apuesta de Abel no es pequeña. Con $359.200 millones en caja a junio de 2026, Berkshire tiene capacidad para desplegar capital en un mercado sobrevalorado si encuentra oportunidades puntuales. Pero la pregunta sigue abierta: ¿está Abel aprovechando dislocaciones específicas o apostando a que los fundamentales justifican una valoración que Buffett considera peligrosa?

Las ganancias corporativas han hecho el trabajo pesado en 2026, permitiendo que el S&P 500 suba mientras las métricas de valoración tocan extremos históricos. Si ese crecimiento se mantiene, el mercado puede seguir en terreno caro sin colapsar. Pero si se desacelera, los múltiplos no tienen margen de error. Y los datos históricos no perdonan: el 97% del tiempo desde 1957, el mercado cotizó más barato que ahora.